29 de mayo de 2015

Qué cosas

He leído con detenimiento todo lo que se ha publicado sobre la denuncia de la empresa concesionaria del Parc Central a nuestro ayuntamiento, desde la primera que publicó el diario Levante, hasta la nota de prensa que acaba de remitir dicha empresa y en ningún lugar se especifica de qué se acusa a la alcaldesa y a su junta de gobierno.  Solo se dicen vaguedades como "presunta prevaricación" y "acoso a la empresa".
                Tampoco las declaraciones de los políticos de la oposición aportan gran cosa. El flamante excandidato Campos balbuceó algo ininteligible en Levante Televisión acerca de que no se le han proporcionado algunas actas, y el portavoz de Compromís acertó a decir que no se habían hecho bien las cosas. Pero tampoco aportaron cuál podría ser el supuesto delito de los concejales imputados.
                Quien en su día gestionó este concurso y otorgó esta instalación a una empresa gallega ha optado por el silencio, a pesar de que espera volver a ser alcalde dentro de unos meses. Y del resto de formaciones políticas locales, mejor obviaré mi opinión, pues las notas de prensa de Guanyem o UPyD ─su candidato no se cansa de hacer el ridículo─ sí que son para echarse a llorar.
                La lamentable presentación de la noticia en la prensa no sirvió de mucha ayuda, pues su carácter sensacionalista solo parecía querer ofrecer las fotografías de los concejales implicados para ponerlos en el disparadero. Y la nota de empresa de Gaia, que acusa de falsedades las declaraciones de la alcaldesa, es, por ser magnánimo, vergonzosa. Normalmente, cuando alguien acusa a alguien de mentir, se suele decir en qué ha mentido. Pero poco se puede desmentir cuando te acusan de no pagar el canon correspondiente ─se deben dos años y no hay pinta de que quieran pagarlo─ o de tener las instalaciones del Parc Central en condiciones lamentables , ya que solo hay que darse un paseo por allí para ver cómo no han cumplido con el mantenimiento necesario y el deterioro de lo que ha sido una de las mejores instalaciones deportivas de la provincia es notorio.
                Pero lo cierto es que esta empresa le debe a usted, a mí, a los portavoces de los partidos de la oposición y a todos los torrentinos en general, más de un millón de euros. Sí, más. Y la foto que ha salido en los periódicos es la de nuestra alcaldesa, no la de los vestuarios sucios o con cucarachas. Los imputados son concejales de nuestro ayuntamiento, no quien tenía hasta hace unas semanas las gradas sin protección, de manera que un niño podría precipitarse varios metros en un descuido. Los acusados son los que están intentando corregir que una empresa se aproveche de todos los torrentinos, no los que han permitido que una instalación que debería ser nuestro orgullo se esté deteriorando a marchas forzadas.

                Y la foto del gerente de Gaia no ha sido primera plana. Qué cosas.