25 de octubre de 2014

Redes

He visitado el perfil de la alcaldesa de Torrent en Facebook. Normalmente estos perfiles sirven para acercar a la ciudadanía a sus munícipes y en general así es. Debo decir que en ese sentido no hay gran diferencia con otras alcaldesas de la comarca. En sus muros encontramos impresiones en primera persona de cuestiones de actualidad, información sobre actuaciones en barrios o fotografías y comentarios de actos realizados en nuestras calles. Como digo, una buena herramienta para acercarse a los ciudadanos. Pero... siempre hay un pero.
                Se ha ido generalizando una nueva sección en este perfil -insisto en que también ocurre en otras localidades vecinas- en la que se incluyen quejas de ciudadanos acerca de algún servicio o sugerencias sobre cuestiones que el ayuntamiento ha dejado descuidadas. En este caso es de ley reconocer que la propia alcaldesa hace un esfuerzo por contestar a los que en su perfil dejan sus inquietudes, pero justamente ahí me parece que es donde reside el problema.
                 No me entiendan mal, no creo que sea un error que la alcaldesa conteste a todos aquellos vecinos que le trasladen sus opiniones, pero creo que para ello hay cauces establecidos más efectivos. Verbigracia, ahí está el vecino que se queja de que los juegos infantiles del parque de su barrio están estropeados, sin embargo para ello hay un teléfono en el que informar de estos desperfectos. Se podría afirmar, entonces, que no se hace caso a esta queja, pues bien, en ese caso lo que hay que denunciar es esa falta de diligencia. En otra ocasión es otra que se lamenta de que se hijito no puede caminar con soltura por la acera de su calle. ¿Ha intentando presentar algún tipo de instancia en el registro de entrada del ayuntamiento? No, claro, es más sencillo desahogarse en el muro de la alcaldesa. Y más inútil, diría yo. Por último están los vecinos de un barrio en pie de guerra porque cierto restaurante abusa del espacio y horario reservado como terraza, pero frente a su queja surgen otros tantos solidarizándose con el propietario y afeándoles sus quejas a los otros, con lo cual se lía una buena en la que la alcaldesa queda en medio sin saber bien qué decir.
                Y oigan, igual es cosa mía, pero creo que nos estamos acostumbrando a que nos resuelvan los problemas diarios por la vía rápida cuando en la mayor parte de estos  casos se pueden solucionar dirigiéndose a la instancia adecuada o llamando al teléfono correcto. Y  sólo en el caso de que esto no funcione, deberíamos utilizar estos foros.
                Pero me da a mí que no se trata de eso. Alguna vez ya hemos hablado de ello. Se trata de que los políticos tienen la obligación de atenderme a mí cuando yo lo diga y como yo quiera, que me resuelvan mi problema como yo les indique, que vengan al acto de mi asociación cuando yo les pida y que me den la subvención que necesito.

                Y después, que se aguanten si les llamo corruptos, chorizos y ladrones. Que para algo son la casta.

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