25 de octubre de 2014

Procesiones

Una de las escenas que más me gustan de nuestro pueblo es la procesión de  los Santos Patronos, la tarde del 30 de julio. Es una procesión diferente a las demás. No es multitudinaria como las del Corpus o la de la Virgen de los Desamparados, pero es muy concurrida. La presencia de las comparsas y filaes de moros y cristianos, junto con la Reina del Encuentro y las Falleras Mayores le da un color y una vistosidad muy especial. Y, por qué no decirlo, es un momento señalado en nuestro calendario. Hay un antes y un después de ese acto, porque marca el inicio de las vacaciones de verdad para la mayoría. Muchos de nuestros vecinos toman las de Villadiego a partir de esa fecha, y una gran parte de ellos no lo hace antes, entre otras cosas, porque se esperan a que pasen las fiestas.
                Las fiestas patronales, con sus altos y sus bajos, sus luces y sus sombras, y sus mejores y peores momentos en la historia, se celebran en honor a los patronos Abdón y Senén, protectores del campo, lo cual demuestra la tradicional relación de nuestros vecinos con la agricultura. Los gozos en su honor, que ahora no podría recordar de memoria, piden que protejan nuestras tierras de las inclemencias del tiempo. Buen tiempo era sinónimo de buenas cosechas, y eso era sinónimo de bienestar para los torrentinos.
                Parece lógico, pues, que una fiesta organizada por los torrentinos, en la que participa el tejido festivo del pueblo en sus máximas expresiones populares, que recuerda lo más original de Torrent y que es exponente de su historia y tradición, sea presidida por las máximas autoridades del municipio. No se entendería de otra manera.
                Imagínense ahora que un colectivo de nuestra ciudad organizase un acto importante. Algo que quisiera hacer extensivo al resto de la ciudadanía y por ello invitase al ayuntamiento en pleno. ¿Se les ocurre pensar que la alcaldesa y los concejales estuviesen relegados a las últimas filas o directamente declinasen la invitación porque no comparten el gusto por esa celebración? No me imagino a un concejal desistiendo de acudir a un partido de baloncesto porque no le guste el deporte o a la alcaldesa sentándose en última fila del Auditori porque se representa una obra de Lope y ella sea más de Calderón.
                Pues eso es lo que algunos concejales y cierto sector de nuestra sociedad opina cuando ve a la alcaldesa presidiendo la procesión de los patronos y hacen chascarrillos a cuenta de ello.  Créanme, no tiene nada que ver con una visión laica o aconfesional de la sociedad. No. Forma parte del sectarismo de aquellos que se llenan la boca hablando de democracia, pero le añaden tantos adjetivos que acaban por desvirtuarla. 
                Cuando la alcaldesa o los concejales de cualquier partido presiden la procesión de los patronos del pueblo, la proclamación de la Fallera Mayor de Torrent, la cena de la Cruz Roja o la inauguración de la rampa para minusválidos de una asociación de la tercera edad, no lo hacen en su nombre, lo hacen en representación de la gran mayoría de torrentinos.

                Y a mí sí me representan.

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