1 de agosto de 2012

La polémica


El anuncio por parte del ayuntamiento de eliminar la falla municipal ha suscitado todo tipo de respuestas que he ido escuchando a lo largo de la última semana. Está aquel que opina que era un gasto prescindible y que bien podría dedicarse a otros menesteres. Más tarde, un fallero opina que ese dinero es más útil que se dedique a las comisiones y que, puestos a recortar del presupuesto municipal, mejor mantener las ayudas  a las fallas. Mientras tanto, llega otro que considera que ni falla ni gaitas, que cada festero ha de pagarse su fiesta y que del erario público no ha de salir ni un duro para estas cuestiones. Finalmente un hostalero de la zona lamenta que se haya eliminado porque los tres o cuatro días que había mascletà en la plaza Obispo Benlloch, aumentaba notablemente la recaudación de su caja a mediodía y también la tarde-noche del día de San José.
                Reconozco que de estas argumentaciones, todos, en mayor o menor medida podemos sentirnos identificados. Es cierto que la cosa está muy mal y que hay que eliminar los gastos que no son prioritarios, sí, pero ¿y si podemos ayudar al comercio local?
Lo mismo ocurre con las fiestas de moros y cristianos. Seguramente sean las fiestas más autónomas e independientes de todo el conglomerado festivo de Torrent. Nacieron casi de manera espontánea y poco a poco se han convertido en el motor de las fiestas patronales. Eso hay que reconocerlo. Hasta hace poco más de quince años, en la última semana de julio no se veía prácticamente un alma por la calle.  
No falta, sin embargo, quien opina que no debería apoyarse económicamente a la Federación de moros y cristianos – como tampoco a las fallas, a las clavarías o a la Semana Santa –. Tal opinión merece ser contestada con datos, y creo que son los propios moros y cristianos los que debieran recabar esa información y publicarla. Publicar cómo durante la semana que ahora empieza, los bares y restaurantes, no sólo de la zona, sino también de la avenida o de la plaza de los juzgados, multiplican por cinco o por seis su recaudación diaria; publicar que ya hay torrentinos que se dedican a la confección de estos trajes y sus complementos, actividad que les ocupa prácticamente todo el año; publicar que en la bajada de moros y cristianos del día 29, casi diez mil personas  se reúnen entre el convento y trinitarias para ver el boato de los capitanes, en los que, por cierto, cada vez más torrentinos participan con sus grupos de baile y teatro.  Publicar que de cada euro que se invierte en esta fiesta, la mayor parte la han puesto los propios moros y cristianos con sus cuotas y loterías para el beneficio y disfrute de todo el que quiera pasar por ahí estos días.
Publicar, finalmente, que todo aquello que se haga por mejorar Torrent debe ser apoyado. Y que también tenemos derecho a pasarlo bien de vez en cuando.
Porque para pasarlo mal, ya tenemos a la prima de Riesgo. ¿¡Quién será el maldito Riesgo!?

No hay comentarios: