13 de enero de 2012

Tres veces bueno

(Publicado en La Opinión de Torrent)
Desde aquel que se rasga las vestiduras porque la alcaldesa dejara la vara de mando a las primeras de cambio, hasta el que se felicita porque Català haya sido nombrada consellera, pasando por aquellos que hacen cábalas del porqué ha sido Amparo Folgado y no otros nombres los elegidos para ostentar la alcaldía, mucho se ha dicho y hablado acerca de los acontecimientos que han secundado la vida política de nuestra población en las últimas semanas. Así que permítanme que no les aburra exponiendo detalladamente cuál es mi opinión al respecto, por lo que se la resumo de manera muy escueta: Bueno para el pueblo, bueno para María José Català y, si me apuran, bueno para el PP y la oposición. Ahora bien, si usted, pese a la abrumadora presencia de opiniones al respecto, aún tiene interés en seguir leyéndome y no prefiere pasar página, me explicaré un poco mejor.
Decía que bueno para María José Català y debería matizar: Bueno para su carrera y su proyección política, pero, ¡ojo!, la cartera de Educación es una de las más difíciles de torear. Cierto es que el legado del conseller Font de Mora, aquel que llegó a exasperar al más pintado con sus piruetas lingüísticas, le permite un colchón más que cómodo para poder reconducir la situación de esta consellería, porque, francamente, es difícil hacerlo peor y dejar a todos tan enfadados. Pero, en esta labor, Català tiene mucho que perder y poco que ganar. Mucho que perder, porque es una consellería en la que sí o sí urge hacer reformas: completar el mapa escolar –en Torrent hablamos mucho del colegio nº 10 y 11, así como de reformas en centros, pero en cada pueblo tienen también su “número diez en barracones” – , dotar a los centros de profesorado, hacer la transición a una escuela moderna con materiales 2.0 y profesores analógicos, y un largo etcétera con el que no quisiera aburrirle, pero que se puede resumir en que es un caramelo envenado, con el que podemos ver el inicio de una carrera política fulgurante o el freno en seco de la misma. El tiempo lo dirá. Yo por mi parte, creo que tiene en sus manos las dotes necesarias para poder reconducir esa situación que, en parte, estaba solucionando el conseller Císcar.
Y bueno para el PP y la oposición. En primer lugar, porque permite a los populares locales demostrar que no es todo MJC y que entre sus filas hay muchas personas preparadas y dispuestas a liderar, no sólo el ayuntamiento, sino también a poder representar al pueblo en Diputación, Cortes o el Congreso. Amparo Folgado debe ser un ejemplo de eso.
Y también para la oposición, porque, cautivo y desalojado el zapaterismo del gobierno de la nación, y con un poder popular en el pueblo, mancomunidad, diputación, Generalitat y la nación, pocas excusas pueden encontrar ya desde las filas del PP para no ejecutar algunas propuestas tan necesarias como los colegios, la Escuela Oficial o el Hospital, máxime si se cuenta con la anterior primera munícipe dentro del Consell. De manera que si, de una vez por todas, el PSOE deja sus líos internos y se suma a los intentos del BLOC por hacer algo de oposición, pueden encontrar en esta situación su mejor aliada para reclamar lo que parecen querer con tanta insistencia.
Como dice aquel refrán, que por cierto nunca he llegado a creerme, el tiempo pone a todos en su sitio.
A ver si tenemos suerte.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como senota que buscas algo.

www.elcarrermajor.com dijo...

Cómo se nota que me conoces y que sabes por lo que estoy pasando en este momento para hacerme un comentario tan rastrero y ruin.
Eres un miserable.