24 de febrero de 2011

Mereces un trato mejor

(Publicado en el diario La Opinión de Torrent)
Conste que no he hablado con él y que pienso decírselo cuando lo vea: Creo que no han sido justos contigo, Pepe.
Me refiero a la no inclusión del actual portavoz socialista en la candidatura para las próximas elecciones locales. Ni rastro de él. Ni siquiera a la cola del pelotón como sí está el exalcalde Ros, a quien, por cierto, Alarte acaba de dejar sin futuro político. Al menos en la primera línea de fuego, claro, que en las cocinas nunca ha dejado de estar.
        Supongo que las razones por las cuales no está en dicha lista las debe manejar el aparato del partido y deben de ser poderosas. Tal vez la tan cacareada renovación pasaba por defenestrarlo. O a lo mejor han sido los torpes análisis preelectorales y los sondeos propios.  Quién sabe si esa estupidez de ir contentando a todas las “sensibilidades” del partido lo ha dejado de lado. Pero me inclino a pensar que obedece a otro tipo de criterios y que el PP debe alegrarse. Porque personas como Pepe Veiga no hay muchas en política. Lo dije el día que lo nombraron portavoz, después de la “espantá” de Bresó y lo digo hoy: Una de esas personas de las que uno no puede sino hablar bien.
          Si usted tiene la suerte de conocerlo sabrá que estos últimos años ha pasado por situaciones difíciles. A las situaciones inevitables y dolorosas que la vida nos va deparando hay que sumarles la tensión vivida en el seno del partido y la profunda división de la que han hecho gala hasta hace unos  meses. Ahora que alardean de una mal disimulada unidad deberían acordarse de quién ha sido el artífice de que ese grupo no saltara por los aires. Y además, de hacer frente a los avatares de la vida y  a la lucha de los diferentes sectores de su propio partido, ha tenido que lidiar con un equipo de gobierno que, por qué no decirlo, no siempre se lo ha puesto fácil, en vista del jaleo que veía enfrente y del que ha sabido aprovecharse.
         Sin embargo el premio recibido es incluso peor que si él hubiera sido uno de los díscolos, de los que han hecho la guerra por su cuenta y se han dedicado a autopromocionarse durante estos cuatro años. Sí, porque en el grupo de la oposición ha habido concejales que no se han preocupado demasiado por defender a aquellos que los han votado y sí más por saber arrimar el ascua a su sardina. Era curioso ver cómo desertaban de aquellos actos en los que no veían nada en que pescar y, en cambio, veías a Pepe, con su sempiterna sonrisa, haciendo un esfuerzo por estar cerca del pueblo, como disculpando a quienes dentro de su grupo no lo entendían así. Aquellos hoy han alcanzado su puesto al lado del nuevo mesías del socialismo torrentino  y Pepe regresará a dar sus clases. Bien por sus alumnos. Mal por Torrent.
        Seguramente cuando lo vea, si tengo la suerte de que me haya vuelto a leer, me suelte una pequeña reprimenda, como buen profesor que es, de ésas que nos daban en el colegio, y se justifique y lo justifique. Puede que, honradamente, crea que no tenga razón y que esto es bueno para él y para el partido.
Pero, qué quieren que les diga, no me lo creo. Creo que no han sido justos contigo, Pepe. Merecías un trato mejor. 

21 de febrero de 2011

Pigmalion

Creo que es en Pigmalion donde se afirmaba que se podía averiguar, sólo con escuchar el inglés que hablaba uno de sus personajes, hasta el barrio de Londres donde vivía, gracias a los acentos diferentes que se pueden encontrar en la capital británica.Perdonen si la cita no es correcta, pero quédense con el detalle de identificar a una persona y conocer su barrio sólo con escucharlo.
Y sepan que aquí,  en Torrent,  también se puede saber si uno afina el oído y es de aquellos que presta atención a cuanto se dice por la calle mientras va paseando, no con ánimo de cotillear, sino con el fin de reunir materia novelesca de aquella que nunca llega. Es uno de esos vicios inconfensables que adquirí cuando iba  a la facultad y coincidía con gente de lo más variopinta yendo en metro. De esta manera me conocía al detalle la vida de las "señoras" de las mujeres que iban a limpiar a las casas "bien" de la calle Colón, sabía cuándo había ligado aquella estudiante de Económicas más bien fea, me enteré de la progresión de la demencia de la madre de un empleado de Renfe y descubrí la afición al esoterismo de un director de banco muy serio que parecía sacado de una película de los años 50 por su peinado y su traje.
Habíamos dicho que se puede averiguar el barrio de donde procede un torrentino si afinamos el oído y el caso es que me pasó el sábado. La situación era la siguiente: dos mujeres salían del mercado empujando con dificultades sus carros repletos de verduras -ya no se puede comprar otra cosa en el mercado- y se dirigían al Sur por la calle del Convento. Y una le dice a la otra, atención al dato: "Mon pare, en glòria estiga, ja ho dia. Quan es mor ú al Poble Nou, de seguida cauen sis o set darrere".
Qué grande. Un refrán de aplicación exclusiva del Poble Nou.
Díganme si no es Torrent mejor que Macondo.
A mí sí me lo parece.

15 de febrero de 2011

Ale, a fabricar Coca-Cola

Que nos dejamos llevar como estúpidos ante los eslóganes de las grandes multinacionales y que creemos a pies juntillas a la publicidad, al cine y a los medios en general, es una verdad como un templo.
Un ejemplo de ello es la tan manida fórmula de la Coca-Cola, que, desde que éramos pequeños, nos han asegurado que era secreta y que sus guardianes no podían viajar juntos en el mismo avión por si les ocurría algo. No sé en qué consiste esa fórmula ni realmente me importa mucho. De hecho me  paso rápidamente a la Pepsi si me lo sugiere el camarero ("¡Coca-Cola, no, Persi!") o si, como la semana pasada en Carrefour, está más barata (¡5 € menos por 24 latas!).Pero a nadie se le escapa que no debe ser una fórmula tan matemática cuando comprueba las diferencias entre una coca-cola de lata, de botellín, de dos litros o el engrudo que nos sirven en los Mc Donald's y que sin embargo apuramos hasta esos cubitos de hielo geométricos que aguardan en el interior de esos condenados vasos de papel. Sin embargo, va  y resulta que la fórmula se conoce y se publicó en 1979. De eso se hacía eco hoy el diario El Mundo y no se pierdan la caterva de comentarios que jalonan la noticia. De todos, me quedo con el #261: "Ale, a fabricar Coca-Cola".
Qué grande. Como el día que intentamos hacer nocilla casera... ¿a que tú también lo hiciste?

13 de febrero de 2011

Sanciones originales


(Publicado en el diario La Opinión de Torrent)
Lo he leído en el periódico esta última semana. El Ayuntamiento de Quart de Poblet había multado con 300 euros a un vecino por no recoger los excrementos de su perro, pero éste había preferido realizar trabajos comunitarios en lugar de pagar la multa. En concreto son cuarenta horas las que tiene que hacer, con lo que sale a unos ocho euros por hora trabajada, que visto lo visto, tampoco está tan mal.  Ignoramos si la idea de realizar este trabajo comunitario surgió del ayuntamiento, del juez o del propio ciudadano, pero nos gusta la iniciativa por original y cívica.
                ¿Qué les parece entonces? Me refiero a si verían bien que esto se aplicase en nuestra ciudad a aquellos vecinos que con su comportamiento estorban notablemente la convivencia en nuestras calles. Dejando de lado la dificultad que tiene sancionar estas acciones por parte de la policía, pues obligaría a multiplicar por diez la plantilla actual, planteémonos qué actitudes, qué gestos y qué torrentinos serían merecedores de tales sanciones.
                Por ejemplo, las tan sufridas calles de Sagra y San Cristóbal. Al vecino –las malas lenguas del barrio ya lo localizan con nombre y apellidos– que arranca sistemáticamente las flores y plantas que allí se colocan: que limpie las dos calles durante tres semanas. No salgamos de esas calles. Al vecino de la calle Santa Ana que entra con su furgoneta por San Cristóbal no dar una considerable vuelta y para ello no duda en quitar la valla y poner en peligro la integridad de las personas que transitan creyendo, en su ignorancia, que se trata de una calle peatonal: Dos meses vigilando el tráfico en los colegios de Torrent a la hora de entrada y salida de los niños. ¿Qué hacer con los vehículos mal aparcados en nuestras calles? Me refiero especialmente a los que aparcan en doble ¡y hasta triple fila! en la calle José Ortí, en el paseo central de la Avenida para comprar el pan en Opencor o en la calle San Valeriano para tomarse su cafetito en el bar: Tres meses de colaboración con Cruz Roja llevando en sus sillas a personas impedidas y bregando por poder utilizar las rampas por  los coches mal aparcados de la Avenida. ¿Que se acercan fallas y los hijos de los falleros molestan en el casal y sus padres los “aparcan” en el patio de su casa donde lanzan petardos hasta las tres de la mañana un viernes de febrero? No se preocupe. A esas madres y a esos padres, hermosa sanción que consista en levantarse bien temprano y acompañen a los servicios de recogida de basuras del pueblo. Deben aprender que el descanso de todos es muy importante.
Vayamos terminando. No diremos la sanción que le pondríamos al dueño del perro que, al igual que nuestro amigo de Quart, le permite defecar en cualquier rincón de la calle, para regocijo de nuestros zapatos. Pero no estaría de más pensar en alguna sanción para aquel que renueva su dormitorio y decide compartir con sus vecinos la hermosa visión de su ajado colchón dejándolo junto a una papelera. ¿Para qué querremos entonces un Ecoparc?
Aunque bien pensado, igual nos hemos pasado. Resulta muy sencillo proponer lo que hay que hacer, pero la cosa cambia cuando somos nosotros los incívicos, porque ¿quién de nosotros no se puede incluir en la nómina anterior?

1 de febrero de 2011

Ahí estamos...

No es para presumir demasiado, porque han puesto muchas más cosas, pero el post de la semana pasada sobre el Levante y los sufrimientos que me toca padecer ahora con él, ha sido colgado en el vestuario del primer equipo para animar a los jugadores.
Como de bien nacidos es ser agradecidos, adjunto el banner para la salvación y lo mantendré el resto de la temporada. Soy choto, sí, pero al Levante que no me lo toquen....