14 de octubre de 2011

Mi gozo en un pozo.

(Publicado en La Opinión de Torrent)
No sé qué tiene que hacer una población como la nuestra para poder tener un diputado propio en las principales instituciones nacionales, autonómicas y provinciales. La verdad, no lo sé. Si hace cuatro años nos quedamos con la miel en los labios tras la fugaz presencia de la alcaldesa en la Carrera de San Jerónimos, ahora parece que deberemos conformarnos con mirar los toros desde la barrera (¿aún se puede decir “toros” en prensa o ya lo han prohibido también?) y que ningún torrentino concurrirá en las listas de ningún partido.
                Además, no me vale que sea la alcaldesa de Torrent la que nos represente en les Corts. A ver cuándo se enteran los de un partido y otro que no es bueno mezclar churras con merinas y que un alcalde debe dedicarse a su pueblo, por muy útil que pueda llegar a ser que el alcalde de turno despache a diario con consellers o ministros. Y la verdad, cuesta entender que, en un ambiente en el que la gente comienza a despertarse de su letargo y a exigir algo más a la clase política, los principales partidos aún sigan jugándose a la brisca la confección de las listas para el Congreso y el Senado. Sólo hace falta echar un vistazo a las quinielas que se suceden estos días en prensa para ver más de lo mismo en los principales lugares de salida: Dinosaurios políticos, cuneros de alta gama y socorridas viejas glorias para representar a nuestra provincia en Madrid. Y, claro, aquellas lluvias traen estos lodos, y la segunda ciudad de la provincia pasa de nuevo la mano por la pared en las máximas instituciones del Estado: No tendremos diputado nacional, no tendremos senador y antes las ranas de la fuente homónima criarán pelo que tendremos un ministro o un secretario de estado.
                Hace un par de años, a colación del nombramiento de Torrent como gran ciudad, señalábamos la ausencia de claros referentes torrentinos en los ámbitos culturales, políticos, artísticos, científicos o incluso deportivos de nuestro país. No sé ya si es por falta de figuras destacadas o por esa sensación que siempre tenemos de provincialismo, que nos hace empequeñecernos y obviar aquello que nos destaca como pueblo. Si no creen este planteamiento, recuerden las respuestas que se suscitaron tras la creación de una concejalía de turismo en nuestra localidad: la gran mayoría de comentarios que podían leerse en diferentes foros  consideraba que no era preciso, porque no había nada de lo que presumir ni nada que ofrecer a un turista, aunque anduviera despistado, cuando usted sabe que nuestro pueblo, si bien no puede pretender ser un destino turístico de primer nivel, sí que tiene pequeñas joyas para aquel que se sale de los circuitos comerciales del turismo low cost.
                Yo no sé si será entonces esa actitud negativa la que provoca que nos acomplejemos ante nuestra entidad como pueblo y que nos haga creernos que de verdad no tenemos nada que ofrecer en Madrid en la próxima configuración del Congreso de los Diputados o del Senado, porque yo, si ustedes me lo permiten, les puedo presentar una lista de más de quince personas, de los tres partidos con representación en el pleno, sin necesidad de recurrir a los concejales o “als de tota la vida”, que bien podrían desempeñar ese papel el 20 de noviembre próximo.
                Aunque, quién sabe, a lo mejor esta vez suena la flauta.

Actualización a 14 de octubre: Pues no, no ha sonado...

1 comentario:

Americo Vespucio dijo...

Vaya desilusión. Creía que el "gozo en un pozo" era por la no construcción del Hospital, que según nuestra alcaldesa, estaba ya en marcha, como lo decía en todas las reuniones que tenia con vecinos/as de Torrent. En lo que estoy de acuerdo contigo, es que a cada persona un cargo, eso de que sobre el mismo político/a hayan más de un cargo lo veo de una indecencia moral, que no se aguanta por si mismo.
Y por cierto me he informado de fuentes fidedignas, que se puede escribir "toros".