11 de julio de 2011

O todos moros...


En plena crisis económica, quien más y quien menos anda haciendo números en casa y recortando de aquí y de allá para apañarse unas vacaciones. Aquel, que quería marcharse este año de vacaciones a la playa y alquilarse un apartamento en primera línea de playa se va a tener que conformar con irse algunas mañanas con los bártulos a cuestas a la Malvarrosa, en tranvía. Otro, que llevaba prometiendo a sus hijos cinco años consecutivos ir a Eurodisney, decide quedarse en la casita del secano con los suegros mientras los niños nadan en la balsita, a ver si el año que viene les ha ido mejor y por fin pueden conocer a Mickey y a Donald. Finalmente hay matrimonio que  ha decidido aplazar la reforma de la cocina y la compra del coche porque la cosa no pinta bien y haciendo un gran esfuerzo y sacando de aquí y de allá, ha conseguido una semanita en una casita rural, para que los niños vean algo más que asfalto y televisión este verano.
                Creo que en todas las familias, en mayor o menor medida, se dan circunstancias parecidas, y en muchas tertulias de café, en la calle o en el médico, escuchas conversaciones muy similares, en las que todos comprenden que la cosa no está bien, que conviene mirar mucho la peseta, aunque ya no la llevemos en el bolsillo, y guardarla por si nos hace falta en el futuro.
                Sin embargo esta actitud, tan razonada y razonable, no la tenemos cuando se trata de exigir lo que supuestamente consideramos nuestro. Sin estigmatizar a nadie, pongamos por ejemplo que pertenecemos a una asociación festiva de las que existen en nuestra ciudad. Me parece que será difícil encontrar a algún vecino de Torrent que no sea fallero, moro, cristiano, clavario, hermano o festero del barrio, así que nadie y todos debemos sentirnos identificados en este caso.  A la hora de asignar cuotas, ajustar el presupuesto y observar los gastos todos apelamos a la situación, a que no es el momento de apretar a las familias más de lo necesario y a que hay que bajar un poco los gastos. Pero a la hora de reclamar la subvención o la ayuda –municipal, autonómica, nacional, pública o privada– me gustaría saber cuántas asociaciones de las que hemos mencionado han remitido a estas entidades una carta con la actitud anterior, del estilo: “como sabemos que este año la cosa ha ido mal, les solicitamos que nos recorten un veinte por ciento la ayuda que nos daban”.
                Sí, ya sé lo que me van a decir muchos y no seré yo quien les  dé o les quite la razón: “Que recorten en la fórmula 1” o “que se baje el sueldo Rita” , “que no se gasten el dinero en chorradas” y también aquello de “¡que no nos representan, que no!” o la más apropiada para estas semanas pre-fiestas patronales “si se lo dan a las fallas, a mi asociación de amigos de las calle San Cucufato, también, que aquí o todos moros o todos cristianos”. Pero es entonces cuando, de nuevo, olvidamos nuestra responsabilidad en esta crisis, que cada vez estoy más convencido que aparte de económica, terriblemente económica, estamos ante una crisis de valores, que es aún mayor y más terrible que aquélla. Y entramos en un círculo vicioso, del que resulta casi imposible salir, imponiendo nosotros mismos unas condiciones que no aplicamos en nuestra casa.
                Y así, a ver quién le pone el cascabel al gato y arregla esto.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Arturo, es la primera vez que te leo y que te escribo. He llegado después de leer al delincuente fallero y me has cabreado. Te lo explico: esperaba mucho más de un fiflólogo puesto que yo también lo soy y trabajo rodeado de colegas, el listón está alto. Tu texto está lleno de típicos tópicos imagenes cliché de una generación que no es la tuya sino la anterior. En el secá ya hay piscinas, hay casas de campo preciosas construidas con mucho gusto y que deberías visitar. La Malvarrosa no es para pobres miserables que no tienen otro sitio donde caerse muertos o heridos en su pobreza, si pobreza es verse obligados a pasar el dia en una playa tan hermosa y moderna como la nuestra donde Blasco Ibañez ya mostró su clarividencia intelectual asentando allí su hogar, si eso es pobreza, estás fribolizando, se te acaba de caer la caridad cristiana. Tengo muchos kilómetros disfrutados en esa playa y somos muchos quienes lejos de menospreciar nuestra tierra, la adoramos.
Todo lo anterior no es más que falta de práctica y de una buena elección en tus lecturas, perdona si suena prepotente, pero a mis años, te aseguro que ya no me ando con eufemismos sino con buenas intenciones. Pero lo que realmente me ha cabreado es que creas firmemente que todos los y las ciudadanas de Torrent pertenecemos a uno de esos grupos que tu mencionas. Te aseguro que hay otras opciones, y entre ellas, la de partirse de risa de todos aunque a los de la risa no nos llega ni un céntimo. Eres jóven, lee más y mejor, te sentará bien.

www.elcarrermajor.com dijo...

Querido amigo:
Me has dejado tan perplejo con tu reflexión que me he visto obligado a releer mi artículo y el de Ferran, a ver dónde he dicho yo que veranear en el secano o ir a la Malvarrosa sea de miserables o pobres. Pero, es que no lo encuentro por doquier. Tampoco encuentro una piza de desprecio por nuestra tierra ni veo en lugar alguno dónde se demuestra mi ignorancia ni mi falta de lecturas que tu has sido capaz de ver.
Y es que mi artículo lo que dice, si lo vuelves a leer, es que si todos hacemos recortes en casa (eso yo lo hago y no me considero un miserable ni desprecio a mi familia) y en nuestras asociaciones, fallas o comisiones también los hacemos, por qué no bajamos nuestras pretensiones cuando pedimos una subvención económica a las instituciones.
Ésa es la reflexión, la tesis del artículo, que, como buen filólogo que eres, deberías de haber sido capaz de sacar.
Yo me paso estas semanas yendo y viniendo al chalet de mis padres, al campo de mis suegros, a la caseta de algún colega y en la playa. Debo de ser el peor padre del mundo. Y en Mercadona hago polvo los estantes de Hacendado y Bosque Verde, así que espero que el Fiscal de Menores no me investigue.
A mí, por qué no decirlo, me gustaría poder, de cuando en cuando, hacer una suculenta compra en "Las añadas de España", pero la hago en Ca'la Borra; poder vestirme en Hugo Boss, pero me paro en Cortefiel; poder comer en La Sucursal o Civera, pero me hago mis almuerzos en el bar de Rafa. No creo que decir eso sea menospreciar o criticar a alguien.
Extraer esa conclusión de un ejemplo costumbrista, que fundamentalmente lee gente de mediana edad en La Opinión (ésa es la mayor partde de mis lectores en La Opinión, porque lo tengo contrastado)no me parece muy acertado y sí bastante frívolo.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Un escritor que se considere buen escritor no escribe para sus lectores. Un escritor que se considere buen escritor escribe sobre lo que ha vivido. Tus lectores agradecerán que amplies tu repertorio, como los mejores cantantes. LA LITERATURA NO DEJA DE SER UN ESPECTÁCULO. ÁNIMO.

El Nano de la Malvarrosa dijo...

Lo que no me queda claro, es si estás a favor de las subvenciones a las entidades lúdicas, o no eres partidario. Aunque no lo creas si que hay mucha gente que no pertenece a ninguna asociación.
Yo particularmente estoy totalmente en contra de que el Ayuntamiento de dinero, para los moros (100.000 €), fallas (3.000 €) por monumento, aparte cofradías, procesiones, asociaciones adictas al régimen, flores a discreción, y un largo etc.. Me pregunto, cuantas becas de comedor infantil, se podían pagar, cuantas ayudas para libros escolares se podrían hacer y cuantos beneficios sociales se harían, cuya finalidad sería más útil, para la comunidad torrentina.

www.elcarrermajor.com dijo...

Sin ánimo que querer polemizar más contigo te diré que hay una gran diferencia entre la narrativa y el artículo de opinión y que mis artículos se basan en ejemplos que saco de la vida cotidiana y de mis propias experiencias.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Al filólogo de pacotilla:
Frivolizar se escribe con b.
Tu falta de miras se cura leyendo más y viajando más. Puedes llegar a la Patacona, incluso, si sales de la Malva-rosa.
Tengo ciertos conocimientos de urbanismo y si, como dices, en el "secà" tienes una piscina, procura que no se entere el arquitecto municipal, porque en rústico sólo se permite tener casitas para "aperos de labranza" y "balsas de riego" y tu pareces haberte hecho un "resort" en la partida de covatelles.
Au, cacau!

www.elcarrermajor.com dijo...

Estoy a favor de que el Ayuntamiento subvencione aquellas actividades de interés público y social (es decir, abiertas al público en general) que redunden en el beneficio del pueblo y que se hagan en su justa medida. Lo lógico es que si yo soy clavario, por poner un ejemplo cercano, y este año me bajo la cuota un 15%, reduzco la cantidad de cohetes que voy a tirar en la flor y vendo menos lotería, si voy a pedirle dinero al Ayuntamiento, también rebaje mis pretensiones y pida menos que el año pasado.
Creo que se puede subvencionar el mundo festivo y asociativo de Torrent en su justa medida sin menoscabo de las ayudas sociales que me consta se siguen dando y multiplicando en estas fechas.
Espero haberte contestado.

El Nano de la Malvarrosa dijo...

Si tu eres clavario, ese gasto te lo pagas tu, el resto de vecinos no tiene porque sufragar los cohetes que tienes que tirar, y si no puedes ser ese dichoso clavario o festero, no lo seas, lo que no se puede pretender es que se subvencionen las fiestas de los demás. Y por cierto en la actualidad no se están dando las becas para comedor infantil, ni las ayudas para libros, etc. Este Ayuntamiento es la sucursal de la Asunción y demás adlateres.

www.elcarrermajor.com dijo...

Sí, tío, lo que tú digas.

Miope dijo...

Vamos a ver. Si no es tan difícil!!! Qué manera de polemizar absurdamente y a propósito!!! Tanta obcecación es sospechosa!

El Ayuntamiento debe subvencionar (en el grado que pueda) las actividades públicas, pero no pagarle la fiesta a nadie. Es cuestión de sentido común.

Yo he sido clavario, soy de una filà y de una hermandad y mi fiesta me la pago yo. Nadie más. Otros (por ejemplo, algunas fallas) no sé si pueden decir lo mismo. En lo que yo, participo, al menos sí. No es tan difícil.

Eso sí, que nadie olvide que con mi aportación se realiza una bajada que ven miles de torrentinos, que la pólvora que pago en la trabucà la disfrutan centenares, etc. Las entidades festeras también contribuyen a la sociedad y generan beneficio económico.

¿El despilfarro sólo se mide en las fiestas? ¿No gastar un duro y no tener fiestas?

Pues menudo rollo.

Paula Senillosa dijo...

Al anónimo de las 18:04, si frivolizar se escribe con b, porque lo escribes mal. Cuando corrijas alguna cosa hazla bien.