28 de octubre de 2010

Compro Oro

(Publicado en el diario La Opinión de Torrent)

La proliferación de negocios de compra-venta de oro y joyas, así como de negocios del estilo de “oro por euros” o “compramos lo que no necesita” e incluso de financieras de esas que se anuncian en los programas matutinos de televisión con lemas como aquel de “seis mil euros sin preguntar para qué” son indicativos del grado de decadencia de nuestra sociedad. Decadencia económica y decadencia moral.

Porque uno no puede dejar de preguntarse cómo ganan dinero empresas que aseguran pagar mucho dinero por aquello que no necesitamos (para qué lo compraríamos entonces) o que cobran intereses muy bajos por prestarnos un dinero que, seguramente, volveremos a gastar en cosas que tampoco necesitamos. Bien pensado, quién sabe si los mismos que nos prestan dinero a las diez en el programa de Ana Rosa lo hacen para que compremos trastos que luego nos recomprarán a las once en Sálvame. Así son los negocios.

Toda esta divagación sí lleva a alguna parte: a la precampaña electoral que ya estamos viviendo. Soy de los que ven en cada titular, en cada entrevista y en cada nota de prensa de nuestros partidos algún guiño a un sector de nuestro pueblo, una crítica a la oposición, un mensaje a la alcaldesa o una promesa que tal vez nunca llegue a materializarse. A veces hasta los silencios se pueden llegar a entender.

Pongamos por ejemplo la famosísima columna que el candidato socialista a nuestro ayuntamiento publicó en este periódico la quincena pasada y que resultó ser el refrito de un trabajo universitario, provocando la hilaridad en unos, la perplejidad en otros y la reacción en cadena de cientos de comentarios en internet que acabaron con una página en el diario El Mundo del día 22 de octubre. ¿Se pueden extraer conclusiones de ella? Por supuesto.

En primer lugar podemos suponer que el supuesto autor (ya hemos dicho en otro lugar que damos el beneficio de la duda al candidato y supondremos que es un artículo perpetrado por algún ingenuo asesor) es de una candidez extrema al creer que podría pasar por bueno un artículo copiado y pegado de una página de internet.

En segundo lugar, damos por hecho que los periodistas que cubren la información local de nuestro pueblo de los dos diarios regionales –Levante y Las Provincias – no se toman la molestia de tener un mínimo equipo de redacción e investigación, sino que se limitan a cubrir el expediente con los remitidos de los partidos políticos. No cabe otra explicación ante la ausencia de noticias ante algo que en otros foros era un clamor.

Y en tercer lugar, cabe pensar que en la agrupación socialista no dan crédito a lo ocurrido y, ante la ausencia de una explicación lógica, consideran que lo mejor es correr un tupido velo y esperar a que amaine el temporal. Decisión ésta que sólo puede atribuirse al factótum socialista por excelencia. Lo que viene a demostrar hasta qué punto uno manda y el otro obedece.

Volvamos, pues, a aquellos negocios de los que hablaba al principio. Me da a mí la impresión de que en este caso alguien nos quiere vender algo que no necesitamos, por un precio que no deberíamos pagar, adelantándonos el dinero con grandes intereses, ponerle un lacito atractivo y después intentar recomprarlo prometiendo pingües beneficios.

Pero la pregunta es: ¿Quién sale ganando?

25 de octubre de 2010

Viva la república!

Estoy viendo, mientras corrijo algunas actividades de alumnos de E.S.O., la tv movie del príncipe y Letizia. Me está costando distinguir entre las redacciones de algunos de ellos y el guión de la serie.
Creo que me estoy volviendo republicano....

23 de octubre de 2010

Cinismo


Si queremos saber hasta qué punto podemos llegar a ser cínicos e hipócritas, conviene esperar a la muerte de una personalidad relevante en la sociedad y escuchar los panegíricos que les dedicamos para confrontarlos con lo que les llegamos a decir en su momento. Ahora que ha muerto Arturo Tuzón, el presidente que obró el milagro de la salvación del VCF en los 80, todos añoramos esa honradez en la dirección de un club tocado de muerte y anhelamos un espíritu así en los directivos del fútbol actual. Sin embargo, en su momento no tuvimos reparos de hacerle dimitir con nuestros silbidos y proclamas, como aquel celebérrimo "Suelta los duros, Arturo suelta los duros", mientras le hacíamos el culo gordo a los Roig, Soler, Soriano y Dalport que aguardaban su ocasión para desmantelar el Valencia con su codicia o su ineptitud.
Ahora lo echamos en falta, pero nos olvidamos que entre todos lo echamos. Esta noche, al menos, guardaremos un minuto de silencio, pero nos sobraron minutos de gritar hace veinte años.
¡Maldito cinismo!

18 de octubre de 2010

Copia-pega


Lo cierto es que, en la mayor parte de las ocasiones, los políticos de nuestro ayuntamiento rara vez suelen escribir todo aquello que firman. Generalmente suele tratarse de algún asesor o adjunto el que redacta el texto y el infrafirmado lo suscribe añadiendo o rectificando algo. Puede darse el caso incluso de que el interesado abra el periódico y descubra su foto y su supuesto artículo, sin que nadie le haya advertido. Para comprobar si el artículo es cosecha propia del concejal de turno, sólo tienen que leer las primeras palabras del mismo y buscar referencias en primera persona.
Vamos a darle, pues, el beneficio de la duda al candidato socialista a nuestro ayuntamiento en el "copia-pega" de su colaboración quincenal en el diario La Opinión de Torrent. Y es que el artículo de marras es una copia literal de un trabajo universitario, como se ha descubierto gracias a los comentarios de una noticia en el diario digital. Tan sólo le ha incluido una pequeña introducción y una somera referencia a Torrent al final del mismo y así se ha publicado. Sólo faltaron unas horas para que alguien lo pillara. Era tan sencillo como escribir algún fragmento del mismo en el Google y esperar a ver qué pasa. El resultado era tan vergonzoso como humillante para su autor: copia. Pero, copia, copia.
Lo más extravagante de esto no es que alguien -el negro que lo haya hecho o el propio candidato, quién sabe- diera por bueno colar los fragmentos del trabajo en un artículo de opinión, que nada tienen de texto académico, sin llegar a pensar en lo sencillo que resulta comprobar cosas así. Lo más raro es que ese texto haya superado todos los filtros que se supone que deben superar todos aquellos escritos que surgen de un partido político. ¿Nadie se dio cuenta en la sede de los socialistas? ¿nadie se preguntó de dónde salían todas esas parrafadas con citas bibliográficas incluidas? ¿nadie se paró a pensar si ese mamotreto no podía dejar en mal lugar al candidato?.
Y sobre todo, ¿nadie se ha percatado de que las Nuevas Generaciones del PP tienen a más de setecientos tíos escudriñando la red para ver cosas como éstas?
Y de nuevo la pregunta: ¿Alguien va a dar explicaciones?

14 de octubre de 2010

¡Arriba la Esteban!

(Publicado en el último número de La Opinión de Torrent)

En las últimas semanas ha circulado por la prensa nacional una encuesta que aseguraba que si Belén Esteban se presentase a las elecciones obtendría representación parlamentaria, e incluso superaría en votos a IU, el PNV o CiU. Ya les adelanto que desconfío mucho del procedimiento seguido en la elaboración de esta encuesta, pero no deja de ser significativo que tanta gente apueste por ella como diputada, senadora o concejala. ¿Cuál es el secreto de su éxito, no solo televisivo sino incluso político? Fijémonos entonces en la clase política que nos gobierna y lo que cuesta obtener de ellos una declaración en un sentido u otro, una respuesta a una pregunta o un posicionamiento claro en alguna cuestión sin pasar por el tamiz de lo políticamente correcto. Cuesta entenderlos y a la autoproclamada “princesa del pueblo” se le entiende cuando dice algo. Aunque lo que diga sea una verdadera tontería, que lo suele ser. Conclusión: la gente valora la sinceridad y desprecia la ambigüedad.

En Torrent no tenemos una Esteban, ni falta que nos hace, pero sí que se echa en falta arrojo y sinceridad en nuestra clase política cuando algún asunto polémico arrecia, como lo ha sido el de la nueva mezquita. Vecinos y musulmanes no se avenían a un acuerdo y vinieron a pescar en río revuelto aquellos que no creen en la Constitución. La ocasión para hacer frente común y defender aquellas ideas que con la boca tan grande dicen defender pasó rápidamente para socialistas, para el BLOC y para aquellos partidos que, no estando dentro del ayuntamiento, aún tienen algo que decir. ¿Qué pensaban en la sede de los socialistas torrentinos ante este problema?, ¿qué tenía que decir el nuevo y flamante candidato acerca de la integración de los inmigrantes en el que dice ser su barrio?, ¿qué podría aportar al problema aquel a quien los socialistas aún llaman “el alcalde”? ¿y el inefable Beguer y su famoso quijotismo por las causas perdidas?, ¿qué llevaría anotado en su celebérrimo bloc, con el que anota las quejas de la gente por la calle?, ¿acaso Izquierda Unida y Unión Valenciana han desistido de poder obtener algún concejal en mayo y se han autodisuelto?, ¿y la progresía y la intelectualidad torrentina, que critica todo aquello que huela a la Iglesia, pero ni está ni se le espera cuando el tema se sale de su ámbito de crítica?. Demasiadas preguntas para tanto silencio, como el que ha preferido mostrar la oposición en este tema.

La respuesta a este mutismo es clara: Si defendían la legalidad del proyecto de la mezquita, se enfrentaban a los vecinos del barrio (a una mayoría, pero no a la totalidad). Si se posicionaban al lado de los que no querían la mezquita, renunciaban a uno de sus principales postulados como es la famosa ley de libertad religiosa que anuncia viernes sí, viernes no Fernández de la Vega. Habrán pensado entonces, que, puestos a quedar mal con alguien mojándose en un sentido u otro, mejor estar callados, esperar a que amaine el temporal y colar alguna crítica a la alcaldesa de paso.

Y mientras tanto España 2000 haciendo de las suyas, porque esos sí que tienen una idea clara de cómo quieren que sean nuestras calles. También la tendrá la Esteban, seguramente. Pero a falta de seis meses para las elecciones aún no sabemos cómo quiere la oposición que sean las calles de Torrent. Pues nada, ¡arriba la Esteban!

13 de octubre de 2010

Abucheos

Recuerden las palabras de Cospedal acerca de los abucheos a Zp el día que ella ostente alguna tarea de gobierno en los próximos meses o años, que las tendrá, a tenor de las encuestas. Es lo que tiene cuando uno sonríe maliciosamente al escuchar cómo el público abuchea al contrario.
A mí me resulta bastante desagradable escucharlos. Me molesta. No me gusta. Creo que hay otras maneras de mostrar el rechazo que provocan las políticas de este gobierno. Verbigracia, escribir en un blog o en un periódico. También votar. Incluso debatir acaloradamente en torno a unas cervezas. Pero ponerse el abrigo, estar de plantón varias horas para silbar al presidente me parece una pérdida de tiempo y una solemne chorrada.
El problema es que, ¡ay!, de nuevo, como en el caso de Cospedal, le memoria es muy selectiva. Hace sólo unos meses en un pleno escuchaba increpar a la alcaldesa a ciudadanos y a una funcionaria en voz alta, de muy malos modos. Cuando se les llamó la atención se encararon con la presidencia de nuevo de malos modos. No escuché a nadie de la oposición criticar esto. Sí que lo hacen en cambio, cuando los agredidos son ellos. En ese caso cuesta escuchar a alguien del equipo de gobierno protestar.
Otro ejemplo es el del pasado sábado en Canal 9, cuando una periodista intentaba en vano huir de un tipo con un cartelito de esos de "Camps dimissió". Qué valiente, el tío. Y qué entereza la de la periodista, que a lo mejor ni vota, y que se tiene que chupar cinco o más años de carrera para que te haga esto un moniato.
Pero lo más divertido, lo más de lo más, ha sido escuchar a Rubalcaba denunciado que los abucheos forman parte de "una campaña orquestada para hacerlo así". Rubalcaba... Rubalcaba... ¿No fue ése quien se cambió de móvil el 14 de marzo con los puntos que sumó con aquello del "pásalo"?.
Qué poca memoria.