3 de mayo de 2010

Cerrado y con olor a sacristía

Jopé, qué ilusionado estoy que he merecido la réplica de un concejal del ayuntamiento en uno de esos blogs cuyo enlace tuvimos que retirar de aquí hace unos meses (más que nada por la falta de reciprocidad: Yo lo enlazaba y él a mí no).
Dicho concejal, al que por cierto, guardo un profundo respeto dentro y fuera del blog, por más que discrepe en su forma de hacer oposición, y con el que tengo a bien, siempre que lo veo, saludarlo y estrecharle la mano, califica este humilde blog como "cerrado y con olor a sacristía".
Cuánta razón tiene. A este sencillo escribiente le gustaría disponer de más tiempo libre para poder dedicarle lo que mis amables lectores se merecen, que no es otro que una entrada diaria. Pero, qué le vamos a hacer, algunos sí tenemos vida privada y cosas importantes que hacer y no podemos disponer de un portátil para entre cuaderno y cuaderno, entre análisis sintáctico y comentarios de texto, poder dar rienda suelta a nuestra portentosa imaginación y contentar a nuestro respetable público. Si ustedes se han dado cuenta desde finales de 2007 y, especialmente, desde hace justo un año, mis entradas son mucho más espaciadas. Ahora bien, no les negaré que la hermosa experiencia de robarle ese tiempo a la bitácora para dedicársela a mis hijos es mucho más gratificante. Y las pocas noches en vela que me dejan descansar suelo dedicarlas a la preparación de clases, a la corrección de exámenes o a la lectura. Ya ven que me queda poco asueto.
Ahora, si algo me ha hecho verdadera ilusión ha sido el "olor a sacristía". Supongo que sabrán que fue lo que le dijeron a Miguel Hernández nada más llegar a Madrid a ganarse la vida como poeta desde su Orihuela natal. Miguel era un hombre profundamente religioso e incluso parte de su viaje fue sufragado por un sacerdote amigo suyo. Una de las elegías más famosas en castellano es la dedicada a Ramón Sijé (José Marín, gran amigo de Hernández) que fue el objeto de las mofas en Madrid a causa de la religiosidad de Hernández y del propio Sijé. La diferencia es que a Miguel Hernández eso se lo dijo el mismísimo Pablo Neruda y a mí... a mí no me lo ha dicho precisamente un genio de la poesía.
De cualquier modo uno no puede, ni quiere, ni debe renegar de quién es. En una sacristía (entiéndase la metonimia) he conocido a grandes personas cuyo corazón rebasa con mucho lo que encontramos por la calle. Personas como algunas de las que se vanagloria en vituperar en su blog el ínclito concejal. También olían a sacristía los locales de Cáritas que acogían a inmigrantes mientras que algún concejal de servicios sociales decidió que en su departamento se cometiera la desfachatez de anunciar que la atención a inmigrantes se prestaba en... la puerta de enfrente, con horario y todo (los servicios sociales estaban puerta con puerta con los locales de Cáritas para inmigrantes y en su tablón así se llegó a anunciar). A mí, en cambio, el olor a sacristía me encanta. Jamás habrá expresión que explique mejor lo limpio que está algo que aquello de "como una patena". ¿Se lo imaginan? "limpio como un fonendoscopio" o "como un depresor". ¿Verdad que da repelús? Especialmente me recuerda a mi infancia en el convent, cuya sacristía tenía un olor especial... qué tiempos. Si volviese a nacer, sólo pediría que mis padres no fuesen anticlericales, no tuviesen nada en contra de las sacristías y me permitiesen estudiar en el convent.
La verdad es que, desde mi condición de humilde mortal, haber llamado la atención de los poderososos sólo es motivo de gratitud. ¡Gracias, gracias, gracias!

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Je Je Je molt bo.

Anónimo dijo...

Jopé -que dices tú, carrer major- ¡qué bellas palabras en tan poco espacio sin decir nada sustancial! que bello y pena: nada de nada. esperaba algo más de tí. Todo el mundo entiende el "olor a cerrado y sacristía" y nada tiene que ver con Miguel Hernández, ni con Machado, en fín, si no quieres entenderlo allá tú. pero hueles a cerrado y sacristía que cantas.
Lo que no te deberían consentir -por la peor de las mentiras: las medias verdades- es lo referente a la atención a inmigrantes en Cáritas y la "desfachatez" del concejal de servicios sociales. Nada más lejos de la realidad. NUNCA, repito, nunca, se ha dejado de atender a inmigrantes en los servicios sociales. En ninguna legislatura, nunca y es demostrable: Durante la etapa del Concejal de servicios sociales al que te refieres las ayudas de emergencias (ayudas ECONÓMICAS) fueron incrementándose paulatinamente a favor de los inmigrantes año tras año. Nada de que se dejaron de atender. Verifícalo, por favor. Y rectifica. Además y compruébalo (es muy fácil) el Ayunamiewnto fdirmó un Convenio con Cáritas
(que persiste) para colaborar ECONOMICAMENTE en las atenciones básicas que Cáritas hacía (y hace)Es decir, no sólo cumplía su obligación el concejal de servicios sociales sino que promovió un Cnvenio de Colaboración entre entidades con (en este ámbito) el mismo fín. Corrige tus palabras pues.Sé honesto, y demuestra que tus padres en olor a sacristía te inculcaron ciertos valores. Ah! y deja a nuestros poetas tranquilos, para que los disfrutemos en los momentos que cada cual decida. Un saludo Carrer Major

Anónimo dijo...

Arturo, sencillamente... perfecto
Con educación, respeto, sencillez y sobretodo haciendo un perfecto uso de gran vocabulario españo.

Enhorabuena.

www.elcarrermajor.com dijo...

Querido amigo. El cartel lo retiró un responsable de Cáritas delante de mí. De las ayudas económicas del ayuntamiento no he hablado,porque siempre las ha habido. Y en honor a la verdad dudo que el concejal llegara a saber que ese cartel se pusiera ahí. Pero estuvo, ¿qué le vamos a hacer?

Anónimo dijo...

Bueno Carrer Major, ya hemos adelantado algo. Las ayudas económicas eran (y son ) una herramienta básica, casi imprescindible en Servicios Sociales y reconoces que no has hablado de ellas, entiendo que, otorgas. Se dieron pues. Entonces, igualmente te digo que cada caso se trató, se estudió y se derivó a los servicios especializados de la ciudad y, te aseguro es lo importante, IGUAL que a los demás usuarios de servicios sociales. NO HABIA ninguna distinción entre personas y menos por procedencia de diferentes países.
Y hemos progresado algo más, compañero. Si admites que el concejal no sabía lo del cartel, ENTONCES NO HUBO DESFACHATEZ, que,a la postre, es lo que me importa.

Gracias por publicar esta entrada. Y queda pendiente sólo una cosa que me preocupa y estoy seguro entenderás: rectifica esa frase por favor. El concejal no actuó NUNCA, NUNCA, con desfachatez. Sólo eso.

www.elcarrermajor.com dijo...

Acepto tu agradecimiento y tu solicitud, que no tendré conveniente en aceptar si me haces un pequeño favor. En ese blog en el que estás haciendo de intermediario, se me acusa de "hacer caja" con el blog. Como eso es rigurosamente falso, puesto que me cuesta dinero mantener el dominio (12 € al año, no te vayas a creer que es mucho más), te ruego que le pidas al propietario que lo retire o se explique, en ese caso retiraré mis palabras de "desfachatez" sin ningún problema.
Te agradezco tu atención, aunque no cobre por ello.

www.elcarrermajor.com dijo...

Lo siento, amigos, no se aceptan insultos, aunque sean para defenderme.
Yo mismo sé hacerlo sin insultar.

Anónimo dijo...

Lo volvere a escribir sin insultos.

Arturo, no vuelvas a escribir de Pacheco, no tiene categoria para salir en este blog. Es como si pusieras a Belen Esteban de tertuliana en "59 segundos" tendria mucha audiencia pero no aportaria nada.

Anónimo dijo...

Algunas cosas: me sorprende la irrupción de un “Anónimo” tan enterado, tan defensor del concejal y tan autorizado a hablar en su nombre que o es el propio aludido o es su asistente.
Otra: como puede verse, Arturo, sólo algunos, en nombre de no se sabe qué, están autorizados a usar el nombre de poetas, escritores o artistas que, también lo ignoro, parece que les pertenecen. Son los frutos del cainismo que ha reverdecido en los últimos años.
Y por último: sólo una crítica a tu artículo. Dices como conclusión “haber llamado la atención de los poderosos sólo es motivo de gratitud”. Me parece una exageración llamar “poderoso” a un personaje que sólo es un broncas, experto en demagogia, insultos y medias verdades. Y nada más. Lleva tres años de mala digestión del resultado electoral y parece que le cuesta recetarse bicarbonato.