29 de noviembre de 2009

Gent de torrent


Si les confieso una cosa, la verdad es que siempre he sentido cierta mezcla de admiración y envidia por otras poblaciones de nuestra región/comunidad/país (no se vaya a enfadar nadie, que la gente anda con muchas susceptibilidades últimamente). De algunas de ellas envidiaba su legado cultural, artístico e histórico, como es el caso de Xàtiva o Gandía. Fíjense si no podríamos presumir de tener entre nuestros ilustres antepasados a los Borja (papas, nobles y santos fueron Borja o “Borgia” para los cursis iletrados). De otras recelaba su patrimonio festivo como Alcoi y sus fiestas de moros y cristianos o incluso las fallas de Burriana y la Semana Santa de Alzira. Las había de las que me llamaba poderosamente la atención su cultura mediterránea y marina, como Dénia , Peñíscola y Vinarós, o su pasado esplendoroso en las civilizaciones griega o ibera, como Elche, y romana, como Sagunto. Finalmente otras me causaban una gran impresión por su conjunto arquitectónico como Morella o su enclave estratégico entre Castilla y Valencia, como Requena. También añoraba que no fuésemos la cuna de un Ausiàs March, Joanot Martorell, Teodor Llorente, Blasco-Ibáñez o Joan Fuster. Y siempre pensé que, si bien éramos un pueblo con una idiosincrasia bastante definida a lo largo de los siglos, nos hubiera ido mejor como sociedad civil si en lugar de tener Valencia a tiro de piedra, el cap i casal estuviera a más de media hora de aquí.

Porque creo que el peso de Valencia en Torrent es notable, pero para mal. Estoy casi convencido de que muchas manifestaciones culturas y tradicionales de nuestro pueblo tendrían mucha más repercusión si estuviésemos en otra comarca más alejada de ella. Ya hemos destacado en alguna ocasión que tenemos un patrimonio cultural que merece la pena ser señalado, pero que se solapa en muchas ocasiones con otras más cercanas. Creo que en gran medida, es la razón por la cual carecemos en Torrent de un tejido social y cultural más fuerte y con mayor peso en nuestra población. Véase, por ejemplo, que las grandes cadenas de radio tienen frecuencias en muchas de las poblaciones anteriormente citadas. Aquí, el último intento de cierto éxito fue devorado por Vocento que se llevó la licencia a Valencia. Del resto, mejor ni hablamos. Nos hemos pasado demasiado tiempo mirándonos el ombligo y esperando que otros hagan lo que podríamos haber hecho perfectamente nosotros.

De ahí que me parezca de una gran importancia la creación de los premios Carta Pobla, por dos motivos. El primero, porque es fundamental crear una conciencia identitaria de pueblo, rescatando la fecha del 28 de noviembre como día de Torrent. Estoy seguro de que no habrá muchos ciudades que puedan presumir de tener casi ocho siglos de historia. Y el segundo, porque es de un gran acierto destacar la labor de torrentinos de todos los ámbitos que llevan el nombre de nuestra población por todas partes y hacen de esta ciudad una ciudad de la que nos podamos sentir orgullosos. Así que permítanme que desde estas líneas felicite a los premiados en esta primera edición. Ellos están ayudando a romper muchos tópicos que aún sigue uno escuchando cuando se identifica como torrentino allá donde va. En definitiva ayudan a que Torrent ocupe el lugar que se merece en nuestra sociedad.

Felicidades a todos: a los premiados, por su labor y el galardón obtenido. Y a los que nos sentimos torrentinos, hayamos nacido aquí o no, porque hoy también es nuestro cumpleaños

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece muy bien los premios Carta Pobla, y cualquier otros premios que se pongan en marcha. Pero creo que esto, no se la importancia que darán a Torrent, pero a mí particularmente, lo que más me preocupa, es la calidad de vida que haya en la ciudad. Por ejemplo me gustaría pedir cita en el especialista y que en una semana o diez días, tuviésemos cita, y no que tardasen 4 meses en citarte. O que pidas cita para el Centro de Salud, y se tarde 4 ó 5 días en darte la correspondiente cita. No hablemos de las urgencias, porque ni te pueden hacer una radiografia, ni un análisis de sangre, etc.Y no hablemos de la educación, cuando en pleno siglo XXI existen aún barracones o "aulas prefabricadas", como el colegio nº 10. Estimo que cuando todos estos servicios estén cubiertos en su totalidad, en cuando nuestra ciudad sera importante, y tendremos unos gobernantes magníficos, independiente del color político, que en ese momento gobierne la ciudad. Y ya no hablemos del paro, porque se haría esto interminable.
SANIDAD, EDUCACION Y TRABAJO, son los pilares fundamentales, para tener una alta calidad de vida, y es lo que hace a los pueblos importantes de verdad. Independientemente de los premios que se establezcan, que me parecen cojonudos.

www.elcarrermajor.com dijo...

Totalmente de acuerdo.Lo del centro de salud es de juzgado de guardia. Lo de las urgencias, de república bananera. Cómo se puede explicaar a un padre que tiene a su bebé con fiebre y que lleva esperando más de dos horas a ser atendido entre una marea de personas febriles que tiene que ir al otro centro de salud del pueblo, donde se atienden las urgencias (que son atendidas por un médico de cabecera, no por un pediatra) porque su pediatra no tiene hoy consulta mientras una pediatra se mira los pies en su consulta con la puerta de par en par.
O falta sentido común, o faltan médicos, o faltan escrúpulos o falla el sistema.

Anónimo dijo...

Te agradezco tu contestación, y creo que debemos de luchar por conseguir nuestros derechos, ya que la obligaciones nos las hacen cumplir, y que nuestros gobernantes sean merecedores de los votos que les damos,y que nos den nuestras necesidades básicas.