21 de mayo de 2009

Torrent és el nom del nostre poble II

En el anterior número del diario La Opinión sacamos a colación el viejo asunto de la denominación oficial de nuestro pueblo. Y es que, pese a haber reconocido el Consejo de Ministros el 3 de febrero de 1979 -festividad de San Blas- que la única denominación oficial de nuestro pueblo es la de Torrent, aún es frecuente ver el topónimo “Torrente” en la correspondencia que nos hacen llegar a nuestras casas algunas entidades. Por ejemplo, la compañía telefónica ONO afirma que yo vivo en “Torrente Norte”, cosa que me tiene perplejo por un doble motivo. En primer lugar, porque lo hago en Torrent, según reza mi Documento Nacional de Identidad; y en segundo lugar, porque hasta donde llega mi conocimiento de los puntos cardinales, mi domicilio se encuentra más bien al sureste de la población. Sin embargo las cartas llegan con puntualidad británica, al igual que la rapidez de los cargos bancarios. Me pregunto qué pasaría si se me ocurriese devolver alguno de los recibos. También una de las principales enciclopedias en Internet, la wikipedia, sigue en sus trece de mantener la entrada de “Torrente” para referirse a nuestro pueblo, a pesar de las innumerables peticiones para usar Torrent de los internautas a los que hacen caso omiso. Es entonces cuando uno se acuerda de aquella genial aleluya que se repartió el Día de Gloria de hace un par de años que decía así, si no recuerdo mal: “Si a Cullera no diuen Cuchara / ni a Picassent, Picassente / per què ens diuen ara / en compte de Torrent, Torrente?”
Me apunta un amable lector que tal vez sea culpa del Ayuntamiento el no promover una campaña para recordar cuál es el nombre del pueblo, pero discrepo. El título que ha dado nombre a esta serie de artículos precisamente se basa en la campaña que, con motivo del 750 aniversario de la Carta Puebla, quería fomentar el uso de Torrent. No creo que sea necesario que el Ayuntamiento tenga que destinar dinero público a una campaña que es de sobra conocida por todos. Otro, en cambio, señala que los principales culpables somos nosotros, los torrentinos, y no puedo dejar de darle la razón y ahora verán por qué. Afirma que es frecuente que señalemos una frontera imaginaria entre el Torrent “de tota la vida” y el Torrente de la expansión de la ciudad. Esta separación, que no deja de ser un apéndice geográfico de la xenófoba distinción entre “xurros” y “gent del poble”, está muy presente en muchos de nuestros vecinos –quien esté libre de culpa que tire la primera piedra- y provoca que en el subconsciente de muchos siga habiendo una ciudad de primera, para los genuinos torrentinos, que hablan la lengua de Ausiàs March y cuyos orígenes se remontaran sin duda a los vestigios romanos que se encontraron en Les Terretes; y otra de segunda, de aquellos que usan la bárbara lengua de Cervantes y que no tienen el RH de la Torre.
Nos gusta dividirnos en grupos. Seguramente debe tratarse de algún mecanismo de defensa psicológico ante lo nuevo. Se especula que el término “churro” fuera la fórmula con la que los aragoneses intentaban expresarse en valenciano para jurar fidelidad a los Fueros valencianos y de ahí tenemos el vocablo con que distinguir a aquellos que no hablan valenciano. De los usados para referirse a los llegados de otros lugares del mundo, mejor no hablamos, porque son de dudoso gusto.
¡Lo que nos gusta etiquetarnos y aún no estamos de acuerdo en llamar a nuestro pueblo como toca!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Podrías devolver algún recibo, como por ejemplo el del IBI. Por cierto,¿ sabes tu algo de cuando estarán confeccionados por presupuestos del año 2009, en nuestro querido Ayuntamiento? Por favor si conoces alguna noticia al respecto, comunicarlo en el blog.

Anónimo dijo...

¿Para cuando los presupuestos del Ayuntamiento?

www.elcarrermajor.com dijo...

¿Ah, pero no te has enterado?

Anónimo dijo...

De que me tengo que enterar?, explícamelo tu listillo. Por cierto no escurras el bulto, y dime para cuando estarán los Presupuestos del Ayuntamiento. Vale.