15 de febrero de 2009

Aplaudirían con las orejas

A finales de los años ochenta, con Joan Lerma en la Generalitat, cuando comenzábamos a estudiar el extinto BUP, había compañeros que se veían obligados a hacerlo en el “nocturno”, que era como se conocía al horario vespertino del Instituto, dada la escasez de plazas que había para el horario convencional. Entonces no se estilaban los barracones, pero ya había falta de plazas y se les mandaba a estudiar con nocturnidad. Hoy no se estila mandar a los alumnos “excedentes” a horarios intempestivos sino que se les manda a aulas intempestivas, a pesar de que hay tres institutos públicos. Desde entonces hasta ahora la situación de masificación de los alumnos poco ha cambiado, pero llama la atención la complacencia con la que la izquierda se tomaba la cuestión.

Un poco antes, con el PSOE en el ayuntamiento de Torrent, la Universidad de Valencia comenzó un plan de expansión que la llevó a crear dos nuevos campus, uno en Burjassot, para las carreras de Ciencias y otro, más tarde, en la Avenida de los Naranjos, en Valencia, para las carreras de Ciencias Sociales. A su vez, se impulsaron grandes proyectos como la televisión valenciana, que se estableció en Burjassot también. A Torrent se nos debió de quedar la cara del alcalde de Villar del Río- el de “Bienvenido Mr. Marshall”-, al ver cómo las principales inversiones en la provincia pasaban de largo de nuestra ciudad.

Estos dos datos son esclarecedores de cómo las cosas no han cambiado mucho en treinta años, pero sí que han cambiado las actitudes de la progresía. Los que no movieron un dedo por traer la universidad pública a Torrent, critican ahora que se instale la privada. Los que en más de veinte años no cedieron suelo público para construir un colegio de primaria, critican ahora los barracones. Algunos nos frotamos los ojos e intentamos ver si se trata de los mismos que antes dormían quienes ahora se despiertan y nos preguntamos qué es más escandaloso: aquel silencio cómplice o esta descarada algarabía.

Dice Sento Beguer que su partido, el Bloc, es un partido en el que caben izquierdas y derechas, agnósticos, ateos y católicos, valencianistas y con otras sensibilidades nacionalistas, es decir es un proyecto abierto. Ante tal apología del Bloc, a uno le sale del alma gritar aquello de “torrentins, valencians i forasters, tots a una veu: vixca la Mare de Déu!”. Es por ello que nos cuesta entender su actitud en el tema de la Universidad Católica. No entendemos si es esclavo del lobby anticlerical, del lobby sindicalista o del lobby más izquierdista, porque no hay nada de malo en que se instale la Universidad Católica en Torrent. Decir que es una Universidad elitista, que costará miles de euros y que su único objetivo es enriquecer a una empresa privada es un dislate del tamaño de la torre.

Y es una lástima que el debate haya sido estigmatizado desde un inicio por la izquierda, porque es una buena oportunidad que se instale la Universidad aquí. Luego podríamos hablar de si el convenio es mejorable, de si la cesión a 35 años es la apropiada o de qué hacemos con la Brigada de Obras, pero ya les digo dónde está el problema: No es en el convenio, ni en el solar municipal ni en la Brigada. Está en el apellido de la Universidad. Y si no lo creen plantéense esta pregunta, ¿Y si hubiera sido otra universidad privada y progresista la que lo hubiera solicitado? Aplaudirían con las orejas. Y eso, en mi pueblo, se llama anticlericalismo trasnochado.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Entérate de una vea por todas. Queremos Universidad en Torrent, nos da igual católica, que musulmana, que de la religión que sea, pero que el suelo de la misma, si es para una Universidad privada, que lo paguen. Pues estaría bien, que pagamos nuestros impuestos de lo más alto, porque hace falta recaudar más, por los muchos gastos que hay, y ahora regalemos metros y metros para un negocio privado. Si instalan una Universidad privada, sea del signo que sea, que paguen los terrenos, como todo hijo de vecino.

Anónimo dijo...

"Los que en más de veinte años no cedieron suelo público para construir un colegio de primaria".
Esa afirmación, por sí sola, es falsa, como puedes comprobar si te pasan los datos necesarios.Que la diga la concejala de educación en un contexto de debate político tiene cierta lógica, pero que la digas tú es excesivo.
Creo que has pasado de la fase "Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor" a la fase lisa y llana de "ayudo a mi señora". Y me parece bien.

Antònia & Sacks dijo...

O siga que si poses un "però" o una simple objecció a qualsevol cosa que porte el cognom "catòlic", ja estàs alimentant el "lobby anticlerical"?

Així, sense més? Si ara un Ajuntament, posem per cas, d'Esquerra Unida li "cedeix" per tot el morro uns terrenys a una universitat no pública que s'autoqualifica com a Marxista i algú diu que no està a favor, se li pot qualificar de, posem per cas, franquista? Ho dic per allò de la mateixa vara de mesurar i tot això

Anónimo dijo...

Que fácil es mentir, os remito al decreto 17/2009 de 23 de Enero, del consell, por el que crea un Colegio de Infantil y Primaria...el nº 10, en donde se dice en que sesión plenaria, la del 10 de Julio de 2006,se puso a disposición de la Consellería de Educación una parcela para la construcción de un edificio escolar.
Por favor, Carrer major se lo envias a tus compañeros los de Ciutat de Torrent, para que si son coherentes lo publiquen. Me pregunto ¿sí podrán dormir tranquilos?

Anónimo dijo...

Ceder los terrenos durante años a cambio de la instalación del servicio es un sistema habitual de las instituciones públicas. El escándalo y la rasgadura de vestiduras (conozco un blog de por aquí en el que los fans de su autor irresponsable dirían "rascadura de vestiduras"; creo que varios aspiran a la concejalía o de Cultura o de Educación, o algo así) de algunos personajes es sencillamente una hipocresía. Como casi todo lo que hacen.

A ver, amigos de la demagogia, ¿acaso no se cedió a Dragados y Construcciones por 50 años la explotación del parking de la Avenida? Dicho en otras palabras para que me entendáis, porque a veces parecéis (sólo parecéis) bastante limitados: cada eurito que dejamos cuando dejamos el coche en ese parking no va a las arcas municipales, sino a una empresa privada. Y así, desde su construcción (años 90)hasta que transcurran 50 años.

Creo recordar, pero no me hagáis mucho caso, que entonces el gobierno municipal no estaba en manos de la "derechona", sino que lo dirigía un señor con barba que estuvo muchos años y que pertenecía a un tal Partido Socialista Obrero Español. No sé si os suena.