30 de diciembre de 2008

Cuentos de Navidad

(Publicado en el último número de La Opinión de Torrent)

Nos cuenta Don Juan Manuel en su inmortal obra El Conde Lucanor, que había un hombre bueno que volvía a casa después de una jornada de mercado con su hijo y con su burro. Mientras caminaban se encontraron con diferentes personas que les afearon las siguientes conductas de manera sucesiva: que fueran andando y el animal no los llevase; una vez subieron los dos, que hiciesen andar al burro con tan pesada carga; bajó el muchacho y criticaron al padre porque fuese el joven a pie y el adulto tan a gusto a lomos de la bestia; se apeó el padre y montó el hijo y lo despreciaron por consentir que su padre, tan mayor, tuviese que penar caminando; por último desmontaron los dos y otro les volvió a recriminar que el jumento fuese tan tranquilo mientras ellos, después de una duro día de trabajo tuviesen que ir a pie. La reflexión del padre la dejaremos para el final del artículo.

Viene este cuento medieval a colación por las luces y el árbol de Navidad que estos días suelen adornar nuestras calles y la fachada del ayuntamiento de nuestro pueblo. Desde el día 8, como nunca llueve a gusto de todos, no tardaron en sucederse las más variopintas reacciones ante este trascendental hecho: unos criticaron el gasto en luces, excesivo, dada la situación económica actual; otros echaron en falta más luces (sí, la metáfora también les vale a ellos) para promocionar el ya maltrecho entramado comercial de Torrent; estos resolvieron que el poner luces en calles comerciales y no en otras calles creaba una ciudad de primera y otra de segunda; aquellos que era un consumo desorbitante de energía ante el cambio climático que San Al Gore nos ha prometido; por último no faltó quien se unió a la corriente laicista y exigió la retirada de las bombillitas para no ofender a los hermanos de otras confesiones.

Unos días después, los alumnos de uno de los colegios con más arraigo en nuestra localidad hicieron entrega de la decoración para el árbol de Navidad que preside la antigua plaza de los tranvías. De nuevo las más jocosas críticas se vertieron: Hubo quien lamentó que no se hubiera hecho el mismo día 8; otros criticaron que el árbol sea sintético o natural; una vez más los laicistas pidieron que se suprima todo símbolo religioso que pueda llegar a herir la sensibilidad de algún meapilas que pase por allí y se moleste; finalmente surgió alguien que profirió toda clase de mofas contra aquellos fascistas que aún montan un nacimiento (sí, de esos con Virgen y niño y todo, ¡qué barbaridad!).

Como dice el refrán que no hay dos sin tres les adelanto yo la próxima: la cabalgata de reyes. Aquella que antaño atraía a miles de personas de toda la comarca en busca del coche teledirigido por el morro (y por el codo que había que poner para conseguir uno). Como la corriente laicista que impera también es republicana no faltará quien reclame su anulación para no herir la sensibilidad de la Pasionaria o exigirán que se haga algún acto en el que los repartidores lo hagan cantando la Internacional.

Acabemos la historia del hombre bueno. El padre, ante esta situación le dijo a su hijo que habían intentado contentar a todos y siempre hubo a quien le pareciera mal. Así que en adelante hiciese lo que creyese más correcto y que lo demás son cuentos. Cuentos de Navidad.

Feliz Navidad.

18 de diciembre de 2008

Lotería

Yo no creo en la lotería. Creo que no le toca a nadie y estoy convencido de que las imágenes de los agraciados ante la administración de lotería que ha repartido el premio, brindando con cava (semi-seco, ¡ya hay que ser rácanos!) están grabadas desde hace tiempo, como ocurrió con aquellas campanadas desde Muxía. Pese a todo, y como buen agnóstico lotero, juego. En mi ánimo pesa más asegurar que no le toque a los míos y aumente mi envidia y odio que la vana ilusión de hacerme millonario, conversación ésta sobre la que versan muchas tertulias en los lugares de trabajo estos días.
Un amigo me envía un artículo con una serie de consejos que habría que tener en cuenta si -improbablemente- nos toca la lotería. Yo se lo dejo aquí, por si alguno de ustedes tiene más suerte que yo. ¡Salud!

¿Qué hago si me toca la lotería?

En primer lugar, mi enhorabuena si es usted uno de los premiados. En segundo lugar conserve la calma, no se precipite, le dejamos hacer el ridículo delante de las cámaras, vale. Una vez pasado el bochorno de verlo fuera de si, relajase y reflexiones conmigo durante 5 minutos. Todos hemos pensado y soñado despiertos en ese momento, muchos de nosotros haríamos casi lo mismo, como las reacciones clásicas de:

1. Obsequiar a nuestro jefe con una espectacular “peineta”.
2. Preguntar a nuestro jefe si sabe contar para añadir que a partir de ese día no cuente más contigo.
3. Ir al Banco y mandar a paseo al Director, abonándole en monedas de céntimo de euro lo que nos queda por pagar de Hipoteca.
4. Y otras más escatológicas que no vamos a reproducir aquí pero que con un poco de imaginación sabrán cuales son.

Apruebo la 1, 2, y 4 , en cualquiera de sus variantes, e incluso alguna mas que no se nos haya ocurrido, pero OJO, la 3º no es buena idea, y no lo digo por que el Director del Banco pueda cogerse un “mosqueo” de “kojones”, que lo hará, si no por que hay alternativas financieramente mucho mas interesantes que cancelar nuestra “odiada” hipoteca, hasta incluso después de esta reflexión, puede que usted empiece a llamarle mas cariñosamente, como , “hipotequilla”, “hipo” o incluso pueda usted ponerle un nombre como “mi Felisa”, “mi Juana” o “mi Lola”.

Empecemos, vamos a ponerle cifras a todo esto:

Tenemos un décimo de lotería premiado: 300.000 euros “gastaores”.
Tenemos una casa valorada en 180.000 €
Tenemos una hipoteca de 150.000 € a 25 años con un tipo interés actual del 5,40% TAE
Nuestra cuota mensual, esa que nos asfixia tanto, nos sale aprox. por 912,19 € al mes
Obviamos los ingresos familiares puesto que para nuestro cálculo es irrelevante.

Primer punto importante:

• El Euribor (tipo de referencia con el que se calculan las cuotas) esta bajando a un ritmo de 100 puntos básicos al mes desde septiembre. Ahora mismo esta al 3,40%, en septiembre estaba al 5,38%. Se calcula que en Junio, puede alcanzar mínimos del 2% e incluso menos. Pongamos para nuestro cálculo que para su descenso en esa cifra.

Segundo punto importante:

• Nuestra cuota de la hipoteca se revisa anualmente en la mayoría de los casos, con lo cual, todas las revisiones que tengan lugar a partir de enero, se van a beneficiar de una rebaja del tipo de interés considerable.

Para nuestro calculo tomaremos como referencia que el nuevo tipo aplicable es el 3,5% TAE, aunque preveo que en muchos casos la bajada sea mayor. (el calculo es euribor + el diferencial correspondiente)

Nuestra nueva cuota pasa a ser de 750,94 €, 161,26 € menos que la que pagábamos hasta ahora.

Eso significa que al año pagaremos 750,94 € x 12 meses = 9.011,22 € (de su bolsillo saldrá esa cantidad independientemente de cual sea la parte de intereses o de capital que usted pague)

Ahora tengamos en cuenta el Ahorro Fiscal que supone ese desembolso, el 15% de las cantidades aportadas hasta un limite de 9.005 €, es este caso nuestra eficiencia fiscal es casi del 100%, en definitiva Hacienda nos devolverá 15% s/9.005 € = 1.350,15 €

Resumiendo, este año destinaremos 7.661,07 € para pagar la hipoteca.

Eso equivale a una TAE o un tipo de interés anualizado del 2,59%, es decir nuestra carga financiera sobre el capital es que pagamos 2,59 euros sobre 100 que nos presta el banco.
Simplificando, significa que estamos comprando dinero, aunque suene raro, a ese precio. Si cancelamos la Hipoteca estamos “vendiendo” ese dinero a un precio muy bajo, ¿no les parece? sobre todo por que en otros sitios nos lo van a pagar mas caro, y no lo olvidemos tenemos 300.000 € “gastaores”.

La reflexión final seria, ¿es usted capaz de vender sus 300.000 “gastaores” o parte de ellos a un precio superior a 2,59% TAE? Seguro que si. Simplemente vaya con ese dinero o parte de el, (no se lo gaste todo hombre!!) a una entidad financiera o mejor vaya a varias y exija por su dinero un precio que usted considere razonable, que por supuesto supere la tasa de inflación, en torno al 3%, pero que no sea nunca inferior a un 5% o 6%.

Si usted invierte la cifra de la hipoteca al 5% anual, estará ganando casi el doble de dinero que si lo destinara a cancelar su deuda.

Si aun con esto, sigue usted pensando en ir al Banco y obsequiar a su Director con una magnifica “peineta”, no dude usted que seguirá siendo la envidia de todos nosotros.

Buenas Tardes y Buena Suerte

14 de diciembre de 2008

Luces en la ciudad

(Publicado en La opinión de Torrent)

Una de esas frases que nunca deberían pronunciarse es aquella que afirma, taxativamente, eso de “siempre se ha hecho así”. Buena prueba de ello es el acto que impulsó, si no recuerdo mal, el acalde Jesús Ros la tarde de la festividad de la Purísima, que consiste en invitar a las clavariesas de la Inmaculada a encender la iluminación de Navidad. Este sencillo gesto ya se ha convertido en tradición y es muestra palpable de que todas ellas comienzan en un momento determinado y a partir de la idea de alguien. Así, la jornada del día 8, que ya ha comenzado con una antiquísima tradición como es la Aurora, se convierte en el pistoletazo de salida de estas fiestas con el prendido de las luces y la decoración navideña de nuestras calles, tradición ésta mucho más moderna.
Descartamos, pues, esa infame frase, y la relegamos al cajón donde se encuentran otras como “cerrado a cal y canto” u “hoja de ruta”. ¿Se acuerdan de ellas? ¿No? La primera hace referencia a la hipotética lejanía que mantiene la alcaldesa del pueblo con sus vecinos, a tenor de las quejas que periódicamente y sin fundamento alguno, se vierten por parte del partido socialista y acólitos. Cada cual podrá echar sus cuentas y calcular cuánto tiempo ha pasado desde que solicitó visita a la primera edil hasta que fue recibido, si es que lo ha pedido alguna vez. Resulta chocante, entonces, que en la misma mañana del día 8, siguiendo una tradición que se remonta mucho más allá de nuestra memoria, se abra el Ayuntamiento, la alcaldesa acompañe a los vecinos que participan en la Aurora y departa amigablemente con cuantos a ella se le acercan. Las cosas, a veces, no son como nos las cuentan, o al menos, como nos las quieren hacer ver.
La segunda frase, la “hoja de ruta”, se refiere a aquellas cuestiones que, como reza aquella con la que empezábamos el artículo, “siempre se han hecho así”, al menos en los últimos treinta años. Es decir, la “hoja de ruta” sería la obligación que tiene el actual equipo de gobierno de seguir escrupulosamente y punto por punto la labor del anterior, en todos los aspectos, tanto aquellos que acertaron, como en aquellos que patinaron. Nos preguntamos entonces qué sentido tiene que la ciudadanía optara por un cambio si lo que se pretendía es continuar aquello que ya no tenía validez, al menos para una amplia mayoría, que fue la que le otorgó la alcaldía al PP. También nos preguntamos si “seguir la hoja de ruta” consiste además en achacar al ayuntamiento la culpa de los tiroteos en las calles o de las manifestaciones de grupos neonazis. Si en esa “hoja de ruta” aparece que algunos concejales utilicen estas desagradables noticias para dar caña a la alcaldesa o si es más bien cosecha propia. Y si en esa “hoja de ruta” no aparecía reclamar nuevos efectivos de la Policía Nacional o volver a tener un cuartel de la Guardia Civil en Torrent. Así que mejor cogemos la “hoja de ruta” y la dejamos en el cajón del que nunca debió salir.
Las luces, a pesar de la lluvia que arreció en la tarde del día 8 ya están encendidas en Torrent Salgan a la calle, a la plaza o a la Avenida para comprobar que, a pesar de la crisis y de haber reducido el gasto en electricidad, las bombillitas ya lucen con sus colores y sus brillos. Observen que hay luces en la ciudad, pero que a algunos aún no se le han encendido.

7 de diciembre de 2008

Muerte al Cromagnon

El otro día andábamos un amigo y yo enfrascados en una de esas discusiones que no suelen derivar en nada. Íbamos retrocediendo en el tiempo y buscando una razón histórica que justificase los males de nuestra época. Partíamos de la Guerra de la Independencia y buscando culpables en Francia y el Reino Unido por destrozar nuestro ejército y nuestra industria. Retrodecimos un poco y llegamos a Godoy y Carlos IV. Mi amigo sugirió que tal vez fuese la guerra de Sucesión la culpable. Ahí le sugerí que si se ponía así, la culpa era de San Vicente Ferrer por proponer un rey de consenso en Aragón y que éste fuera castellano. Así quedó la cosa y , entre bromas, nos despedimos. Después le fui dando vueltas al tema y me planteé que, si seguíamos retrocediendo, encontraríamos personajes a los que culpar de nuestras miserias, cuando somos nosotros los que ahora estamos aquí.
Así que, Tardà, hombre, si te pones tú así, ¡Muerte al Cromagnon!