2 de noviembre de 2008

Obama

Vamos a suponer, porque parece que así lo dicen las empresas demoscópicas, que gana Obama. Si esto así sucede, por raro que parezca, todo el mundo estará contento en España, donde quien más y quien menos, ha decidido apostarlo todo por el candidato demócrata en detrimento del abuelete McCain. Ocho años de administración Bush pesan demasiado para que nadie se atreva a dar su apoyo a los republicanos. Irak pesa mucho y su sombra es alargada. Frente a la senectud del anciano republicano, la máquina demócrata parece mucho más fuerte: es más atractivo y parece más creíble. Además, su color (todo sea por evitar los tabúes y usar buena parte de eufemismos) tira mucho por lo exótico que puede llegar a ser verlo sentado en la Casa Blanca.
Sigamos, pues, con nuestra más que posible hipótesis. ¿Creen ustedes que los EEUU comenzarán a cumplir el protocolo de Kioto y seguirán las propuestas del gurú Gore (por cierto, perdió con ¡Bush! en 2000)? ¿Que en los estados donde se ejecutan principalmente a "discapacitados afroamericanos" se abolirá la pena de muerte? ¿Que dejarán de intervenir en los asuntos internacionales en que estén en juego sus intereses comerciales? ¿Que levantarán el embargo a Cuba? ¿Que recibirán a Zapatero en 2009? ¿Que dejarán de asumir el rol de árbitro en el partido del armamento nuclear que ellos mismos lideran? ¿Se lo imaginan?
¿Nos alegramos entonces?

1 comentario:

Anónimo dijo...

De todo eso tan abominable que hacen ahora los EEUU, creo que lo único que cambiará con cierta rapidez con Obama será recibir al presidente Zapatero. No porque le tengan especial cariño ni admiración, sino porque en aquel engranaje, es la medida más fácil. Las otras necesitan remover las entrañas del sistema, un sistema anquilosado pero de hondas bases allà.