11 de agosto de 2008

La paella

(Del último número de La Opinión)

Una de las tradiciones más arraigadas en nuestra tierra es la reunión dominical alrededor de una suculenta paella. Su elaboración está rodeada de una auténtica liturgia y suele recaer en el varón de la casa. Constituye un ritual tan sagrado que ningún paellero que se precie permite que nadie se le acerque para sugerirle qué hacer con el fuego, cuándo hay que tirar la sal o si el arroz se echa formado un surco, una cruz o esparciéndolo por todas partes. Si por algún azar del destino alguien se asoma a la paella para mostrarle sus sugerencias, el legítimo paellero suele perder la paciencia y educadamente lo saca de ahí. El problema llega si, durante la degustación del arroz, el que acaba de ser expulsado comienza a sacarle pegas: que si él le hubiera echado más sal, que si el garrofó está duro porque hay que dejarlo más tiempo a remojo, que si se ha quemado demasiado y a la abuela no le gusta el socarrat, para al final concluir que la paella que él hizo la semana pasada sí se podía comer.

En cierta medida el gobierno del Ayuntamiento es similar a preparar una paella. Obviamente cada uno cree que es él quien mejor la cocina y que lo que se come por ahí no tiene ni punto de comparación con la que se hace en su cocina. Pero se debe tener la buena educación de no hacerlo demasiado público para no quedar en evidencia. Es éste el caso del boletín que el aún principal partido de la oposición ha repartido por nuestras calles poniendo en entredicho la gestión del Ayuntamiento en el último año, tiempo que llevan ellos sin cocinar la paella. Nada hay que objetar que cada partido se dirija a los ciudadanos a criticar al gobierno o a denunciar aquello que consideren oportuno, el problema es que, para ello, se intente manipular, como, por ejemplo, con el tema de la contribución. Insisten los socialistas en que ha subido hasta un 70%. Yo siempre desconfío de las ofertas que incluyen un “hasta” o un “desde”, porque casi nunca la realidad está en los “desdes” o los “hastas” sino en un término medio que suele distar bastante de aquéllos. Afirman los socialistas que la contribución no debería subir en los próximos años más que el IPC y nos echamos a temblar pensando en ZP y su “no-crisis”, Es entonces cuando nos preguntamos si el IBI debería subir desde el 18 % que han subido los alimentos este año hasta el 70 % que ha subido la gasolina. Y concluyen demandando firmas para rebajar el IBI en un ejercicio de autobombo e irresponsabilidad sin parangón. No recuerdan en su boletín que el PSOE fue quien aplicó la tasa de basuras (tasa que en otros pueblos, gracias también a las recogidas de firmas de la oposición, va a ser devuelta a los ciudadanos) o gastaba a manos llenas. Ya puestos a echarse flores, podrían haber dicho que “desde” que gobierna Zapatero, “hasta” la Selección española gana la Eurocopa.

En conclusión, que para el PSOE en Torrent, la paella buena, buena, es la suya. Ellos son los que mejor dominan el fuego, controlan como nadie el tiempo de cocción, seleccionan los mejores ingredientes y saben echar en el momento justo el romero. Y aún así, un año después de que les quitaran el delantal, siguen sin entender por qué la gente dejó de comérsela.

Que pasen ustedes un buen verano. Con una buena paella.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo no se como esta la paella, pero si te parece bien que suba el IBI en la forma tan descarada que ha subido, para ti que te lo apliquen,como votante del PP que eres, ya que sube la gasolina, pues la contribución tambien.Quieres defender lon que no tiene razón alguna.

Delincuente Fallero dijo...

Es bien cierto, que en esta tradición tan arraigada que comentas querido Arturo, es importante dejar hacer al paellero, y que demuestre sus habilidades culinarias. Yo personalmente tengo por costumbre aceptar las formas de hacer de cada paellero. Pero el problema viene cuando el paellero de turno, decide como le gusta a cada uno de los comensales, y no me refiero a la receta o formas de hacer de cada uno, sino a que el paellero decide si a mi me gusta con más o menos aceite, con más o menos sal, con más o menos verdura o con más o menos carne, eso ya es personal de cada uno.
Y no te confundas, querido Arturo, que en todas las casas los hay que encargan que hagan la paella y al mismo tiempo quieren dar las intrucciones al paellero para que la cocine y casi siempre a destiempo. -"Pues ahora yo haria el sofrito", -"Pero si ya hemos echado el caldo!!!!"

Como bien dices y en eso coincidimos, hay que dejar cocinar la paella a cada paellero, aunque no está de más que se le eche un ojo mientras se tertulia tomando una cervecita y unas papas, no sea que en un descuido, se quede sin caldo, o el arroz se coja demasiado.

Delincuente Fallero dijo...

Querido Arturo:

Una paellita, cuando tú quieras, será un verdadero placer conversar contigo sobre Torrent.

La otra "paellita", la metafórica, espero que nos la dejen cocinar, sobre todo cocinarla sin que se le haga caso a comentarios interesados, diria yo mas bien interesadisimos, que interfieren en el proceso de elaboración normal, y que desgraciadamente cuentan con mayor credibilidad ante quien ha encargado que se cocine, ya que haciendoles caso corremos el peligro que sea incomestible para los principales comensales.
Ilusión, ganas, cariño y conocimiento te garantizo que no faltan para cocinar esta paella metafórica, pero falta el principal ingrediente de debe tener un buen cocinero, la confianza de quien la ha encargado.