11 de mayo de 2008

Olor a murta

(Publicado en el último número del diario La Opinión de Torrent)

Es llegar el mes de mayo y las calles parecen otras. Son las mismas que hace unas semanas, pero algo hay de diferente en ellas y hace que nosotros mismos seamos otros. Podríamos achacarlo al cambio de hora y que cada día las tardes se vayan alargando. O tal vez a que ya hayamos ido abandonando las chaquetas y abrigos para dar rienda suelta a la ropa más fresca y ligera. Incluso a que ya vamos intuyendo el verano y con él las ansiadas vacaciones que tanto esperamos. Pero en el fondo sabemos que no. Lo que ha cambiado en nuestras calles es el olor. Huele a murta.

Y es que con la llegada de este mes nuestro pueblo saca a la calle sus mejores galas. Todo comienza el primer domingo, con la fiesta de la Virgen del Rosario, y viene a concluir con el Corpus, pero su eclosión coincide con el segundo, en el día de la patrona, de la Mare de Déu dels Desemparats. Son éstas, más allá de creencias personales, celebraciones en las que uno puede captar el sentir de un pueblo. Bien es cierto que en muchas ocasiones el fervor popular se aleja de la ortodoxia católica, pero tal vez ésa sea la grandeza de estas festividades, pues saben llegar a personas de toda condición, nacidos en el pueblo y recién llegados, mayores y jóvenes, potentados y humildes, hasta, si me apuran, ateos y creyentes.

Conozco a mucha gente que ama este pueblo. De hecho, en todos los lugares hay gente enamorada de su tierra a la que no podrían sacar de allí de ninguna de las maneras. No es que sea éste un caso excepcional, por lo que aquí también tenemos personas que no sabrían vivir lejos de Torrent. En una ocasión escuché a una de estas personas afirmar que cada vez que bajaba del metro en la estación y observaba que había gente que continuaba hacia los pueblos de la Ribera, sentía lástima por ellos por no vivir en Torrent. ¿Qué es lo que hace de Torrent un lugar así? Seguramente cada uno tenga su opinión: Algunos dirán que es el Vedat y sus rincones. Otros más golosos opinen que será una opípara ración de “rossejat” acompañados de las fabulosas crestas de la pastelería de Isidro Pérez. Habrá incluso quien piense que el sonido acompasado del tañido de las campanas de la Asunción les provoca este efecto. Pero yo tengo claro que es el embriagador aroma de la murta recién cortada antes de una procesión. Produce en mí un efecto instantáneo. Ya puede uno ir embutido en miles de problemas, en cientos de agobios o en innumerables vicisitudes. Es acercarse a la plaza, sentir el olor de la murta y desvanecerse todo aquello que nos estaba apurando minutos antes. Si a ello le sumamos el inconfundible sonido de la banda que acompaña a la procesión, uno empieza a pensar que para qué irse de vacaciones, si ya estamos en el paraíso.

Así que me va a permitir que le sugiera que este domingo, día de la Virgen de los Desamparados –dado que la Virgen del Rosario fue el pasado- se acerque a las calles por las que pasará la imagen de la Virgen. Huela la murta y las flores mezclada con el aroma de azahar que desprenden los campos que aún se conservan en el Safranar. Deslícese por las esquinas y déjese empapar por esta mezcla de sensaciones que provoca la murta, la música, el fervor y la pólvora. Y luego, cuando vaya hacia su casa, despacio, piense si, de verdad, le gustaría estar en otro lugar.

10 comentarios:

Encarna Redón dijo...

Bonito el post.
Un saludo y a ver si nos visitas en algún pleno, que hace tiempo que no se te ve por allí.

Anónimo dijo...

Haber si nos entendemos, llega el mes de mayo, y ¿porque las calles huelen diferente?, te refieres a las calle de Torrent en general, o solo a las del nucleo “peperil”.Resulta que esta ciudad tiene entre 75.000 y 80.000 habitantes y para ti todo el sabor que la distingue, se reduce al trozo del territorio llamado “La Plaza”. Parece que el mes de mayo, es para ti, el excelente, por la cantidad de manifestaciones religiosas que hay, que sirven para que la derecha reaccionaria de esta ciudad se engalane para desfilar, con sus cirios (menos mal que no armas), de todas formas, descartaria a todas las personas que van de buena fe y respetando por supuesto sus creencias.
Cuando el fervor popular, se aleja por completo de la ortodoxia católica, dices tu, que alli reside la grandeza de la fiesta, o sea, cuando alguien se aleja del fin para lo cual se crea una cosa, eso engrandece el desvio que se produce, en la consecución del acto.
Los nacidos en este pueblo de antaño, y los que despues emigraron a esta ciudad, generalmente no suelen ir juntos a estos eventos procesionales.Los potentados y los humildes, tampoco son viajeros de un mismo trayecto, y los ateos y creyentes, parece ser que no suelen ir de la mano, no porque sea imposible, sino la mayoria de los casos por la intransigencia de los segundos.
Generalmente el lugar de nacimiento de una persona, y si encima sigue viviendo en el mismo lugar, hace necesariamente que se enamore de su ciudad, pero me parece una necedad, decir que se siente lastima de los que siguen en el metro hacia La Ribera, porque esa gente tambien esta enamorada de su tierra la cual adora. Y no creo que las crestas de Isidro Pérez, sean las que hagan un Torrent agradable.En esta ciudad que yo sepa hay varias parroquias (realmente no se el número cierto) y todas tienen sus campanas, porque las de la Asunción tienen que tener un sonido especial. Y tambien te puedo asegurar que mis problemas no me los distrae el olor a murta, pues más bien me recuerda al Torrent beato y conservador. Pues parece ser que aquí hay dos clases de gentes los que viven alrededor de la Plaza y el resto de la población.
El Torrent moderno prolongación de la Avenida del Pais Valenciano, con sus zonas verdes y sus espacios ajardinados, su Parc Central, eso no es Torrent, por cierto que la Plaza de la Unión Musical, que esta hecha una porqueria de los destrozos que hay en ella, que parece que la sra.Alcaldesa sobre pertenecer a dicha banda de música, no se ciuda de adecentar la susodicha plaza para bien de este Torrent, que en esa parte no huele a murta. Esa parte nueva y hermosa, se ha construido bajo el mandato de los socialistas, pero vosotros los torrentinos de pro, os habeis quedado en la Plaza Mayor y en la Plaza de la Iglesia, esto es vuestro gueto, vuestro “Chueca” particular. Que os aproveche, y oler a murta e incienso.

nimue dijo...

Yo tengo alma de maleta y desde que me fui de Torrent, hace ya muchos años, para dar vueltas por el mundo me di cuenta de que estaba bastante bien en cualquier sitio donde me ponía a vivir. Pero reconozco que has escrito un artículo muy emotivo. A mí, el olor a murta me recuerda cuando era pequeña. Lo sigo llevando dentro aunque no lo he vuelto a oler en ningún otro sitio. Es un olor de los buenos. Sí.

www.elcarrermajor.com dijo...

Encarna, es que el último pleno era con "nocturnidad" y los menesteres paternales me lo impidieron.

www.elcarrermajor.com dijo...

Querido amigo anónimo, cuando uno vomita esta sarta de tonterias no merece ninguna respuesta.

www.elcarrermajor.com dijo...

Nimue:
Hay muchos sitios donde me gustaría vivir, generalmente cada ciudad que conozco me provoca esa sensación, pero me quedo con dos: Londres y Roma. Sobre todo la primera, aunque la lástima es el clima.

Laura dijo...

Arturo a ti cuando te llevan la contraria, enseguida dicen tonterias y encima las vomitan, pero no rebates con argumentos, lo que te han dicho, y solo replicas con violencia escrita, y eso tiene un nombre.

www.elcarrermajor.com dijo...

Laura, no se trata de si me llevan la contraria, sino de si se rebate una opinión o si se insulta. Es normal rebatir en un artículo de opinión, aunque es más difícil cuando se trata de un artículo costumbrista. En los primeros se juzga una realidad a partir de datos más o menos objetivos y en los segundos se describe una situación, como es mi manera de vivir el mes de mayo en Torrent.
En cualquier caso te recuerdo que poco se puede argumentar en mi contra cuando lo que digo es que me gusta mi pueblo. Me gustaba mucho antes de que ganara el PP, me gustaba antes de que Bresó fuera alcalde y lo fuera Ros. Me gustaba incluso en época de Franco(lo poquito que viví, sólo cinco meses), porque he nacido aquí, me he criado en unas calles y forman parte de mí. Es difícil que diga que me gusta haber nacido en Picanya o Paiporta, o que me he criado en la calle "en proyecto" del polígono o que he jugado bajo la sombra de la Sagrada Familia, sin desmerecer a ninguno de ellos, porque no ha sido así. No se puede entender como un desprecio a los demás, todo lo contrario. Lo que yo he escrito aquí todo el mundo lo siente por sus lugares y sus tradiciones.
Un saludo, Laura, tus opiniones, sean del tipo que sean, siempre son bienvenidas.

Laura dijo...

Con cinco meses ¿ya te gustaba Torrent o el olor a murta? perdona pero no me he enterado bien de lo que realmente te gusta.

www.elcarrermajor.com dijo...

¡Me gusta tanto mi pueblo, Laura, que me gustaba antes de que me pensaran mis padres!