14 de abril de 2008

¡Amunt!

Yo soy de los que creen que la esperanza es lo último que se pierde (no me refiero a Aguirre, no se vayan a pensar). Y es por eso que estoy convencido de que el miércoles vamos a ganar la Copa del Rey. Muchos son los paralelismos entre la final de este año y la del 95 contra el Dépor. Al igual que en este año, aquel año el Valencia consumaba un sonoro fracaso después de fichar a muchos jugadores y un entrenador que "vestía con frac" en palabras del presidente, al que acabaron echando mediada la temporada. También el rival venía crecido después de haber sido subcampeón de Liga -merced a su indolencia, todo hay que decirlo, por mucho que le echen la culpa al Valencia- y nuestro equipo no sabía a qué jugaba. La final tiene como escenario Madrid y se anuncian lluvias y todos recordamos la tormenta que aguó la final a falta de diez minutos (y una más que probable victoria nuestra a tenor de cómo iba el partido) en el Santiago Bernabéu. Y casi al final de la temporada el entrenador de aquel entonces (un hombre de la casa, José Manuel Rielo) sabía que no sería quien dirigiría al equipo en la siguiente campaña.
Pero hay una cuestión que la hace diferente a entonces: En aquel partido el Dépor era el rival a batir y en este encuentro el rival será ...el propio Valencia. Ayer mencionaba el deseo que muchos aficionados tienen de perder la final con tal de echar a Koeman. -¡No!-les digo- ¡que lo echen después si quieren, pero que ganen la Copa!. La afición practicamente ha dejado de creer en el equipo, de ahí el desdén con el que se les recibe y despide en Mestalla. Los que vamos al campo, manteniendo la ilusión de ver ganar al VCF, ¿cuándo fue la última vez que lo vi ganar?, nos marchamos con avidez cuando el árbitro señala el final del partido y me parece que ése es el peor silbido que se lleva un futbolista: la pasividad con que se acoge la derrota. Por ello creo que el amor propio de los futbolistas (si es que de verdad lo tienen, claro) es el único que les puede llevar a conseguir una nueva copa. Además está el tema que anunciaba el Miope en su blog la semana pasada: ahora somos los malos de la película, porque toda España quiere que gane el Geta la final, para resarcirles por la eliminación (¡justísima!) contra el Bayern. Nadie recuerda las dos finales perdidas en la Champions, porque el fútbol nunca ha practicado la justicia ni la caridad. Si fuera así, el Levante estaría salvado matemáticamente, dado que tiene al entrenador con más coraje de toda la primera división.
El míercoles iré a la plaza a verlo por la pantalla, tengo entrada para ir al Calderón, pero las obligaciones familiares me impiden ausentarme tanto tiempo. A ver si mi hija ha venido con una Copa bajo el brazo.
¿y si perdemos? Bueno, en estos casos, com diu ma tia: "No patiu, xiquets, que demà el pa està al mateix preu"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

esoo esooo!! claro que van a GANAR!! esperemoss...Un positivo masss sii! jajaja! Hasta Mañana!

www.elcarrermajor.com dijo...

¡Se ha colado por aquí un alumno!