14 de marzo de 2008

¡Que estamos en fallas!

Ésta es la frase más odiada por un amigo mío en estas fechas. Paradójicamente es un amante de la fiesta. De hecho, siempre que podemos nos vamos juntos a verlas a Valencia, dado que él conoce a una gran cantidad de artistas y presidentes falleros, y las recorremos en una maratoniana sesión de varias horas en las que no faltan tampoco la mascletà, la comida en un bar de barra untosa y una docena de bunyols. Es decir, que nadie le puede acusar de ser antifallero. Pero odia esa frase, porque siempre la utiliza algún mentecato para justificar que te estén pitando los oídos y que casi pierdas el pie por el masclet que ha tenido a bien tirarte. De pequeño fui fallero de una de las comisiones con más solera de Torrent, la falla de Sant Roc. Mi principal motivación era tirar petardos, razón por la cual acabé borrándome cuando crecí un poco y perdí la afición. Muchos debí tirar en aquella época de mi vida para tener que sufrirlos ahora como los sufro, si bien nuestro repertorio se limitaba a los chinos (de peseta) y los de estrella (dos pesetas). Es el karma, dicen. Si le recriminas a algún mayor de edad que lance una salida (sí, de las de castillo de Caballer, con caña y todo) o un masclet (de los de terremoto final en la mascletà de la plaza del Ayuntamiento) siempre te viene con el sonsonete ése de ¡que estamos en fallas!. Y no sabes dónde mandarlo.
Y uno se pregunta si no podríamos llegar a algún tipo de acuerdo. Por ejemplo, que no se lanzasen petardos entre las 3 y las 5 y entre las 12 y las 7. Creo que no sería mucho pedir, porque dudo que exista el síndrome de abstinencia de la pólvora, aunque en ese caso deberían vender parches de pólvora en las farmacias. O que los petardos con categoría suficiente para lanzarlos adultos en descampados, los tirasen adultos en descampados, y no menores en papeleras junto a una casa. Y luego está el tema de las carpas (que se aplica además a las fiestas de moros y cristianos). Entonces me acuerdo de nuevo del karma: ¡Cuántas veces he estado yo allí dentro sin pensar en lo que molestaba a los vecinos! ¡Cuántos casales cerrábamos cuando éramos más jóvenes!.
Así que, al final, con tanto karma, he decidido aguantarme y olvidar a los niños (y a sus padres, claro) que llevan desde las 12 tirando todo tipo de artificios pirotécnicos bajo de mi balcón. Mis hijos me vengarán cuando a ellos les moleste.
Por cierto, vaya falla bonita ha plantado el Ayuntamiento este año. Como quiera que al artista lo buscó el anterior equipo de gobierno, vaya mi felicitación por haberlo hecho. Además he tenido el gusto de conocerlo personalmente y me parece un tipo estupendo que le va a dar mucha categoría a la falla municipal, cosa que, por otra parte, hacía mucha falta.
Felices fallas. Feliz Semana Santa.

6 comentarios:

Ricardo dijo...

Me encantaria conocer tu opinión sobre la carta de la alcaldesa sobre el asunto del IBI. Por favor complaceme.
Gracias anticipadas.

Anónimo dijo...

La falla del Ayuntamiento siempre ha tenido mucha importancia, aunque fuesen los socialistas, los que la encargaban al correspondiente artista fallero.

www.elcarrermajor.com dijo...

Sí, fue un gran acierto por su parte, pero además encargarla a Llácer fue un doble acierto, ahí está el resultado. Enhorabuena al que lo hizo.

Ricardo Alventosa dijo...

¿Porque no me contestas a mi petición? Es facil darme tu parecer. Por favor espero tus noticias.
Gracias

www.elcarrermajor.com dijo...

Amigo Ricardo, tu perseverancia es encomiable y digna de elogio, ten por seguro que atenderé a tu petición. Dejemos pasar las vacaciones. Un abrazo.

Ricardo Alventosa dijo...

Dejaremos pasar la vacaciones, me pare correcto.Gracias por atender mi petición.
Un saludo.