4 de marzo de 2008

Juguemos a ser aprendiz de brujo.

Han sido dos los debates esfectuados entre los candidatos con más opciones a ser presidente del Gobierno (¡se imaginan otro resultado que no sea ganador Zapatero o Rajoy?, ¿se lo imaginan?) y parece que las piezas del tablero no se han movido. A mí, si me lo permiten, me gustó más Rajoy ayer. Rajoy estuvo mejor que Rajoy, podría ser el titular. Mejor que lo estuviera él mismo la semana pasada: más contundente y más directo. Y en términos generales, mejor que Zapatero, al que vi más nervioso, más inseguro y más agresivo.
Pero como ya indicábamos la semana pasada, esto va por barrios y las piezas no parecen haberse movido, porque los candidatos siguieron escrupulosamente el guión establecido por sus partidos e intentaban movilizar a sus votantes. De ahí que las encuestas den ganador del debate a Zapatero, puesto que él encabeza la intención de voto. Así que el partido sigue empate y como decíamos en el patio del colegio "y el balón encalao", porque ya no hay más.
Sin embargo me resisto a creer que todo el pescado está vendido. Ya llevamos varias campañas en las que las encuestas no han dado ni una. Sólo tienen que recordar la del diario Levante en Torrent para las locales del año pasado, en las que el PSOE revalidaba de sobra la mayoría absoluta del 2003, con quince o dieciseis concejales. Es de suponer que el gerente de aquella empresa demoscópica habrá pasado a engrosar las ya de por sí abarrotadas colas del SERVEF.
Así que me he metido a aprendiz de brujo, término que se ha puesto de moda en esta campaña y que sirve tanto para un roto que para un descosido. Mi tentación es decirles que he escrito en un sobre un resultado que mostraré el próximo lunes para ver si he acertado. Pero no cuela, me podrían decir, con más razón que un santo, que hay trampa, así que me lanzo al ruedo, aunque me expongo al escarnio público si fallo. Me da en la nariz que va a haber un resultado bastante atípico, pues es bastante posible que un partido gane en votos pero tenga menos escaños. Hoy por hoy el PSOE y el PP suman un total de 312 diputados y es difícil que bajen de ahí. Puede haber un trasvase de votos entre uno y otro en función de si el electorado castiga o premia la labor del Gobierno. Mi opinión es que habrá castigo. Por otra parte IU tiene 5 diputados y casi doy por seguro que restará uno o dos (el de Valencia, con la guerra fraticida abierta en EUPV y sus alianzas lo van a echar a perder). El conjunto de los partidos nacionalistas tiene 33 escaños e intuyo que sumarán algunos menos: Por el voto útil en unos casos, por el desgaste de algunas de sus políticas en el caso de ERC, BNG o PNV y por la falta de liderazgo de otros como CC o la CHA. Así me salen las cuentas de que este conglomerado que formaban 33 diputados puede llegar a perder diez diputados que no necesariamente tiene que pasar a formar parte del PSOE por la ley d'Hont, aún siendo votos de izquierdas en su mayoría. Con todo las cuentas me salen así:
Bueno, mejor me las guardo y ya les digo el lunes qué tal me ha ido... Prometo decir la verdad.

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