22 de febrero de 2008

Papeleras

Se van acercando las fallas y como ya señalábamos el lunes pasado, nuestras calles van oliendo a fiesta y pólvora. Y una de las decisiones que más nos deben abochornar como pueblo: la retirada de papeleras durante las fiestas falleras. Y no porque no sea una decisión acertada, que lo es, sino porque, muy a pesar del celebérrimo Pacte Cívic, aún le pegamos fuego a las papeleras en fallas, con lo cual es más barato retirarlas y barrer el doble que sustituirlas.
Y aquí, quien esté libre culpa que levante la mano. Me estoy refiriendo a que todos hemos sido críos y todos hemos hecho alguna que otra trastada con los petardos -aunque no todos hemos quemado papeleras (yo al menos no lo he hecho)-. El problema no es que si los niños de ahora son más gamberros que los de antes, que es un mensaje que promocionan mucho los carcas. El problema ahora es la impunidad que parece acompañar a cualquier acto de esta índole. Hay una total falta de respeto por la autoridad en nuestra juventud, ya sea la autoridad paterna, la del maestro, la de la persona mayor o incluso la del policía. Compruébenlo ustedes estos días si se les ocurre la genial idea de afear la conducta de algún muchacho que intenta quemar el buzón de correos de bajo de su casa con unos masclets, a ver qué le dicen. El resultado, ya lo saben, la semana que viene nos quedamos sin papeleras durante unos días para ceder el testigo a los niños (de entre 5 y 50 años, todo sea dicho) y sus petarditos.
No se los pondrán en un sitio que yo me sé... (en la papelera de sus casas, ¡no vayan a pensar...!)

1 comentario:

nimue dijo...

pues sí... estoy bastante de acuerdo contigo en el tema de la autoridad y los niños.

Yo tampoco he quemado nunca una papelera. Creo que nunca se me hubiera ocurrido, la verdad.

Que vuelvan pronto las papeleras y el sentido común.

Y felices fallas!