13 de enero de 2008

Torrent, bon poble i gran ciutat.

(publicado en el último número del diario La Opinión de Torrent)
Seguro que a usted también le ha pasado: Puede haber sido en el trabajo, en alguna reunión, en casa de algunos amigos o en una boda. Allí le han presentado a alguien y al preguntarle por su origen usted le ha contestado: “Soy de Torrent” mientras le dedicaba una amable sonrisa. Acto seguido la persona que acaba de conocer le ha espetado eso de “Torrent, bon poble, però mala gent” mientras reía a carcajada limpia y usted lo miraba pensando “mira, ésa no me la sabía, podrías ir a concursar al «Club de la Comedia» porque tus ocurrencias son muy graciosas y, sobre todo, muy originales”. Y eso si no le han reprendido por el supuesto índice de criminalidad que existe en nuestro pueblo. Recuerdo que, de pequeño, cuando conocía a alguien de fuera y averiguaba mi procedencia, me recriminaba que mi pueblo estuviera lleno de delincuentes juveniles a los que asociaba con alguna etnia. Yo intentaba hacerle entrar en razón, advirtiéndole que había de todo, como en botica, pero, nones. Allí era yo el centro de sus burlas. Una vez llegué a preguntarle a uno de estos cuándo fue la última vez que había estado en Torrent. Enseguida calló, se puso muy rojo y balbuceó alguna cosa ininteligible: Nunca había venido.

Algún sabio torrentino sería el que quiso revertir esta situación modificando el dicho popular y añadiendo lo de “bona gent” y así ha debido calar en la sociedad porque, según el último censo del INE, nuestro pueblo ha alcanzado la cifra de 75.000 habitantes, aunque oficiosamente serán más de 80.000, y de esta manera logra el estatus de “gran ciudad”. Ignoro en qué consiste el reconocimiento de gran ciudad, pero si somos sinceros, nunca seremos una gran ciudad hasta que cumplamos estos tres requisitos:

En primer lugar, tener un Corte Inglés en nuestro centro urbano. No, no vale Opencor ni la agencia de viajes. Hace unos años corrió el rumor de que se iba a instalar uno en la sede de la Caixa Torrent, en el actual ayuntamiento, pero nunca más se supo. Así que queremos uno de verdad. Y así lo anunciarán en la radio cuando informen de los centros que permanecerán abiertos en una jornada festiva. Imagínenlo: “Este domingo abren los centros de Madrid Xanadú, Pintor Sorolla, Nuevo Centro, Barcelona-Diagonal y Torrent”. También nos vale un Hipercor.

En segundo lugar, subir a un equipo de fútbol a Primera División. Y puestos a pedir, que suba el Monte-Sión, que es el equipo que más jugadores ha aportado a esta división desde Torrent. Si Elche, Villarreal o Alcoy lo han tenido, nosotros no podemos ser menos. Sólo pondremos dos condiciones: La primera, que no venga ningún Soler o similar a fastidiarla; La segunda, que el estadio se llame “Padre Costa Arena”.

Y por último, tener un ministro en el gobierno. Ya es hora de que se escuche la voz de Torrent en la Moncloa. Como primer paso nos conformamos con que alguno de los partidos incluyan a algún paisano en sus listas al Congreso o al Senado (esto creo que ya lo ha hecho el BLOC con Sento Beguer). Pero con el tiempo y algunos pactos, contaremos con uno o dos ministros.

Así que ya lo saben, a pesar de que usted cuenta con más de setenta y cinco mil vecinos, nunca seremos una gran ciudad hasta que tengamos El Corte Inglés en la Avenida, al Monte-Sión en Primera y un par de ministros en el gobierno. Bueno y una cosa más: Que de una vez por todas, el mundo entero sepa nombrar bien a nuestro pueblo: Torrent.

Feliz año a todos.

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