9 de enero de 2008

Periodistas

Lo confieso, Carles: Cuando estudiaba BUP quería ser periodista. Y si no lo hice fue porque me desanimaron las mensualidades del CEU y los números clausus. Debo reconocer que si bien nunca fui un mal estudiante, pecaba un poco de vaguillo a la hora de preparar mis exámenes, así que me faltaba medio punto largo para alcanzar la nota de entrada en el CEU. De modo que me decidí finalmente por la Filología y creo que no me ha ido mal.
Después de esta disculpa, viene la de arena: Qué burros son la mayoría de periodistas. (Y la mayoría de filólogos dirá alguien y no seré yo quien le quite la razón). Estoy casi convencido de que la culpa en un 50 % la tiene la propia universidad que no da pie con bola en los últimos planes de estudio. Verbigracia: En cuarto de carrera una compañera de clase no supo analizar una oración del estilo "Juan come manzanas" al salir a la pizarra. El profesor, boquiabierto, no sabía qué decir y le pidió que estudiase más. Esa chica había superado el BUP, el COU, la Selectividad y tres cursos de Filología Española sin saber qué era un Complemento Directo. Tócate los...las narices.
Así que insisto: Qué burros son. A la falta total de vocabulario y ortografía (lean cualquier edición de un periódico nacional o regional y subrayen en rojo las faltas de ortografía o de cohesión gramatical) se les une el seguidismo y la falta de rigor o personalidad. Y ahora me refiero al asunto Banega. Un futbolista que ha fichado el Valencia Club de Fútbol y que parece que será el nuevo Maradona (después de Ortega y Aimar, ya no nos creeríamos nada de los argentinos, pero a ver qué tal). Parece ser que el muchacho, haciendo uso de una webcam, mostró a la cámara sus atributos más personales. Tiempo le ha faltado a los periodistas de Valencia para sacar a la luz esas imágenes (hasta en la tele las he visto) y perseguir cámara en mano al pobre chico por los aeropuertos. Sin querer justificar que el chaval haya metido la pata con esa chorrada (y ahora nos podríamos preguntar si alguno de nosotros en nuestra alocada juventud no habremos hecho algo que, de haber sido grabado, nos hubiera hecho enrojecer para siempre) nos cuesta entender que seamos los propios valencianos y valencianistas los que hayamos echado sobre él toda esta cantidad de mierda, sin pensar en el perjuicio personal y profesional que le van a acarrear estas imágenes. Luego nos quejaremos de la presión a la que se ve sometido y cómo se le burlarán en los campos de fútbol, pero para entonces, el mal ya estará hecho y de nada servirá lamentarnos: la culpa ha sido nuestra, nosotros lo hemos sacado y ahora el boomerang volverá sobre nosotros.
Ignoro si en la facultad de Periodismo existe alguna asignatura relacionada con la ética profesional y si en ella se explica qué es noticia y qué no; por qué la vida privada de una persona debe ser eso, privada; y que hay noticias que causarán más daño al publicarlas que al callarlas.
O a lo mejor, ese día tampoco fueron a clase.

1 comentario:

Miope dijo...

Sin lugar a dudas, junto a médicos y policias, el periodismo es la profesión más criticada por la sociedad española. Siempre tots sabran més que els metges, los policias se tocaran los huevos y siempre los medios de comunicación banalizarán y crearan una cultura de la no-cultura.

En fin... en este caso concreto, tienes más razón que un santo. Cuando no hay nada que contar, en el caso concreto de los periódicos deportivos, pues nada a inventarse fichajes falsos, dar bola a historias personales o a crear polémicas de donde no las hay. El caso más claro son los meses de julio y agosto. Cuánto papel para reciclar...

Respecto a la carrera, a mí me enviaron a septiembre (con todo lo que pagaba) por una falta de ortografía. Me dolió mucho, pero aprendí una gran lección. Y sí, hay una asignatura llamada "Ética y deontología profesional".

El gran fracaso (entre otros) de los MMCC es no ser capaces de crear, elaborar y regirse por un código de autorregulación.

En fin...

Eso sí, hay una cosa que no acabo de entender de tu artículo: esa autoconfesión de periodista frustrado para introducir el tema. ¿Vislumbro un atisbo de melancolía?