14 de enero de 2008

Más sobre periodistas (O "se lo voy a decir a mi primo")

Si la semana pasada poníamos en tela de juicio la calidad profesional y humana de los periodistas que han perseguido hasta la saciedad al jugador de fútbol Ever Banega por cuestiones que sólo a él le importan y que afectan única y exclusivamente a su vida privada, hoy lo hacemos para destacar la gran labor del profesional que firma sus escritos en el diario El País con las iniciales F.S.
De este diario y el grupo mediático que lo sostiene nada podría impresionarnos ya a estas alturas de la vida, pero lo que no sabíamos es que irrumpiría de este modo en el panorama político local. Me estoy refiriendo al titular con el que anunciaba la semana pasada que nueve familias de las expropiaciones de Camí d'Albal recibirán una vivienda en compensación de haber sido desalojadas. Rezaba así: "Torrent desvía viviendas protegidas para jóvenes a personas afines al PP". Al leer el titular debo reconocer que me sentí conmocionado y extrañado. Así que seguí leyendo a ver qué tal. Pero el cuerpo de la noticia defraudó las expectativas creadas con el título. Resultaba que el ayuntamiento había decidido compensar a las familias a las que les habían expropiado con una nueva vivienda en el Parc Central y que entre los beneficiarios se hallaba una persona que había ido en las listas del PP. -He aquí- pensé- a uno de estos periodistas que no fue a clase el día que explicaron que el titular de una noticia, además de ser veraz, objetivo y contrastado, debe responder a la realidad de la noticia-. Y es que hace falta tener la cara muy dura para soltar tamaña mentira, que queda en evidencia con la lectura del propio texto que le sigue.
Con todo, lo que más nos ha llamado la atención no ha sido que este periodista publicara esta información, sino que lo hiciera partiendo de la llamada de socorro del grupo socialista municipal, que en un ejercicio de cinismo, denunciaba que esas viviendas debían haber entrado en el bombo del sorteo, mientras que a estas familias, que vivían de forma totalmente legal en esta zona, les había negado una indemnización que les garantizase uno de los derechos básicos de nuestra Constitución: una vivienda digna, lo cual había provocado la movilización de estas familias y la asociación que los representaba y la incorporación de uno de ellos a las listas del PP en Torrent. Poco importa que el concejal de Urbanismo recuerde que todo se ha hecho arreglo a ley y que formaba parte de su compromiso con estos vecinos. Haciendo uso de aquel dicho que afirmaba "Tú difama, que algo queda" algunos parecen haber abierto la caja de los truenos en su afán por enfrentar a unos y otros, presuponiendo de antemano que nosotros somos los buenos y los otros son muy malos.
Y es que esto de acudir al primo de Zumosol para hacer oír su voz, conociendo la catadura moral de los periodistas de El País, más interesados en el "hombre muerde a perro" que en la veracidad de sus diarios, resulta novedoso, nos produce bastante vergüenza y nos recuerda a aquellos niños que en el patio no hacían sino molestar y provocar a todos los otros niños, hasta que alguno los ponía en su sitio y entonces avisaban al primo, al vecino o al hermano mayor para que los defendiera. Bien hará el PSOE local en buscarse mejores amigos y compañeros de viaje, no sea que estos, en alguna esas batallas que están a punto de dirimirse en el patio mediático, provoquen algún efecto colateral en sus filas- lo que se ha llamado fuego amigo y del que Joan Ignasi Pla bien puede dar buena cuenta-.

4 comentarios:

Carles dijo...

Buen análisis.

A F.S. se la han colado y, aun no entiendo cómo teniendo la argumentación de Santi Martí continuó titulando de esa manera, porque si no hubiera contrastado mal ya de por sí, pero que contrastando aun titule así. O por presiones o por negligencia periodística serían las razones.

Otra cosa es que se esté de acuerdo o no con la medida, pero si es legal, no entiendo el titular. Realmente es una muy poco ética maniobra.

De todos modos, como te digo una co te digo la o, tampoco me explico eso tuyo de la "catadura moral de El País". Por esa regla de tres, habla de la catadura moral de todos los grupos de comunicaciones porque todos tienen sus relaciones y/o presiones del mundo político y económico de España.

Tampoco sesges tú la visión general.

Arturo García dijo...

La catadura moral tiene más que ver con la caradura moral que con las relaciones que mantienen sus dueños con los partidos políticos. En ese sentido, la caradura, digo, catadura moral,de El país me parece digna de criticar.

Miope dijo...

Es uno de los problemas que tienen el 90% de las grandes corporaciones comunicativas actuales, un efecto secundario democrático, diría yo.

Pero repito, y aquí está sólo mi reflexión, no defiendo ni crítico a nadie, creo que no es el único caso de "caradura" el de El País ni mucho menos, no me digas que el partidismo de Canal 9, por citar un ejemplo, no es clarísimo. La falta de objetividad está en todos los lados, y eso yo lo atribuyo a presiones políticas y (no olvidemos) económicas.

En todas las casas cuecen habas...

Anónimo dijo...

Si te refieres a catadura moral, podemos citar a la emisora de los obispos y los voceros que en la misma hay, o a canal 9, que no dicen la verdad, ni cuando van al mèdico.Tambien podemos citar otras publicaciones que dejan mucho que desear.De todas formas pisos eran para jovenes torrentinos con unos requisitos, y no para personas pendientes de una expropiacion.