20 de diciembre de 2007

La lotería

Seguro que usted también ha caído y ha comprado lotería de Navidad en su empresa, en su familia, en el vecindario... con esa pequeña ilusión de que tal vez, este año, le toque. Pero no se haga ilusiones: la lotería no toca nunca. Las imágenes de una administración de lotería en la que la dueña saca una botella de cava y comunica que "la suerte ha estado muy repartida, casi todo se ha vendido en participaciones" fueron grabadas en agosto en algún pueblo de la provincia de Cuenca. Fíjese bien que los figurantes son siempre los mismos y siempre sale un tipo que es el primero en llegar a la administración aunque" no tengo ningún décimo, pero me alegro mucho por todos". También la voz en off del telediario que afirma que en ese pueblo vendrá muy bien el dinero porque " ha habido inundaciones, sequía, incendios y expedientes de regulación empleo, además más de la mitad de la población padece una enfermedad terminal y el dinero les vendrá muy bien".
Yo reconozco que juego por dar mala suerte. Sé que no me va a tocar y así consigo que no le toque a mis seres más queridos. Uno que es así de bueno.
Así que, queridos amigos, ya lo saben: no les va a tocar la lotería. Es mejor que lo sepan ya. Para que no se lleven después la desilusión. Ahora ya pueden desear salud. Tampoco les irá mejor.

19 de diciembre de 2007

Albelda no se toca

Nos sorprendió ayer tarde Koeman al prescindir de Albelda y Cañizares para lo que resta de temporada. Ante las preguntas que le formulaban los periodistas sobre la gravedad de la situación, Ronald afirmaba que sí lo era y que necesitaba actuaciones tajantes. Y vaya que lo ha hecho.
Nada podemos objetar al trabajo de un profesional. Él mejor que nadie conoce los mimbres con que trabaja y sabrá de la implicación de cada uno de sus jugadores. Pero nos ha sorprendido que el elegido haya sido el capitán. Es cierto que nadie vive del pasado y que los clubes necesitan ir renovándose, pero resulta que el centrocampista ha sido uno de los mejores jugadores en las últimas temporadas y que en la actual se había convertido en el eje del equipo nacional. Sus actuaciones en el VCF no estaban por debajo de la de sus compañeros y siempre ha sido uno de los que más ganas le ha puesto en el campo. Además tiene ese aire romántico que le ha dado ser un jugador de pueblo, de estos que hablan con dificultad el castellano y que parecía que al acabar los entrenamientos disfrutaba yéndose al campo a cuidar sus naranjas, que ha renunciado a jugar en equipos más grandes y que nunca ha renunciado a su valencianía.
Recuerdo que en su cesión con el Villarreal le hizo una entrada a Juninho (Atlético de Madrid) y éste comenzó a insultarle. Albelda se disculpó , pero Juninho continuó con sus malos modos increpándole. Cuando en Canal Nou lo entrevistaron él salió del paso exclamando "jo passe d'ell" (pero téngase en cuenta que el "passe" debería proncunciarse muy aspirado, de pueblo, algo así como "paje"). Desde entonces ése se convirtió en el grito de guerra del grupo que solemos ir a Mestalla cada domingo. Albelda era nuestro ídolo. El chico de pueblo que venía a tocarle la carita a los gigantes del fútbol.
Ahora Koeman quiere desprenderse de él. Pensamos que si no está para jugar, no debe hacerlo y sí quien esté mejor que él (¿alguno lo está?). Pero éste no es el camino, Esperemos que recapacite y dé marcha atrás. Y si no, "passarem d'ell", como ya pasamos del Bautista.

18 de diciembre de 2007

Feliz Navidad

Si yo me dedicara al latrocinio tendría claro cuál sería mi modus operandi en estas fechas: Del mismo modo que el Manitas de Uranio (el caco de Zipi y Zape) utilizaba su antifaz y su su saco y se colaba por las ventanas de las casas, yo me disfrazaría con un traje de Papá Noel y treparía por las fachadas, de manera que tendría asegurada mi discreción, dado que en llegando a Navidad son miles los papasnoeles que pueblan los balcones de nuestras calles. A este ejercicio de felonía sólo podemos responder con nuestro mayor desdén y repulsa.

Es curioso comprobar cómo dedicamos cientos de horas y discusiones hablando sobre nacionalismos y consumismo y cómo hemos sucumbido a la moda del gordo bermellón que es importada de EEUU y que es el paradigma del capitalismo (recuerden que incluso sus colores e indumentaria la impone Coca-Cola) y que, para más inri, compramos en los chinos.

Afotunadamente, esta moda está siendo -lentamente, eso sí- desplazada por los auténticos reyes magos. La primera vez que los vi fue en la plaza de la Iglesia, hace un par de años y este año ya son legión en algunas calles. Personalmente me parece una coentor, pero no me negarán que es una coentor un tanto reivindicativa, como diciendo "aquí estamos nosotros que se marche el gordito borracho". Y es que a mí siempre me han dado yuyu dos personajes: los payasos tipo Ronald McDonald (sólo me gustaban Fofo y companía y el Gran Fele) y Papá Noel. Se me antojaba que después de repartir abrazos y besos en los centros comerciales iban a llegar a su casa , cogerían su petaca de whisky y una escopeta y se iban a liar a tiros con todo bicho viviente.

Por eso yo me siento muy orgulloso de nunca haberle escrito la carta a San Nicolás, Santa Claus o Papá Noel, y sí haberlo hecho a los reyes Magos. Es más, el mío era el del pelo blanco. Siempre creí que era Gaspar, pero luego supe que era Melchor, aunque no importaba. Era el que tenía más clase y el más elegante, aunque nunca le hice ascos al negrito, a Baltasar, pero éste me daba un poco de miedo. Todo ocurrió una tarde del cinco de enero, cuando bajaba la basura después de una orgía de sorpresas en mi casa (me habían traído, ¡por fin! el traje de vaquero). Como bajé por las escaleras, pasé por la puerta de mi vecino y de su casa salió Baltasar. Ahora ignoro si también bajaba la basura o se iba al bar. Se me quedó mirando cómo pensando "Me han pillado" y yo me mantuve ante él petrificado. Entonces, me espetó: -¿Y tú qué miras?- a lo que yo escapé a correr hacia mi casa.

Así que no me vengan con las milongas de que los reyes no existen: Baltasar vivía en la calle Gómez Ferrer. Ya puestos, supongo que guardaría el camello en el garaje Santo Tomás, que Melchor viviría en el Vedat (era el más pijo) y que Gaspar viviría cerca del convent.

Feliz Navidad. (Nada de esa chorrada de felices fiestas: ¡Feliz Navidad!)

17 de diciembre de 2007

Brindemos con cava

Cuentan los aguerridos luchadores antifranquistas que el día en que se anunció la muerte de Franco, en sus casas se descorcharon botellas de cava. Ignoro si en esas fechas la comarca del Penedès batería récords de ventas de sus espumosos, pero el número de personas que afirman haber consumido esta bebida es tal que podemos suponer que la producción habría que multiplicarla por cinco o por seis para dar satisfacción a aquellas celebraciones. ¡qué pena que por aquel entonces nuestras comarcas de la denominación de origen Utiel-Requena aún no hubieran descubierto que pueden producir cavas aún mejores que los de sus vecinos catalanes!. De haber sido así, nuestros Dominio de la Vega o Pago de Tharsys aún tendrían mayor renombre.
Viene este tema del cava a colación porque estoy convencido que , en la noche del 27 de mayo, donde más botellas se descorcharon no fue en la carpa del PP en la plaza Moralets, sino en otras emblemáticas y libérrimas plazas de nuestra población. Y es que a algunos que se denominan de izquierdas, no les venía bien el traje de ostentar el gobierno local y les ha venido como agua de mayo-o cava de mayo- este inesperado vuelco electoral. Porque han perdido la mordaza que les atenazaba en los últimos veintiocho años y les impedía ocupar el lugar que originalmente les corresponde: la denuncia, la lucha por los desfavorecidos, las causas perdidas, la batalla contra los grandes males de nuestra sociedad (ya saben: la derecha, la Iglesia, la COPE...), de modo que las cosas que a nuestros vecinos antes preocupaban y ante las que no encontraban respuesta como el tráfico, el comercio, la página web del ayuntamiento y tantos y tantos problemas que les llevaron a desalojar al PSOE del gobierno local, se han convertido en su verdadero caballo de batalla, aún a pesar de que eso suponga desmerecer la gestión que los suyos realizaron en ese período. También la progresía local celebró la victoria de María José Català en las urnas, de forma y manera que ahora gozan de la libertad intelectual para defender sus tesis progresistas, aún cuando eso suponga contravenir su propia actuación: Ya saben, esos que hablan castellano en la intimidad, veranean en macrourbanizaciones en la playa, viajan a destinos exóticos en los que se explota a la población local, llevan a sus hijos a colegios privados y los bautizan y los llevan a la catequesis y conducen coches de alta gama, pero que luego nos exigen que escribamos y hablemos en valenciano, rechacemos los PAIs y los campos de golf, viajemos siempre en transporte público o en bicicleta y que quememos las iglesias con los curas dentro.
Bienvenidos sean, pues, a este lado del pueblo, al que sufre a diario los problemillas de los que ellos mismos estuvieron desconectados durante tanto tiempo. Incluso es posible que le cojan el gustillo a esto de la oposición y hagan campaña a favor de Rajoy. Ya hay dos lemas estudiados: "Sigan mi consejo y cómanme conejo" ( a este lema los asesores de imagen les recomendaron eliminar un artículo que provocaba divertidos equívocos) y "No dejes tu euro en la esquina, dámelo de propina" ( con una moneda de euro de fondo). Hay incluso quien se apunta a darle una vuelta de tuerca a este espinoso y complejo asunto de disfrutar con el papel de oposición, pues es más sencillo criticar por sistema que reconocer que uno mismo no ha sido capaz de hacerlo bien, y se están planteando ser la oposición de la oposición, para poder criticarlo todo, sin remilgos. Pero éste es un asunto que los científicos aún no han estudiado bien y puede resultar perjudicial para la salud.

P.D. Por cierto, que ésta es la entrada número cien del blog y contabilizamos más de 14.000 visitas. Muchas gracias a todos los que me leen.

11 de diciembre de 2007

El coche oficial (II)

Como ya anunciábamos en el pasado mes de junio, una de las primeras medidas que iba a tomar la sra. alcaldesa sería prescindir del coche oficial. El vehículo suponía un gasto mensual en renting, que, dicho sea de paso, no dejaba de ser exiguo si lo comparamos con el presupuesto municipal. Pero se trataba también de un símbolo. Un símbolo de una forma de gestionar el ayuntamiento y otra. Personalmente me parece un acierto prescindir de él. Es cierto que una ciudad como la nuestra debe estar bien representada, pero no lo es más que los ciudadanos no son idiotas y se dan cuenta de las cosas. No se puede entender que el alcalde utilice coches oficiales de alta gama y que algunas calles de nuestra población parezcan más Sarajevo después de la guerra. Se podrá decir que no hay relación causa-efecto y es cierto. El gasto que se ahorra en el renting es mínimo pues el contrato con la empresa suministradora del coche no se ha cancelado, sino que se ha modificado para utilizar otro vehículo e incorporarlo a la flota de la policía local. Pero sí que resulta una medida que demuestra a las claras las intenciones del nuevo equipo de gobierno y que se anunció en la toma de posesión: austeridad.
Y es que me da la impresión que en los últimos años de gestión del ayuntamiento por parte del PSOE se olvidó un poco al pueblo. Muchos vecinos se admiraban del edificio del metro, del Parc Central o de los jardines de la Avenida y llegaban a sus casas sorteando coches mal aparcados, tirando la basura en contenedores malolientes o saltando los excrementos de perros que infestaban sus calles. Y la gente no lo entendía. No entendía cómo se puede tener tan bien una cosa y tan mal otra. Y, no nos engañemos, a mucha gente no le entraba en la cabeza ciertos gestos o símbolos: regalos de reyes a gogó, grandes campañas de publicidad en medios, cd's interactivos anunciando a bombo y platillo grandes obras o maquetas posmodernas (¡y carísimas!) de nuevos proyectos. Si a eso le añadimos que el ayuntamiento, en un error que le costará asumir pero que se antoja determinante, decidió cobrar la tasa de basuras que se debía incluir en el IBI, era lógico que el electorado anduviese bastante cabreado con la cosa económica.
Por eso estos signos son beneficiosos para que la gente recupere la confianza con el ayuntamiento y sepa que su dinero es algo importante y no se va a despilfarrar. Esperemos que sea así.

10 de diciembre de 2007

El expolio

(Publicado en el último número del diario La Opinión de Torrent)

Con las últimas tardes del mes de noviembre comienzan los primeros fríos y nuestro pueblo recupera las costumbres de estas fechas: asar castañas, comprarse un abrigo para estrenarlo el día de la Purísima, parar a media tarde a tomar un café con leche y los estupendos pastelitos de boniato con los que los hornos tradicionales del pueblo nos alegran la vida llegando a Navidad. ¿Y los olores? Si la primavera huele a azahar, el final del otoño huele a humo de leña. ¿No han notado el olorcito a madera ardiendo que se puede sentir en algunas calles de nuestra ciudad? Seguro que a las personas que ya son un poco mayores les traen recuerdos de aquellas tardes lejanas de la infancia en la que toda la familia se reunía en torno a un brasero, a una estufa de leña o a la chimenea en aquellas casas en que las hubiera. Como en mi casa nunca hubo, de pequeño siempre soñaba con tener una, encenderla y pasarme el rato ante ella.

Sin embargo, no todo es así de entrañable. Una de las estampas que más me avergüenzan cuando se acercan los primeros fríos del invierno es la de los vecinos que se marchan a hacer la compra al campo. Han leído bien: al campo y no a “Alcampo” en el Bonaire. Me estoy refiriendo a aquellos que deciden que el labrador ya ha hecho bastante trabajo cuidando y mimando la tierra durante todos estos meses y decide echarle una mano recogiendo él mismo las naranjas, para que descanse un poco su legítimo propietario. Vayan, vayan a las rutas que hay establecidas a tal efecto. Las hay a pie: los campos que están en el camino de Picanya, en el camí la Nòria, en el Realón o a la otra parte del barranco. Pero también las hay para motorizados, pues no hay partida ni rincón en nuestro vastísimo término municipal que se salve de estos expoliadores. Los amigos de lo ajeno saben cómo llegar hasta los árboles y cómo descargarlos de su preciado contenido. En todos estos lugares podemos ver al hombre o a la mujer, al joven o al mayor, al nacional o al recién llegado con sus bolsas de mercadona, o incluso sus propios sacos o cajones, bien cargados de vitamina C, no se vaya a constipar este invierno. Este expolio es tan generalizado que incluso muchos agricultores deciden pasearse bien entrada la noche por sus campos, para que desistan de sus aviesas intenciones.

Y, ¿saben qué les digo? Que eso está muy mal. Que estas primeras noches en que comienza a refrescar, mientras usted y yo estamos tan tranquilos en casa, resguardados del frío, el labrador está en su casa, mirando por la ventana, sin pegar ojo, no sea que vaya a helarle la naranja. Y el día que llueve en invierno y los niños están deseando que por fin nieve en Torrent y cuaje, el labrador está poniéndole una vela a Santa Bárbara y otra al demonio para que salga un poco el sol y caliente la tierra, que falta le hace. Y que luego llega la hora de recogerlas y hay que pegarse de tortas con unos y otros para conseguir un buen precio, que te dé para seguir con esto y poder poner un plato en la mesa de tu casa.

No conozco a ningún labrador de nuestro pueblo que le haya negado una naranja, ¡o un saco de ellas!, a nadie. Raro es aquel que cuando llega de su jornada no reparte entre los suyos un poco de su cosecha: una bolsa para ti, otra para tu madre y otra para la vecina. Pero, como dice un torrentino de pura cepa, cada vez que descubre a alguien atentando contra el séptimo mandamiento en su campo: “-La próxima vez que quieras venir, trae primero un saco de abono”. Porque a nadie le gusta que le roben.

Que pasen un feliz invierno.

4 de diciembre de 2007

VPOs

El Ayuntamiento anuncia nuevas VPOs y de nuevo algunos ponen el grito en el cielo. A mí sus monsergas ya me empiezan a cansar, pero no hay que olvidar que también las hubo de otra índole en el pasado, así que hay que asumirlas como parte del juego democrático y de la nueva situación en la segunda planta.
En estos casos me acuerdo de Mª Antonia Iglesias, esa especie -si se me permite la maldad- de clon de Jubba el Hutt que sale en algunas tertulias a mediodía. Ignoraba de dónde había salido esa mujer hasta que me hiceron ver que fue jefa de prensa del gabinete de González en su etapa de presidente del gobierno ( o algo así, que bien no me acuerdo). Lo que yo no sabía era hasta que punto podría ser retorcida y maniqueísta esta mujer menuda de talla y grande en vehemencia. Porque oirla es un plazer, con Z. Ya le pueden preguntar por la guerra de Iraq, por el Prestige, por Gescartera, por Cháves, por el IPC, por las cercanías de Cataluña o por la vecina del cuarto que se ha separado en el anuncio de la TDT, que la culpa es del PP. Yo, al verla, no puedo dejar de hacer gesto mohín de disgusto ante sus palabras. Y ese mismo mohín es el que me sale cuando se lanzan esas criticas a una promesa electoral. Si el PP anunció 5.000 viviendas protegidas no es lógico criticar que no se hagan y criticar que se hagan. Hay que tener un poco de criterio. Luego se podrá criticar si sus precios son elevados o no (precios que creo que marca la ley) o si los acabados son mejores o peores, se podrá discutir si se sortean o se regalan comprando un fuet en Ca'Joaquín, pero lo que no es de recibo es criticar por sistema, porque eso, al final, te resta credibilidad.