31 de octubre de 2007

Construcciones Tente

¿se acuerdan del tente? Mis hermanos y yo teníamos uno de imitación, que tenía las piezas un poco más grandes. Con él construíamos un montón de edificios. Sin duda, dada nuestra capacidad destrucitva infantil, lo que más nos gustaba era demolerlos después. Cualquier forma de destrucción valía: lanzarlo por los aires, dejarnos caer encima, tirarle encima algo pesado y grande... chicotes que éramos. A pesar de esta agresiva afición, ninguno hemos estudiado arquitectura. Así que imagino que construir un hospital, de verdad, no es una cuestión baladí. Supongo que no se hace juntando algunas piezas del tente o del lego y dándole forma. Intuyo que será algo más complejo. Y supongo que también será algo más lento, al menos más de lo que quisiéramos. Ya nos gustaría que mañana mismo pudiésemos ir a inaugurarlo, si es posible con un tranvía que circunvale toda la ciudad por un gran bulevar ajardinado con muchísimas zonas de juegos, deportes y cultura. Pero, creo yo que será algo más lento, aunque no tanto como algunos apuntaban la semana pasada. Copio de la prensa de hoy:
"Dentro de este mismo departamento, los presupuestos de 2008 presentan como gran novedad la aparición, por primera vez, de la previsión de financiación para las obras de dos nuevos hospitales. En concreto, de trata de los de Ontinyent y Torrent. El primero de ellos dispone de un presupuesto de 6,4 millones de euros, mientras que el del segundo asciende a 12,6 millones de euros.". Para el próximo presupuesto se dedica una partida de 600.ooo euros.

Si en lugar de tirarnos los trastos a la cabeza, nos dedicásemos más a trabajar por nuestro pueblo y a felicitarnos por los logros conseguidos, nos iría mucho mejor.

30 de octubre de 2007

Bautista, vete ya

De verdad, sólo se me ocurre esta frase: Bautista, vete ya. Váyase sr. Soler. Bautista go home...

Y es que el capricho de un padre para que su hijo juegue a presidente nos va a costar la salud a los valencianistas.
Conviene recordarle al sr. Soler que hay un programa de ordenador llamado PCFútbol en el que coges a un equipo y diriges todos los aspectos del mismo: plantillas, fichajes, contratos, obras, precios de las entradas, entrenamientos, etc. Yo ya he hecho campeón de Europa al C.D. Monte-Sión con él, así que no es muy complicado jugar.

Cómprese el juego y vayase a jugar a su casa. Y deje al Valencia en paz, hombre.

29 de octubre de 2007

Atrapado en el tiempo

Higinio Flores fue siempre un chico muy obediente: de ahí que en el colegio fuera objeto de las mofas y burlas de sus compañeros al ser el predilecto de la seño. Tampoco era un dechado de inteligencia, pero suplía sus graves carencias intelectuales con un tesón y una tenacidad encomiables. Sólo así pudo superar los estudios primarios, el bachillerato y acceder a una ingeniería que aprobó a los trece años de matricularse.
Era un hombre que se había hecho a sí mismo y decidió entonces independizarse. Lo hizo el último fin de semana de octubre, para aprovechar el puente de todos los santos y no tener que pedir permiso en el trabajo para la mudanza.
Esa noche anunciaron el cambio de hora en el telediario que veía por primera vez a través de una pantalla de plasma que le regaló su hermana. "A las tres pondremos el reloj a las dos" decía muy simpática una muchacha en la tele. Así que se puso a esperar, obediente como era, a que el reloj de la casa diera las tres. Como se estaba durmiendo, comenzó a leer El código da Vinci que le había prestado una compañera del trabajo, pero como lo que quería era vencer el sopor, tuvo que dejarlo a las tres páginas. Por fin sonaron las tres y se dedicó durante unos minutos a retrasar todos los relojes de la casa, que eran varios, pues a Higinio sólo se le conocían dos aficiones: los relojes y los juegos de rol. Finalmente logró su objetivo, pero contempló horrorizado que ya eran las dos y cincuenta y siete y que a las tres debía poner los relojes a las dos, de modo que continuó realizando la operación con todos los que tenía en casa, operación que le llevaba casi una hora y que volvía a repetir de nuevo. Así estuvo toda la noche.

Lo encontraron tirado en el suelo, totalmente desquiciado, a los cinco días.

Cuando le preguntaron qué le había pasado, él sólo acertó a contestar:
- Cu cu, cu cu.

¡Aún eran las dos!

26 de octubre de 2007

Cambio de hora

Creo que es éste el fin de semana en que se cambia la hora para dar paso al horario de invierno. Si no me equivoco se atrasa una hora, de forma que cuando sean las tres de la madrugada del domingo, deberemos poner el reloj a las dos. Pero no se preocupe, no hace falta madrugar para hacerlo, puede dejarlo para la mañana del domingo. Incluso muchos aparatos, como el ordenador, lo hacen solos. Seguro que en prensa aparecen datos de ahorro energético, discursos de cómo afecta esto psicológicamente y todos los rollos con que nos atacan dos veces al año los telediarios y periódicos. Y además este cambio siempre trae jugosas anécdotas, como el típico compañero de trabajo que pasa despistado todo el domingo viviendo en Canarias y que llega al trabajo el lunes una hora tarde.

A mí me trae a la memoria una anécdota bastante divertida que me ocurrió hace algunos años: Al día siguiente de realizar el cambio de horario iba en coche junto a un amigo cuando empezaba a anochecer. Como ese mismo trayecto lo llevábamos realizando varias semanas a la misma hora, nunca hasta ese día lo habíamos hecho sin luz solar. Al llegar a un semáforo comenté la novedad de la puesta de sol más temprana, a lo que mi amigo, totalmente serio, mientras miraba unos pájaros que se posaban en los árboles me dijo: -¡Los pájaros estarán pensando: “hoy se hace de noche una hora más pronto”!-. Inútiles fueron mis esfuerzos para hacerle ver que nada había cambiado para los pájaros, sólo había cambiado nuestra referencia temporal, pero para ellos seguía anocheciendo igual que todos los días y a lo sumo podrían notar que el día acorta y la noche alarga, pero nunca notarían el cambio de hora, porque sencillamente, no llevaban reloj. Pero mi amigo me miró perplejo y no parecía entender nada, así que decidí dejar de reírme de él para conservar su amistad.

Nunca he dejado de pensar en aquella historia, que tiene una gran moraleja. Si una persona está instalada en una posición, será muy difícil hacerle ver que se ha equivocado, que sus planteamientos son erróneos o simplemente que no tiene razón. Viene esto a colación por los aburridísimos debates que aún circulan por nuestras calles acerca del resultado de las elecciones del mes de mayo y con el que no les pienso cansar más. Hay algunos que quieren creer que antes del 27-M el pueblo se venía abajo, que el anterior equipo de gobierno dejaba pequeño al de Marbella o que cualquier día nos volvían a invadir los franceses. Otros en cambio piensan que desde entonces todo se ha hecho mal, que en Torrent atábamos los perros con longanizas y que ahora estamos a un paso de la autodestrucción y de la guerra civil o que lo más importante, lo verdaderamente fundamental para el correcto desarrollo de la ciudad es el tono del pantone que usa el escudo del Ayuntamiento. Los discursos hace tiempo que estaban escritos y prefijados y de ningún modo podrán atender a razones.

Y, ¿saben qué? Que los pájaros siguen tan tranquilos posados en los árboles, ajenos a esta estéril e inútil polémica, del mismo modo que la inmensa mayoría de nuestro pueblo ha asumido con una gran tranquilidad el cambio en el ayuntamiento y que estará atenta durante estos cuatro años para ver cómo administra el PP el poder para volver a dárselo o volver a quitárselo.

Y no se olvide, si no lo ha hecho ya, de cambiar la hora del reloj. No vaya a ser usted el que llegue tarde el lunes. (O pronto, como aclara elmondigital).

23 de octubre de 2007

Mis plazas favoritas

Ahora que el ayuntamiento ha anunciado que va a terminar la remodelación de la plaza y desde mi atrevida ignorancia acerca de en qué va a consistir y sobre todo, qué va a pasar con el foso (no me gusta ni creo que haya que dejarlo descubierto, ni siquiera cubierto con cristales como L'Almoina), considero necesario lanzar dos denuncias acerca de las plazas de nuestro pueblo. ¿Recuerdan un post allá por el mes de junio en el que hablaba de las plazas que para mí mayor significado tenían?. Han pasado unos meses y me mantengo en mis trece.
Ayer pasé por la placeta de Sant Roc. Nací al lado de ella y allí me he criado. Ya comenté que la reforma no me satisfacía del todo. Pero lo que menos me gusta es que se ha convertido en un espacio de aparcamiento por arte de magia. Ignoro quién es el desaprensivo que sube su coche a la plaza y allí lo deja, pero sospecho que no son vecinos, sino gente de paso (me reservo sus identidades). En cualquier caso, no es de recibo. Ayer contabilicé hasta ocho vehículos en su interior. Y no era un día extraordinario. Si usted es de los que aparca el coche en cualquier lado, aplíquese el cuento, pues esto vale para todo el pueblo: aparque bien, por favor. Yo procuro hacerlo, no por civismo, lo reconozco, sino por una extraña obsesión con mi coche y el temor a que sufra algún daño si lo dejo de cualquier modo. Y no estaría de más que la Policía Local se diera una vueltecita por allí y dejara unas cuantas recetas.
Después de salir indignado con los que aparcan mal pasé por la Plaza Mayor. Observé que habían instalado torpemente un mupi (creo que se dice así) de los que marca la hora y la temperatura. Nada que objetar a estos nuevos inquilinos del mobiliario urbano salvo que ni el mayor enemigo de la Torre lo habría puesto en un sitio peor, justo delante del emblema de la ciudad (esta mañana he pasado con coche y me ha parecido que ya lo habían retirado, enhorabuena al responsable). Además, después de las lluvias, el foso sigue inundado y de un saludable color verde, que seguro hace las delicias de los hongos, el moho y los mosquitos. ¿No se puede limpiar?
Cuidado, no vaya a caerse dentro, a saber lo que puede coger.

22 de octubre de 2007

Torrent desde mi pantalla

José Luis Arnal vuelve con un nuevo blog. De nuevo no nos deja indiferentes.
No dejen de visitarlo.

Ganó el que nadie esperaba

No ganó Hamilton. Tampoco ganó Alonso. Ganó Raikkonen. Seguro que a muchos esto les trae al pairo. Pero me viene bien para hacer una pequeña reflexión: nunca hay que dar la partida por ganada antes de tiempo. El dicho taurino aquel de "hasta el rabo, todo es toro" cobra más que nunca significación. Y si no que se lo digan al PSPV de Torrent.

Se ha reflexionado mucho acerca de la debacle socialista en Torrent. El jueves, en un programa de una televisión local (de esas que dan teletienda y televidentes) vi durante unos minutos un debate político en el que se quería estudiar la clave de la victoria popular en Torrent. El director del diario Que!, que es torrentino, decía que para él se había votado en clave nacional. No les voy a aburrir con mi interpretación del vuelvo electoral del 27, porque, sencillamente, está cuajado de cientos de matices, tantos como 5.000 que son las personas que cambiaron su voto entre el 2003 y el 2007.

Mientras yo veía tan tranquilo el debate por televisió se avecinaba una pequeña tormenta en el seno del PSPV de Torrent que dejó a Pepe Veiga fuera de la secretaría general. No puedo entrar a valorarla porque desconozco los términos y circunstancias en que se ha producido y porque uno quiere respetar la dinámica del principal partido de la oposición en Torrent, pero sí me atreveré a decir que son muchas las voces del pueblo que no acaban de entender ciertas actitudes que se producen en el seno de los socialistas y ésta es una de ellas. Imagino que los concejales que han asumido la gestión del partido hasta el congreso local darán cumplida información a sus votantes y al pueblo de lo ocurrido, toda vez que se han apresurado en desmentir algunas de las cuestiones que ha facilitado el diario Levante, el único medio que ayer daba cuenta de lo ocurrido el viernes. Webs, blogs y ganas no les faltan para criticar otras cosas.

En cualquier caso me reafirmo en lo que ya dije en mi primer post acerca de Torrent. Antes están las personas que las siglas o los intereses generales y me da la impresión de que Veiga merece un mejor trato y un mayor respeto. El mío hace tiempo que lo tiene.

18 de octubre de 2007

Moja sobre llovido.

No me he confundido al escribir el título del artículo. Al final del mismo entenderán por qué.

1. LLueve sobre mojado. Vaya obviedad. Pero, sí. Llueve. De nuevo. Sobre mojado por lo tanto. El tiempo se ha vuelto loco y no ha cesado de llover en las últimas semanas. Y no queda ahí la cosa. Como ha hecho poco calor este verano, se ha adelantado el fresquito y no ha dejado de llover, los naranjos se han transtornado y han vuelto a sacar la flor. Los árboles ya tienen la fruta pendiendo de sus ramas a punto de madurar y han dado más flor, que se traducirá en un fruto tardío y malo, perjudicándolo. Por si no lo teníamos claro, los naranjos también sufren estrés postvacacional. ¿Alguien conoce a un psiquiatra vegetal?

2. La Cadena Ser anuncia que Joan Ignasi Pla no ha pagado las obras de una reforma en su casa. La constructora ha hecho obras en algunos ayuntamientos socialistas y los reporteros de la Cadena Ser han decidido que éste sin duda sería el motivo por el cual aún no han sido satisfechas las facturas. Así que Pla, ante el escándalo, baraja su dimisión. ¿Cómo se llamaba esto? ¡Ah!, sí, fuego amigo.

3. En el pleno de las Cortes Valencianas de hoy, Pla, en lo que ha podido ser su última intervención como portavoz del PSPV-PSOE, ha dado las gracias al presidente Camps y al PP en general por el trato que han tenido con él en este tema. ¿Cómo se llamaba esto? ¡Ah!, no, esto no tiene nombre.

4. Zapatero anuncia su precampaña de cara a las elecciones. Se titula Con Z de zapatero, y se basa en los siguientes concetos (¡digo..., conceptos!): ProsperidaZ, competitividaZ, accesibilidaZ, empleo de calidaZ, alta velocidaZ, igualdaZ, sensibilidaZ, modernidaZ, solidaridaZ, estabilidaZ, capacidaZ... con Z de Zapatero. O con z de zzzzzzz (sopor). ¿Cómo se llamaba esto? ¿Daltexia?

¿Se ha vuelto todo el mundo loco? Los naranjos dan flor en otoño, la SER persigue a Pla, Pla aplaude a Camps y Zapatero se ha vuelto disléxico. Y, ¿está lloviendo sobre mojado o está mojando sobre llovido?

¡Qué lío, qué lío!

El lunes obtvo el premio Planeta Juan José Millás. Espero que no sea cosa suya....

16 de octubre de 2007

Daltexia

Tenía un amigo de pequeño que padecía una rara enfermedad: daltexia. Entonces no sabía ni cómo se llamaba la enfermedad. Lo sé ahora porque me he especializado en ella, a pesar de que sólo se ha constatado un caso en el mundo, el de mi amigo, y éste no se dejaba tratar.

Pero seguro que están ansiosos por saber el curso de la enfermedad de mi amigo, así que les cuento la historia. Resulta que este chaval, en la escuela, confundía los colores, y las letras. De hecho su dolencia estaba entre la dislexia y el daltonismo, de ahí el nombre: daltexia. Cuando en EGB nos pedía la seño que pintásemos por ejemplo, una fruta, él se dedicaba a escribir el nombre del color en trazaos muy pequeños, rellenando toda la figura. Es difícil de explicar. En lugar de pintarla, la garabateaba con letras ilegibles que decía "azul, azul, azul, azul, azul...." y eso que era una fresa. Los psicólogos del colegio se volvían locos. En otra ocasión le pidieron que escribiera los días de la semana y él los pintaba con los siguientes colores: verde, morado, amarillo, rojo, naranja, marrón y negro. La enfermedad fue avanzando y no sólo mezclaba colores y letras, también notas musicales, funciones sintácticas, números y un montón de conceptos diferentes. Por ejemplo seis por siete era fa y cuatro entre dos, complemento directo. En la oración "Juan come manzanas" que él escribía como "(pintura rosa) (símbolo de la clave de sol) 54" "pintura rosa" era coseno de 34; "clave de sol" era verde y "54" era mitocondria. Como podrán suponer su vida académica fue un completo fracaso y también lo fue su vida social, puesto que ningún padre nos dejaba ir con él.
Al llegar a BUP lo perdí de vista, pero no lo olvidé y decidí estudiar psiquiatría para poder ayudarlo. Me especialicé en una de las mejores universidades del mundo y comencé mi tesis doctoral sobre la daltexia. Obtuve un aprobado cum laude y mi tesis se publicó en todo el mundo. Pero mi amigo de la infancia no se dejaba tratar y yo me estaba arruinando. Hasta que me lo encontré un día en la puerta de mi casa. Me quedé mirándolo y le dije:
-Viriato, Chindasvinto, Teodorico; Logaritmo de 64; Complemento circunstancial de lugar; sulfuro de hidrógeno; semicorchea.
Él se asustó bastante. Guardó silencio y por fin musitó un "no se lo digas a nadie" y se marchó.
¡Estaba fingiendo!

15 de octubre de 2007

El orfanato

Hace unas semanas critiqué veladamente el cine español y merecía resarcirlo por eso. En líneas generales el cine español me parece, hoy por hoy, bastante malo. Y últimamente parecen más interesados en que pasemos por caja a escuchar sus problemas y sus fobias que en ofrecernos algo con que divertirnos, disfrutar y pensar. Que digo yo que no tiene que ser tan difícil cuando antes ya lo han hecho (véase Berlanga y su El verdugo y compárenla con la nefasta Salvador, y eso que Berlanga tenía enfrente a los censores y estos de ahora a los subvencionadores). La verdad es que no sólo el español, también el americano está pasando por crisis. Leí en la prensa que los guionistas de Hollywood van a ir a la huelga. -¿Huelga?-pensé- ¿pero no estaban ya en huelga?-
Pues eso, que merecía que me reencontrase con el cine español. Y me fui a ver El orfanato. Antes de comentarla he de reconocer que soy un tipo con muchos prejuicios. Y el cine español me lo pone a huevo, porque si veo a Belén Rueda en una película, me la imagino saltando del barco de Puleva, colocando equis y círculos junto al infausto Emilio Aragón o manteniendo a una prole de maleducados e incestuosos hijos de apellido porcino. Y así me paso la proyección, sin poder centrarme en el personaje que interpreta. Pero no es éste el caso. Desde el principio la película me clavó en el asiento y llegué a pasar verdadero miedo e incluso angustia ante la desesperación de la madre que pierde al hijo.
Está bien hecha, la fotografía es muy buena, la banda sonora acompaña a meterse en situación y la interpretación de todos los actores hace que -afortunadamente- no pensemos ni recordemos sus papeles anteriores. (Excepto el profesor de parapsicología: ¡Es el señor Barriga de El chavo del ocho!). No cuento más porque les recomiendo que vayan a verla y no quiero chafarles el argumento. Véanla y me cuentan. Y fíjense en un detalle que me tiene en ascuas: Cuando abre la puerta del armario y rasga el papel con el que han empapelado la pared, ¿está la puerta también empapelada?

14 de octubre de 2007

¿Y las ranas?

(Publicado en el número 119 del diario La Opinión)
Cuando éramos pequeños la avenida tenía dos tramos. Antes de la fuente de las ranas y después. Este singular monumento era más que una fuente ornamental. Era el punto de inflexión de nuestra pereza. Cada vez que había que ir más allá de ella acudíamos al socorrido “¡Está muy lejos!” y con esta excusa nos librábamos de hacer algún recado que requiriese subir hasta allí. Luego supe que mis amigos de clase que vivían al otro lado utilizaban el mismo criterio con la cruz de los caídos. Por tanto el pueblo era la intersección de dos zonas donde la pereza se quedaba a medio camino entre la cruz y la fuente. A ambos lados, todo quedaba demasiado lejos.

De la fuente de las ranas siempre me llamaron la atención dos cosas. En primer lugar que la gente, cuando hablaba en valenciano, la designara como “la font de les ranes”, así de churro. Yo me preguntaba qué nos impedía decir “la font de les granotes” pero nadie me daba una respuesta y seguía con la duda. Así que todos seguíamos diciendo “La font de les ranes”. La segunda cuestión que me asaltaba era su nombre: De las ranas. Sin embargo, no había ningún batracio en ella. Un día incluso estuve estudiándola detenidamente para ver si es que se hallaban en su interior, en el vaso de la fuente, o grabadas en los laterales. Pero no conseguí ninguna respuesta y sí que la gente me mirase como si estuviera medio tonto. Tenía que haber una razón y al poco tiempo obtuve una respuesta. No es que la fuente la hubieran puesto allí algunos intrépidos aficionados al Levante. Se llamaba así porque la fuente había estado originalmente en el Raval y el agua manaba de cuatro ranas que estaban en sus laterales. ¿Pero, dónde estaban las ranas?, ¿quién las había quitado? y, sobre todo, ¿por qué?. Las dudas seguían asaltándome y no hallaba respuesta. Hasta hace unas semanas.

Ocurrió una tarde, paseando por la avenida, al llegar a su emplazamiento la vi envuelta en andamios y tapada con lonas. Enseguida pensé que el Valencia habría ganado de nuevo la Liga y que la Policía Local, con tal de preservarla de vándalos, la había protegido. Pero caí en la cuenta de que aún quedan siete meses para que eso ocurra (eso esperamos, claro). No, no era ése el motivo. Un cartel anunciador lo explicaba. Parece ser que el Ayuntamiento se ha decidido a restaurarla. Incluso van a restituir las cuatro ranas que tuvo en sus orígenes. Ignoramos si serán las mismas cuatro ranas o serán unas réplicas. Pero la iniciativa del Ayuntamiento no debería quedarse ahí. Tratándose de un símbolo como se trata, propongo que sean los niños de Torrent, mediante un concurso público, los que le pongan nombre a las cuatro ranitas. Incluso podríamos crear un certamen en el que premiemos a cuatro personalidades torrentinas cada año con una rana de oro. Por ejemplo, la rana de oro del deporte se la podríamos entregar este año a Pedro López, lateral torrentino del Real Valladolid, que le marcó el golazo de la temporada a Casillas. Eso sí que es llevar el nombre de Torrent lejos, aunque no deje de resultar triste que ningún medio a nivel nacional se hiciera eco de su pueblo natal.

Torrent, nuestro pueblo, ha crecido. La avenida ya no tiene dos tramos, aquellos solares en los que terminaba el pueblo son hoy amplias calles llenas de fincas y nosotros hemos perdido esa capacidad de impresionarnos que teníamos de pequeños. Y la fuente de las ranas seguirá allí para que, cuando paseemos con nuestros hijos o nietos dentro de unos años, les digamos, “Cuando yo era pequeño, aquí acababan las fincas y ellos nos contesten “¡abuelo, qué viejo eres!”.

10 de octubre de 2007

Vándalos

Ayer por la tarde, aprovechando la jornada festiva, fui paseando por el Parc Central hasta la otra parte de la autovía, para ver cómo va creciendo Torrent. Nunca había ido caminando hasta más allá de las pistas deportivas y era como ir por un pueblo nuevo, pues la mayoría de escenas eras nuevas para mí. Todo iba de fábula, hasta que llegué a la pasarela que comunica un lado con otro y cruza la autovía y las vías del tren. El ascensor que colocaron allí para las personas minusválidas estaba realmente destrozado. Digo mal. Destrozados. Pues son dos los ascensores, uno para cada lado. Para más inri, las puertas de cada uno de los lados y cada uno de los pisos estaban literalmente arrancadas e incluso muchos de los paneles de cristal que protegen las escaleras habían sido reventados. A esta gratuita demostración de violencia hay que sumarle la cantidad de desperdicios que se hallaban en el interior de la cabina.
El diccionario define vándalo como "Hombre que comete acciones propias de gente salvaje y desalmada" , su segunda definición no nos vale en este caso: "habitante del pueblo de Europa central [...]que habitaban las regiones ribereñas del Báltico" . También el DRAE define al gamberro como " Que comete actos de grosería o incivilidad". Pero en este caso, las palabras vándalo y gamberro se nos quedan muy, pero que muy cortas y como ya he gastado mi lista de palabrotas en un post anterior, me ahorro el esfuerzo de catalogar a los cretinos, que lo son, que han hecho semejante acto de heroicidad.
La segunda parte de la historia me la señalaba una amiga que pronto vivirá allí y es que eso lleva así muchos meses, que han sido jóvenes de los que van con sus motos y coches a fumarse sus cositas y que aún no ha sido reparado. Intuyo que la razón es muy sencilla, al menos es la opción que yo habría escogido. Si de mí dependiera, esperaría un tiempo a que la vida inteligente (está claro que con semejantes especímenes, la presencia humana inteligente allí es una auténtica entelequia, como en el espacio) llegue a residir allí. Como la mayoría de fincas están en construcción, habrá que esperar a que la gente ocupe sus viviendas y entonces la pasarela sea una necesidad. De lo contrario algún merluzo puede volver a jugar con el ascensor y volver a destrozarlo. A lo mejor se le ocurre la genial idea de grabarlo con el móvil y enseñárselo a sus colegas: "Mira tronco, qué macho soy, he destrozado un ascensor para minusválidos, ahora después me voy a la ONCE a ponerle la zancadilla a los ciegos". Y puede que sea posible que este arrogante héroe anónimo haya colgado su vídeo en Youtube para mayor gloria suya.
Los tenía que coger la policía y obligarles a empujar carritos de minusválidos o de bebés de un extremo a otro de la autovía hasta que sea arreglado, amén de pagar de su bolsillo o el de sus papás la reparación de los ascensores. A ver si escarmientan, coño. ¡Uy!, ¡se me escapó!.

5 de octubre de 2007

Vídeos de primera

Imagino que ustedes ya han visto el vídeo de las juventudes socialistas a favor de Educación para la Ciudadanía. Flaco favor le hacen a la materia si para defenderla necesitan recurrir al chiste fácil y al uso de estereotipos absurdos. Si de trazar una línea de buenos y malos (los buenos, nosotros; los malos, los otros, obviamente) se trata, desde luego yo tampoco quiero esa ciudadanía. Prefiero una ciudadanía donde se respete a aquellos que no piensan como yo, o a mí mismo, cuando no pienso como el resto.

Les incluyo un vídeo de IntereconomiaTV. Antes de verlo y juzgarme por hacer lo mismo que critico, les adelanto el mensaje final que da: "Del abuso de los tópicos y los estereotipos absurdos: NO". No intento devolverles la jugada con su misma mano, sino criticar la visión maniqueísta de la sociedad por parte de algunos grupos. En este sentido, recuerdo un post de J.L. Arnal que criticaba el video de "ja en tenim prou" que promovió la izquierda nacionalista valenciana antes de las elecciones. Cualquiera puede hacer eso. Lo difícil es dar argumentos de que tu opinión es firme y correcta.
Espero que se rían, como mínimo, tanto como se ha reído nuestro querido presidente.
Y que pasen un buen fin de semana.

4 de octubre de 2007

No te rías que es peor.





















Ultimamente uno no puede sino sonreír ante algunas de las barbaridades o chorradas que se están escribiendo. Ahora a algunos les ha dado por competir en aquel programa que emitían a mediodía hace algunos años, "No te rías que es peor". Queremos pensar que sólo se trata de simples humoristas venidos a menos que, ante la falta de crédito de sus opiniones, se dedican a lanzar al aire sus excrecencias. Bienvenidas sean, pues. Sólo esperamos que no se gire el viento y se las lance a la cara. Se pondrían perdidos.

Una vez leí en una viñeta de El Jueves una frase de Perich que me hizo mucho que pensar. "Si alguna vez quiere comprobar la escasa autoestima de la gente, salga a la ventana, grite «hijo de puta» y compruebe cuánta gente se gira". Evidentemente, la gente se giraría al escuchar lo grosero, no porque lo fuera. Y tal vez sea ése el recurso, si no me miran por lo bueno que soy, que me miren por lo tonto que puedo llegar a ser.

Me doy a mí mismo un consejo: Si no quieres oler a mierda, no vayas al basurero. Prometo no ir más. Ya les contaré cómo me va.

2 de octubre de 2007

El frío que no llegaba

Pasaban los días y el calor seguía siendo insoportable. No se recordaba un mes de septiembre como aquél. Ni los más ancianos del país podían acordarse de sufrir un bochorno como lo sufrían en las noches del final del verano. Al comenzar octubre, la situación distaba mucho de mejorar y, si bien el sector turísitico se frotaba las manos, la sociedad en general comenzaba a preocuparse. Pasó octubre y noviembre y el mercurio no bajaba de treinta grados. Los políticos y los científicos, generosamente financiados por las empresas de calefacción, empezaron a estudiar qué estaba pasando. Mientras tanto, un lobby de empresas de refrigeración contraatacaban con estudios que afirmaban que esto era tan natural como necesario para el ecosistema. Llegadas las vísperas de Navidad, los grandes almacenes decidieron coger el toro por los cuernos y antes de evitar que la ropa de temporada se les quedara en los percheros, alquilaron grandes máquinas de frío y nieve, para importar el invierno que no llegaba y llenar las calles de las ciudades de estampas navideñas y, por lo tanto, consumistas. Pero ni por estas. Apenas conectaban los aparatos el calor hacía mella en ellos y eran incapaces de arrojar más que un fino hilo de agua templada. La economía nacional parecía desestabilizarse, pues se había basado en los ciclos de verano e invierno desde hacía siglos y ahora ese ciclo se rompía.
Por fin el 24 de enero de aquel año un anciano se presentó en las dependencias del presidente y pidió hablar con él.
-Tengo la solución al problema del frío que no llega- le dijo muy serio.
El presidente escuchó su explicación al problema sin llegar a entenderla y aceptó su propuesta sin llegar a comprenderla. A cambio sólo tenía que darle una nada desdeñable cantidad económica que le permitiera vivir el resto de su vida con cierto desahogo.
-Mañana por la mañana todo se arreglará.

Al día siguiente hizo frío. ¡Y qué frío! Las existencias de abrigos, estufas, bufandas, guantes y gorros se agotaron a las pocas horas y las acciones de Felpas y Franelas S.A. que habían caído en picado en las últimas semanas, subían como la espuma y llevaban a la bolsa a sus máximos históricos.

A las pocas horas nadie reparó en dos individuos que subían en un avión rumbo al extranjero.
Eran el anciano y el invierno, que se habían repartido el dinero. ¡Estafadores!