11 de diciembre de 2007

El coche oficial (II)

Como ya anunciábamos en el pasado mes de junio, una de las primeras medidas que iba a tomar la sra. alcaldesa sería prescindir del coche oficial. El vehículo suponía un gasto mensual en renting, que, dicho sea de paso, no dejaba de ser exiguo si lo comparamos con el presupuesto municipal. Pero se trataba también de un símbolo. Un símbolo de una forma de gestionar el ayuntamiento y otra. Personalmente me parece un acierto prescindir de él. Es cierto que una ciudad como la nuestra debe estar bien representada, pero no lo es más que los ciudadanos no son idiotas y se dan cuenta de las cosas. No se puede entender que el alcalde utilice coches oficiales de alta gama y que algunas calles de nuestra población parezcan más Sarajevo después de la guerra. Se podrá decir que no hay relación causa-efecto y es cierto. El gasto que se ahorra en el renting es mínimo pues el contrato con la empresa suministradora del coche no se ha cancelado, sino que se ha modificado para utilizar otro vehículo e incorporarlo a la flota de la policía local. Pero sí que resulta una medida que demuestra a las claras las intenciones del nuevo equipo de gobierno y que se anunció en la toma de posesión: austeridad.
Y es que me da la impresión que en los últimos años de gestión del ayuntamiento por parte del PSOE se olvidó un poco al pueblo. Muchos vecinos se admiraban del edificio del metro, del Parc Central o de los jardines de la Avenida y llegaban a sus casas sorteando coches mal aparcados, tirando la basura en contenedores malolientes o saltando los excrementos de perros que infestaban sus calles. Y la gente no lo entendía. No entendía cómo se puede tener tan bien una cosa y tan mal otra. Y, no nos engañemos, a mucha gente no le entraba en la cabeza ciertos gestos o símbolos: regalos de reyes a gogó, grandes campañas de publicidad en medios, cd's interactivos anunciando a bombo y platillo grandes obras o maquetas posmodernas (¡y carísimas!) de nuevos proyectos. Si a eso le añadimos que el ayuntamiento, en un error que le costará asumir pero que se antoja determinante, decidió cobrar la tasa de basuras que se debía incluir en el IBI, era lógico que el electorado anduviese bastante cabreado con la cosa económica.
Por eso estos signos son beneficiosos para que la gente recupere la confianza con el ayuntamiento y sepa que su dinero es algo importante y no se va a despilfarrar. Esperemos que sea así.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo eso está muy bien.
Igual tú lo sabes o puedes averiguarlo: ¿Estaba en el programa electoral crear un departamento de Inspección de Tributos?

Arturo García dijo...

Lo ignoro completamente. Es más, desconozco qué es un departamento de inspección de tributos.

Anónimo dijo...

eres un facha de cuidado.pareces Jimenez losantos

Arturo García dijo...

Muchas gracias. Me encanta Federico.