22 de septiembre de 2007

Ponle menta

(Publicado en el número 118 de La Opinión de Torrent)

Ponle menta / mucha menta / y un poquito de pimienta/ es como un guiso el amor / sabrosito sabe mejor / ponle menta / mucha menta / porque así el cariño aumenta / que queriendo ya verás / si le pones un poco de menta / lo dichoso que tú serás.

Estas inocuas e inofensivas letras están extraídas del gran éxito Ponle menta de la simpar Rosita Amores. Y es que Rosita vuelve a Torrent a animar las tardes en los centros de mayores dependientes del ayuntamiento. Visto el mensaje de optimismo vital que transmite la artista de Nules, podríamos aconsejar a muchos que acudieran a verlas, aunque aún no estén en la edad dorada conocida como tercera, dado el pesimismo y catastrofismo que arrojan en sus palabras.

Algunos incluso han llegado a tildar la iniciativa de la concejalía de Servicios Sociales como “rancia”, “retrógrada” o “más propia de la España cañí”. Se trata sin duda de personas que no son capaces de ver más allá de sus propias narices. Tal vez a estas personas les parecería más apropiado traer a grupos como Barricada, Marylin Manson o Soziedad Alkoholika, seguro que sus letras atraen mucho más a nuestros mayores y se sienten identificados con sus atuendos.

Yo, qué quieren que les diga, probablemente no me acercaré a verla, o tal vez sí, pero de lo que estoy seguro es que cada actuación suya se contará como un éxito de participación y público. Y es que la genial artista ha sido la estrella de las fiestas y de los espectáculos de variedades de Valencia y sus pueblos. ¿Quién no recuerda sus canciones e increíbles trajes, los carteles compartidos con El Titi y los chistes que contaba entre canción y canción? ¿Sus letras picantes, los guiños al hombre de la esquina o los bamboleos que dedicaba al calvo de la primera fila? ¿Qué pueblo de la Comunidad Valenciana no ha contado con ella en sus programaciones? Es en definitiva un icono de los escenarios valencianos y un referente para muchas de las personas que acudirán a verla y además es una garantía de pasar un buen rato. Qué gustos más raros tienen las personas mayores, ya ves tú.

Los lunes, en el programa de Ramón Palomar de LP Punto Radio, hay una sección patrocinada por la Sala Canal de Pinedo. Su propietario, Vicente Ramírez –el de la canción de “Valencia en fallas”-, hace un repaso de lo que ha sucedido en su sala cada fin de semana, un largo etcétera de eventos que tienen como colofón una sesión para personas mayores el domingo por la tarde. Dicha sesión, en boca de su dueño y maestro de ceremonias consiste en lo siguiente: Espectáculo “erótico” por una pareja de actores, baile de pasodobles y al acabar la tarde, reparto de bocadillos y bebidas para todos. A esta singular propuesta de ocio, Ramón Palomar contesta con su sorna habitual: “Vicent, esteu fent el bé a les persones majors”, habida cuenta del éxito de cada una de las sesiones. Pues bien, Rosita Amores vendrá a Torrent a hacer el bien a los mayores. A cantar el “Ponle menta” y a enseñar la mamella, a hacerles pasar un buen rato, en definitiva, que para amargarse sólo hay que encender la televisión y ver las noticias. Sólo le pedimos a Rosita Amores que vaya con cuidado con nuestros abuelos, no les haga subir la tensión más de la cuenta.

¡Ah! Y que cuente el chiste del calvo, la cartera y la peluca.

9 comentarios:

José Luis Redón dijo...

Hombre Arturo. Pues claro que mi madre se lo ha "pasao" bomba con Rosita Amores. Pero es que mi madre no pudo ir casi ni a la escuela porque era mujer, y claro, tenía que ser ama de casa por cojones y todo eso...
Pero supongo que si esas personas hubiesen recibido otra educación, a lo "mojó", pedían otro tipo de entretenimientos (a parte del mamellerío , los grandes escotes y lo demás, tan edificante y con tanto salero). Por ejemplo, torneos de ajedrez, teatro, música de cámara, conferencias de escritores, proyecciones de documentales histórico-sociales... en fin, la tira...

Pero vamos por mí, fenomenal, incluso me parece tope posmoderno... Hasta le votaría para que saliera en los telediarios. Igual así los veía.

Saludos.

Arturo García dijo...

Totalmente de acuerdo, José Luis. Programar a Rosita Amores no debería ser la única acción de la concejalía. Pero como diversión de un par de tardes al mes, no me dirás que no es un acierto, ¿no?

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con José Luis, seguramente si en la época de su madre hubiese habido mas alternativas lúdico-sociales y educativas, otro gallo cantaría. Que nadie interprete mal mis palabras y no he querido decir que los mayores no sean cultos e inteligentes todo lo contrario. Es cierto a mi entender que el Pp en el Gobierno, interpreta que a los mayores se les "camela" con un bocadillo y un par de melones con un gran canalillo o cañón dos veces a la semana.Vergüenza debería darles a nuestros gobernantes semejante idea, ¿que va ha ser lo siguiente? (una pastillita de VIAGRA para los caballeros después de cada actuación y para las señoras un picardías) o un preservativo "huy perdón que no me acordaba que nuestros gobernantes son en su gran mayoría objetores de conciencia y ellos sólo copulan para procrear...

J.A.Castillo dijo...

Pues no, sr. García, no es ningún acierto. Entre otras cosas, porque la presunta inocuidad que usted le atribuye a las gracietas y salidas de tono de Rosita Amores se queda en eso, en presunta. Y si se mira con un poco más de detenimiento, detrás de este personaje -no de ella, sino de lo que ha acabado representando ser- hay un cúmulo de tópicos machistas y salidas de tono que son de un gusto más que dudoso. Vamos que, aunque usted diga que no, el rancio huele desde lejos, muy lejos.

Los ancianos de Torrent -y que no se me enfaden, que ya está bien de eufemismos de tres al cuarto- no son tontos y en caso de que alguno lo fuera -por falta de tiempo para instruirse durante sus años mozos- no termino de entender cuán de edificante puede resultar que una señora con un pecho descomunal se te ponga delante de ellos a mover las tetas como si de un ventilador se tratase. Es grosero y chabacano, sin más.

A este paso, veo a la concejalía de turno organizando un ciclo de cine setentero, con el Landismo en cabeza y detrás de él, corriendo, a Carmen Sevilla haciendo palmas.

Existen multitud de cantantes melódicos, de los que cantan boleros, copla y rancheras, que no necesitan caer en la zafiedad para ganarse las habichuelas. No es de recibo. Por mucho que usted escriba parte de la letra de "Poleo menta"... visto así, en el papel, resulta intrascendente. Visto en el escenario, cantado por una señora otrora medio cantante y acompañándose de unos movimientos pectóricos de un rotundo mal gusto, es otra muy distinta. No hay color.

Eso sí, como apunta José Luis Redón, es de un posmoderno que tira para atrás. Pero no más. La coentor en forma de cantante.

¿No hay triunfitos que vivan en Valencia o cercanías para poder hacer algo así?

José Luis dijo...

Sí, sí, a los abueletes claro que les encanta. Ayer se lo pregunté a mi madre. Dice que se lo pasó muy bien.

Arturo García dijo...

Queridos amigos, debemos hacer todos un poco de esfuerzo por ver el lado más positivo de la vida y entender las ironías.
Si nos dejamos de demagogias y de discursos pseudoprogresistas, seremos capaces de ver que no hay nada de malo en que la Amores muestre la mamella una vez al mes en los centros de mayores. Entre otras cosas porque con su ingente pecho sólo se pretende que los mayores pasen un buen rato. Es ingenuo pretender hacer creer que detrás de esta iniciativa se oculta una trama y una conspiración de José Frade y Mariano Ozores para instaurar un régimen landista en nuestro pueblo. Aunque bien pensado, entre ver "Salvador" o "Vente a Alemania, Pepe" en les nits a la Plaça, yo me apuntaría a la segunda.

Arturo García dijo...

Por cierto, qué mal gusto el comentario del anónimo y de los objetores de conciencia. Eso sí que es zafio y chabacano.

j.a.castillo dijo...

No termino de entender el porqué para finalizar un debate se recurre a lo de "dejémonos de demagogias" o "abandónemos los discursos pseudoprogresistas"... Expresiones éstas que acabarán siendo muletillas y después de eso, se quedarán vacias de contenido, si acaso no lo están ya.

El lado positivo de la vida se puede ver aunque se diga que la Amores es una cutrez de tres al cuarto. El lado positivo de la vida se sigue viendo aunque se critique el sinsentido de que se recurra a argucias chabacanas para entretener a personas adultas y con sus cerebros debidamente amueblados.

Está claro que un asunto así acaba resultado una minucia comparado con las verdaderas decisiones políticas, las que tienen peso: gestión del suelo, ayudas sociales, juventud, sanidad y educación. Pero el hecho de ser una cuestión menor no impide que se pueda decir que es de muy mal gusto, que "artistas" así no deberían ser contratados por administraciones públicas porque a fin de cuentas, se acaba fomentando algo que luego se pretende erradicar en otros ámbitos de la vida.

Si tu prefieres ver una peli de Mariano Ozores en lugar de "Salvador", me parece perfecto si lo haces en tu casa. Si la programación dependiese de ti y optases por la primera, me parecería deprimente.

Cuando se programa o decide para la cuestión pública se han de tener en cuenta muchas cosas, y una de ellas es el saber dónde radica el buen gusto y no olvidarse de lo fácil que es el salirse de ese camino.

Por cierto, me encantaría que me explicases dónde residen el contenido pseudoprogresista y demágogo de los comentaristas que hemos defendido justamente la opinión contraria a la tuya. Más que nada, para no volver a cometer el mismo error.

Saludos

Arturo García dijo...

Para mí, perdóname que disienta de tu análisis, es demagógico y pseudoprogresista decir que la Amores es un espectáculo machista. Con esa regla de tres y ciñéndonos a lo políticamente correcto, nos cargamos todo: el cine, la tv, la música, el teatro.
Comprendo que haya gente a la que no le guste ese tipo de variedades, pero es simplista creer que por programar a esta mujer, todo va a consistir en esto. A mí me gusta ver la TV. Uno de mis programas favoritos es "Los Simpsons", me gusta mucho. Pero cuando apago la tele, suelo leer o escuchar música. Me gusta el cine. Me río mucho con las películas de Martínez-Soria, pero también intento cultivarme con otros directores.
Me gusta el fútbol, pero procuro escuchar tertulias políticas en la radio antes de acostarme.
Creo que no hay nada de malo en echarse unas risas con Rosita Amores. Siento que discrepemos.