6 de julio de 2007

Una pregunta.

En los últimos días me asalta un interrogante acerca de los derechos de autor. Cuando yo publico algo en este blog, ¿de quién son los derechos? ¿De "blogger", míos o están al alcance de todos?.
Si alguien entiende un poco de ley de propiedad intelectual, me lo podría explicar, porque tengo algunos cuentos que me gustaría publicar en el blog, pero me disgustaría que eso supusiera perder su propiedad. ¿Debería registrarlos primero? ¿Tal vez disponer de un dominio propio y exponer un aviso legal sobre propiedad intelectual? Si alguien puede ayudarme o remitirme a la ley, se lo agradeceré.

12 comentarios:

Santiago Llopis dijo...

Estimado Arturo:

Yo de ti, primero los registraría en la S.G.A.E. y depués en la Propiedad Intelectual.

Si necesitas información, ponte en contacto conmigo, que soy socio de ambos sitios.

nimue dijo...

te recomiendo lo mismo que el comentarista anterior.

Puedes echarle un vistazo a esta página también. Quizás te sea útil.

http://es.creativecommons.org/

Anónimo dijo...

Hola Arturo. Soy José Luis Redón. No te escribo para iniciar ningún debate. Me pasa como a Hobbes, que decía que prefería leer e ir a lo suyo. Pero quizá la pregunta que debes hacerte, y más, al "darte a la red" es qué sentido tiene el concepto de autor. Sé que quizá de entrada no estés dispuesto a aceptarlo. Lo quieras o no tendrás que ir haciéndote a la idea de su desaparición. Sólo se me ocurre un excelente libro que recomendarte. "El Yo saturado" de Kenneth Gergen.
En una perspectiva más amplia, no es que haya "muerto" el autor, es que lo que verdaderamente se considera muerto y extinto, es la vieja categoría de "sujeto".
De todas formas, a mí me da igual. Quiero decir, no tengo ningún interés en convencer a nadie de nada.

Anónimo dijo...

Soy yo de nuevo. Te pego un párrafó que tomé de ese libro -en su día:

“A fin de expresar lo que desea expresar, uno debe hacer uso del lenguaje común; y al comunicarlo no les queda a los demás otra opción que interpretarlo en función de las convenciones locales o de lo que dicta el sentido común.
Los estudiosos se preguntan hoy ¿por qué privilegiamos “la mente” que está detrás del texto como si fuera su punto de origen, su fuente racional o creadora? Si comprender un texto implica participar en las convenciones corrientes de la cultura, ¿por qué no habría de ser la escritura (o el habla) un proceso similar, de articulación con ciertos juegos de lenguaje? Escribir o hablar no sería, entonces, expresar un mundo interno, sino coger prestado lo que la gente escribe y dice y reproducirlo para otro público. Como ha dicho el crítico francés Roland Barthes: “Un texto no es una serie de palabras que liberan un único significado “teológico” (los “mensajes” del autor-Dios), sino un espacio multidimensional en el que se fusionan y chocan una variedad de escritos, ninguno de los cuales es original” (p. 143-144)

José Luis Redón

Arturo García dijo...

Muchas gracias a todos por vuestra colaboración.
José Luis, estoy de acuerdo contigo en que estamos en un proceso similar al del prerrenacimiento, con la invención de la imprenta, en que el concepto de autor está cambiando. Pero no me gustaría que nadie se pudiera aprovechar de algo que yo haya escrito en su beneficio económico. Julia me ha recomendado una licencia de creative y como observarás, he dejado abierta la pisibilidad de compartir y usar excepto con ánimo de lucro.

Anónimo dijo...

Vale. Se empieza así, y se termina con "Espectros de Marx" en la mesilla.;-)

shoshana dijo...

Regístralo...yo no entiendo de estas cosas...ni se me da bien escribir...pero no me gustaría que nadie se aprovechara de lo que escribe mi hermana, ganándose un dinero, por el morro y sin esfuerzo…ya se que no son horas, pero es lo que tiene el no dormir :s

Anónimus dijo...

E. CERDÁN TATO (El País)
Las células del escándalo:
OTRA PREGUNTA: ¿Crees que la ciencia sólo debe salvar vidas con células madre a quién no se opone a los avances de la misma?.
A muchos, con el nuevo ministro de Sanidad se les ha aparecido el demonio. Las hogueras de la Inquisición que se alojan en el fanatismo y la intolerancia, ya han entrado en combustión preventiva. Los Legionarios de Cristo están en su imperecedera alerta y afilan sus aceros templados a la temperatura de la patria, mientras los sacristanes de la reacción tañen las campanas llamando a la descalificación. Después de la derrota dialéctica sufrida en el hemiciclo, no esperaban un varapalo así. La Conferencia Episcopal ya ha expresado su inquietud, y probablemente el Opus Dei urda, en silencio, la estrategia del descrédito. La derecha más cavernaria del país se ha estremecido, cuando un científico riguroso, honesto y responsable se ha hecho cargo, por invitación del presidente Rodríguez Zapatero, de la cartera de Sanidad. De inmediato, ha procedido de la única manera que sabe: echando mano de la guía de necedades que con tanto desparpajo maneja. Rajoy, zumbado como aún anda, se ha limitado a balbucear algo sobre cosmética y a insistir acerca de unas volanderas actas de las conversaciones con los terroristas. Rajoy no ha encajado la paliza parlamentaria y no da síntomas de estar consciente de cuanto sucede. Mientras, Bernat Soria, el biomédico que investiga sobre las células madre embrionarias, y que ha aceptado el reto de dirigir e impulsar la política sanitaria, ha formulado, en este diario unas declaraciones meridianas y respetuosas: "Vida humana es cualquier célula humana. Pero 'ser humano' es un concepto distinto". Y se ha mostrado, una vez más, prudente, sensible y certero, cuando ha explicado que "sostener que un embrión es un ser humano, no es más que una creencia religiosa". Y, por supuesto, toda creencia religiosa merece la mayor consideración, pero en modo alguno el abandono de unas indagaciones y experimentos que pueden significar la curación de "innumerables enfermedades devastadoras". Bernat Soria, a lo largo de los últimos años, ha sido objeto de intimidaciones y amenazas, por parte de gobernantes y dirigentes del PP, como Michavila, entonces ministro de Justicia, o Ana Botella, tan cercana a los Legionarios de Cristo, entre otros. Estos lamentables comportamientos de la derecha más cerril y montaraz que padecemos, se recogen ahora y aquí, para que los ciudadanos dispongan de más datos y sepan lo que ya muchos saben, es decir, con quiénes se las juegan. El nombramiento del valenciano Bernat Soria es una apuesta de futuro. Naturalmente, a muchos, con el nuevo ministro de Sanidad, se les ha aparecido el demonio, y soplan el fuego de las hogueras y se ciñen los ropones inquisitoriales o azuzan los perros para otra caza de brujas. Pero qué tropa. Este curioso bestiario que sobrevive a la luz de la razón y del progreso social, se resiste a abandonar los privilegios que tiempos atrás, aunque no muy atrás, les permitía desmanes y atrocidades, a la sombra de los campanarios. Cuando desaparezca, en cualquier momento, será sólo despojo para la arqueología.

Anónimo dijo...

Escoge la Creative Commons que más se ajuste a tus necesidades, pero no pagues a los de la Sg@€...


http://es.creativecommons.org/

Anónimo dijo...

Arturo, espero seas consecuente contigo mismo y seas capaz de responder a la pregunta que te planteaba el comentario anterior sobre Las Células del esacándalo. Sólo es cuestión de no eludir la realidad...

Anónimo dijo...

No hace falta matar a ningún ser humano para investigar con células madre, basta hacerlo con células madre no embrionarias y además con éstas se han obtenido resultados fantásticos que algunos periódicuchos (Pais,...) no quieren reconocer.
Salu2 Arturo. De tu antiguo profe

RMM

Arturo García dijo...

Hombre, ¡Don Ricardo por aquí!
Es un placer saber que me lee. Un saludo muy grande.