6 de julio de 2007

La h

La h se sentía sola. Nadie venía verla. Nadie la llamaba. Nadie la usaba. Y se sentía mal.

Un buen día decidió no levantarse. Se quedó en su casa en silencio. Pasaron las semanas y nadie la echó en falta. Pasaron los meses y nadie la echó en falta. Al cabo de un tiempo un poeta se dio cuenta de que no estaba. Alarmado, llamó a la policía ortográfica denunciando su desaparición. Enseguida se personaron ensu domicilio y llamaron al timbre. Como no contestaba, derribaron la puerta y la hallaron tumbada en la cama.

Los medicos dijeron que llevaba muerta varios meses, dado el avanzado estado de putrafacción. El hedor era insoportable.

Al día siguiente sólo un periódico dio noticia de su óbito.

Y el poeta decidió no levantarse.

2 comentarios:

shoshana dijo...

pobre h... :( entre todos la matamos...

Anónimo dijo...

yo la quitaba,