2 de junio de 2007

Josep Bresó

Ya creo que a estas alturas nadie quedará sin saber cuál ha sido el resultado de las elecciones en Torrent. Y por supuesto casi todo el mundo conocerá unas las primeras consecuencias de estos resultados: la próxima despedida de Bresó como concejal de Torrent.
Los que me conocen saben que estoy afiliado al PP. Más aún, mi padre formaba parte de la candidatura que ha ganado las elecciones en Torrent.
Pero hoy voy a hablar de Josep Bresó. El que ha sido alcalde de Torrent durante casi tres años.

No tengo una gran amistad con él. De hecho, aunque él me saluda siempre que me ve y me dedica una sonrisa y un poco de conversación, creo que es posible que ni siquiera recuerde cómo me llamo (siempre nos confunden a los hermanos). Pero no importa. A mí Bresó me caía - me cae - muy bien. Cierto es que no le voté, es más escribí un artículo en eltorrentí pidiendo el voto por el PP y por el relevo en el Ayuntamiento. Pero me resulta un buen hombre y me ha sabido mal esta dimisión o conato de dimisión. Os explicaré por qué.

Hace unos cinco o seis años fuimos elegidos clavarios de los Santos Patronos Abdón y Senén. D. Miguel Lluch nos pidió que nos implicásemos en un proyecto de colaboración con alguno de los misioneros que Torrent tiene repartidos por el mundo, en este caso, con María José Velert, una torrentina que lleva varios años luchando por los niños en Santa Cruz, una de las provincias más pobres de Bolivia. El proyecto consiste en una escuela comedor. De esta forma muchos niños se garantizan una escolarización y una comida al día. Nuestras aportaciones mensuales y nuestros sorteos de lotería arrojaban unos resultados irrisorios, habida cuenta que, aun pagando el Ayuntamiento muchos gastos (pólvora, música..) nos quedaban todavía algunos a nosotros (flores, programas...) Por eso decidimos ir a hablar con el alcalde. Nos recibió Bresó que a la sazón era el teniente alcalde y le presentamos el proyecto. Nos pidió un pequeño informe y nos anunció que el Ayuntamiento disponía de una partida presupuestaria para colaboración con el tercer mundo y que había posibilidades. Quedamos en hablar al cabo de unas semanas. Finalmente, en la caseta de Quico manteta, comiendo con la junta de los patronos, subió él a comer y me hizo un aparte indicándome que le había gustado mucho el proyecto y que el ayuntamiento iba a colaborar con una fuerte cantidad. Cantidad que multiplicaba por mucho nuestras primeras estimaciones. Cuando en el ayuntamiento formalizamos los papeles, me pidió mi nombre y mis datos e ingenuamente le dije -¿saps qui sóc?- a lo que él me contestó - clar, el fill de Juan-.
Sí, ya sé que la subvención que recibimos no me la dio él, que entraba dentro del presupuesto. Que obviamente no me la iba a negar por ser del PP. No me refiero a eso. Me quedo con el calor humano que me proporcionó en aquella gestión. Me dije que aquél debía ser unabuena persona, independientemente de que perteneciera a un partido que no es el mío. Esto me lo ha enseñado mi padre, que en su pequeña pero prolija carrera política siempre ha mirado primero a las personas antes que a las siglas.
Desde entonces sólo tuve una ocasión de devolverle un poco de aquel cariño que me dedicó. Fue en una feria comercial de Torrent. Acababa de fallecer su padre y me lo crucé. -Acabe de vore a ton pare - me dijo. Yo aproveché para apretarle la mano y darle el pésame. Supongo que ese día se lo daría mucha gente más. Espero que se acuerde del mío. Ahora cada vez que nos vemos nos saludamos, e incluso hemos departido brevemente. Algunas veces voy a los plenos y rara es la vez que no me dedica unos segundos. Nunca me han parecido saludos ni conversaciones de "quedar bien" sino de alguien que se alegra de ver a a alguien.
Por eso me ha sabido mal que deje la política local, porque deduzco que es fruto de un fracaso personal en las elecciones. Y entonces me acuerdo de lo que dice mi padre, de ver a las personas antes que a las siglas. Y me sabe mal. Y me sabe mal porque hace cuatro años éramos nosotros en la puerta de la sede, como ya he escrito por algún sitio, los que habíamos perdido, a pesar del trabajo y la ilusión depositadas en aquella campaña. La situación para mí era más complicada porque entonces mi padre se encontraba en el hospital ingresado y aparte del susto que nos dio, tuvimos que darle la desilusión de quedar fuera de la lista. Y me sabe mal también por Juan Benavent, que además es familia nuestra.
Si tengo ocasión de cruzármelo personalmente, se lo diré. Si tengo ocasión de que me lea, ya lo sabe.
Pero la vida sigue. Así que enhorabuena a los veinticinco que han salido que se lo merecen. Y a los que no han salido, también enhorabuena. Enhorabuena esta vez a mi padre y a Mª José Catalá. Y un saludo muy grande a todos los que en algún momento hemos perdido lo que queríamos.

6 comentarios:

José L. Arnal dijo...

Arturo, bienvenido a la comunidad bloguera. En mi pequeño rincón ya estás enlazado. Ánimo y no te rindas, aunque a veces se te haga pesado enfrentarte a la la "página en blanco" o pienses que escribes para casi nadie. Lo dicho, ánimo y enhorabuena. José L.

Anónimo dijo...

Un articulo interesante, pero mas interesante me parece que hayan politicos como tu padre en el Ayuntamiento, salgo a la calle un poco mas tranquilo.

Shos dijo...

Bienvenido a esta pequeña parte del mundo...

Carles dijo...

Enlazado. Y punto.

Pedro dijo...

Y además tiene lo ojos bonitos...

Anónimo dijo...

El ojo clínico te da la bienvenida a este mundo odiado por Serra y amado por la mayoría de torrentinos